martes, 1 de noviembre de 2011

La respuesta de “Los Miserables”

Octubre se fue con Los Miserables. Me gustó la novela. Repasé un poco las partes marcadas con lápiz y descubrí lo siguiente, bien al inicio: “¿Puede la naturaleza humana transformarse así completamente? Al hombre, creado bueno por Dios, ¿puede hacerlo malo el hombre? ¿Puede el destino modificar el alma completamente, y hacerla mala porque es malo el destino? ¿No hay en toda alma humana, no había en el alma de Jean Valjean en particular una primera chispa, un elemento divino, incorruptible en este mundo, inmortal en el otro, que el bien puede desarrollar, encender, purificar, hacer brillar esplendorosamente, y que el mal no puede nunca apagar del todo?”.
(Los miserables, Primera parte, Libro segundo, V)

Creo no equivocarme si digo que la respuesta a esa última pregunta es uno de los temas principales de la novela. Creo además que la respuesta a una pregunta así es casi una respuesta de fe. Mi respuesta es que sí. Como entiendo que también dijo Victor Hugo con su Jean Valjean.

3 comentarios:

  1. Vaya, pasó rápido Los Miserables, tanto como octubre.

    Sí, el pecado original es una de las verdades más evidentes de fe: el hombre nace bueno pero hay algo -el pecado original, según nosotros; la sociedad, según Victor Hugo y los otros ateos- que lo corrompe.

    Que lo corrompa sin remisión o con remisión es algo que vuelve a separarno a nosotros y a ellos, ¿verdad?

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  2. Excelente comentario de Fernando. Lo hago mío.

    En cuanto me consiga el libro creo que lo voy a leer. Vi una calificación en Almudi.org y lo valora como "L-B2: Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral"

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  3. Por cierto, Fernando.
    Alemamá, no veo que haya que tomar tantas precauciones para este libro. Quizás en la época en que fue escrito algunos detalles que se me ocurren ahora... pero contarlos sería contar el final quizás.

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