sábado, 15 de agosto de 2026

Biblioteca que sigue en revisión

Continuando con el análisis de la biblioteca y como fue solicitado por nuestra numerosa audiencia en Bangladesh, vamos a estudiar el caso de las estanterías exclusivas and related affairs.

Hay ciertos autores que por ser nuestros preferidos tienen estantes propios. Allá hace tiempo unimos bibliotecas teniendo ella un grueso conjunto de libros de Dostoievsky, Unamuno y Lewis, principalmente. Yo tenía algo así con Marechal.

Esos paquetes se fueron engrosando también en la nueva biblioteca y se crearon además nuevas estanterías exclusivas como las de Chesterton, Dickens o Tolkien.

Tolkien comparte con Lewis. A la colección marechaliana la acompañan dos obras de su amigo Bernárdez. Y Chesterton sostiene a un pequeñito volumen de Hilaire Belloc. Digan si no es un interesante criterio de ordenamiento de bibliotecas este de “por amistad de autores”.

Un autor numeroso pero cuya obra se dispersa y por eso no se ve su volumen (y por cierto es gigante, más allá de su volumen) es quien escribió como Karol Wojtyla y luego como Juan Pablo II. Y como ya trascendimos la literatura hay que mencionar la importante representación de Romano Guardini en nuestros estantes.

Cuánto tenés de cada autor se puede medir en centímetros de estantería. En ese caso Marechal sale ganando porque, después de tener varias obras, un buen día me compré las completas. Me animo a decir que el de Almagro está a la cabeza con 46 centímetros. No importa que haya obras repetidas. El que lo haya puede ser un indicador de la atención que le dedicaste alguna vez al autor.

Otros autores no mencionados que, sin ser de estantería exclusiva, disponen en nuestra biblioteca de una buena cantidad de ejemplares (y por ende de centímetros de estantería) son: Greene, Conrad, Tolstoi, Melville, Conan Doyle, Faulkner y el ya mencionado Verne.

(En el día de la Asunción)

miércoles, 12 de agosto de 2026

Respuestas a la estantería de franceses

Dijo Raúl del barrio de Versalles: "Proust"
¿No será tiempo perdido, Raúl?

Dijo Mauro Sergio de Mar del Plata: "Dumas"
¡Pero claro! ¿No tengo a los mosqueteros?

Dijeron don Florencio Arnaudo y el decano de la Facultad de Ingeniería: "Descartes"
Indudablemente.

Dijo mi otro yo: "No había caído que Verne era francés"
¿Viste?

Dijo Jean Paul el amigo de Julián: "¿El del explorador antártico Jean-Louis Étienne lo leíste?"
Sip

Dijo Perotá Chingó: "Escuchá 'Bau del aire' de Gustavo Pena"
Dale

Alguien cuyo nombre no recuerdo dijo: "Simone"
¿Nina? Ah, no, ¿Simone de Beauvoir? ¿Realmente?

Dijo alguien: "Stendhal"
Tengo "Rojo y negro", olvidé mencionarlo (y leerlo)

Alguien tiró doble: "Zola, Malraux"
Caramba

Alguien dijo: "Yourcenar"
Na, ¿si?

Se escuchó: "Houellebecq"
Me da miedito.

martes, 11 de agosto de 2026

Biblioteca revisada

Empecemos con la estantería de franceses. Qué tenemos, se los digo. Uds. me indican que nos faltaría.

Para empezar tenemos "La canción de Rolando" (o el “Cantar de Roldán”).
Tenemos Montaigne, Rabelais, Molière, Madame de La Fayette.
Tenemos Victor Hugo, Flaubert, Balzac, Maupassant, France, Schwob, Daudet, Mauriac, Saint-Exupéry.
Tenemos Peguy, Claudel, Pascal, Grignon de Monfort, Bernanos, Bloy, Maritain.
Tenemos Olivier Clément, Jean Daniélou, André Frossard, Jean Vanier, Eloi Leclerc.
Y tenemos Verne, que también es francés. Y un tal Philippe Claudel.
Entre cosas de espiritualidad veo también que están Adolphe Tanquerey, Michel Quesnel y Christian de Chergé.

Así de una veo que faltaría Voltaire, ¿no? ¿Vale la pena? ¿Y Baudelaire? ¿Y Sartre? ¿Y Camus?

(¿Qué importa tener un libro si está todo en Internet? Es lindo y sirve para cuando llegue Fahrenheit 451, 1984 o la época de Mad Max).