viernes, 21 de enero de 2005

Decir y callar (2)

Por el tema del preservativo y las declaraciones del obispo español, estuve leyendo el completo "set de artículos" de Compostela. Luego anduve por lo de Fray Nelson y me fui dando cuenta también que el asunto puede tener mucho que ver con aquello que venía pensando acerca de decir y callar. Dice Fray Nelson:
¿Qué lecciones deja todo esto? Las resumo en tres:
1. No echéis perlas a los cerdos. No pretendamos enseñar a gobernar a quien no ha pedido consejo. Y si lo va a pedir, debe constar públicamente que así es.
2. Sencillos como palomas y sagaces como serpientes. O recordar lo que siempre dicen en las películas: todo lo que diga podrá ser usado en su contra.
3. Ante vosotros no quise saber nada, sino Cristo, y este Crucificado. Así habló Pablo a los Corintios. Es verdad que la Iglesia tiene mucho que enseñar a sus hijos, porque es Madre y Maestra, pero mientras no se trate de sus "hijos", el principio que Newman llamaba de Economía implica que sólo conocemos a Cristo, y este Crucificado.
Y esto me hace acordar lo que decía Castellani (que estoy conociendo) en Las Parábolas de Jesucristo, más específicamente en la que Jesús dice de ser como las palomas y las serpientes:
Así pues siguiendo el consejo de Cristo la Iglesia ha sido siempre (o al menos debería ser siempre) a la vez abierta y cauta. Las dos cosas deben equilibrarse, y la una no devorar o atropellar la otra. Los protestantes achacan a la Iglesia Romana el ser "serpentina", y hay un estero sermón de J. H. Newman, precioso, en que defiende a su Madre de esta acusación inglesa, que no es sólo de allá, sino que se ha corrido por todo el mundo (...)
En resumen, Newman explica por qué la Iglesia debe hoy día tener esa política supercauta, que a los que están fuera o prevenidos contra ella les aparece poco franca y aun poco honrada, sin razón. Una, que la Iglesia debe siempre, y más hoy, enfrentarse a la contradicción e incluso persecución: está en medio del Mundo, no está entre angelitos; y eso responde a lo de Cristo: "Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos". Otra, que no dispone de potencias mundanales o fuerzas materiales para su defensa ("¿Cuántas divisiones tiene el Papa?" -preguntó irónicamente Stalin en Yalta) y por tanto no tiene más remedio que aguzar la inteligencia; y eso corresponde al "prudente como serpiente", pues muchas veces no puede conseguir sus fines derecho viejo, sino que tiene que navegar dando bordadas, como los veleros con viento contrario. Y en fin, que lo que enseña son cosas espirituales, las cuales "no estiende el hombre animal" (dijo san Pablo) y eso corresponde a lo de "No deis lo santo a los perros ni echéis perlas a los cochinos"; lo cual la hace aparecer a veces como "cachotière", o sea, escondedora o disimulada. Disimular no es simular; y a veces no hay más remedio que disimular un poco. (...)
Castellani (dice) no tenía a mano el sermón de Newman y yo menos. Pero tengo, nuevamente, una nota de "Calixta" que me dice algo en referencia:
En la nota F de su Apología pro Vita Sua, Newman explica con detalle esta actitud de los primeros cristianos a la que denomina Economía y que caracteriza así: «según la doctrina de la primitiva Iglesia, era un deber, por amor a los gentiles mismos, sus prójimos, guardar una reserva y cautela grandes a la hora de darles a conocer 'el entero designio de Dios' [...] de los distintos modos de conducta o de hablar en asuntos de religión [...] debe escogerse el que más se ajuste a lo que se pretende»
Nota al capítulo nueve en Ediciones Encuentro.
Decir y callar, siempre por amor (como bien me apuntaron los comentaristas en aquel post).

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