sábado, 22 de julio de 2006

Polcas y fe


Una discoteca argentina sin discos de chamamé no se puede considerar una discoteca ni siquiera mínima. Ella me lo hizo notar, aunque no lo dijo tan trágicamente. Simplemente dijo: “no tenemos ningún disco de chamamé”.
Así que pude finalmente conocer al Chango Spasiuk. Y fue en Internet. Y por el chamamé llegué a las polcas ucranianas. ¡Y vaya hallazgo! Francisco ya las bailó. Son de lo más contagiosas.
Hoy tuve la oportunidad de ir a una disquería y adquirí, sin más ni más, un disco de Spasiuk llamado “Polcas de mi tierra”; unas grabaciones de lo más lindas. Muestra la cultura ucraniana en los inmigrantes que llegaron, cerrando el siglo XIX, a la provincia de Misiones.
Católicos de rito bizantino-ucranio, según explican en el disco, se trata de gente muy religiosa. “Humildes y de una profunda espiritualidad, alegría y ternura”, los llama Spasiuk a los de su tierra del litoral. Y eso se ve en el disco, que mezcla testimonios y canciones. Incluso se relatan varias partes (y se tocan canciones típicas) de un casamiento.
A las interpretaciones de Spasiuk se suman las de otros acordeonistas y también violinistas, “cajonistas” y ejecutantes de instrumentos tan peculiares como el “buben tarabán”, el “tsymbaly” (de cuerda percutida, invención del tío de Spasiuk) o simplemente percusión con “alpargata contra el piso”.
Y hay piezas interpretadas por el “Coro Centenario de Apóstoles”, algunos de cuyos nombres revelan además la religiosidad de la que les contaba, como Dostoino (Canción a la virgen) o Bororode tse divo (Ave María).
El mismo Spasiuk interpreta, en la iglesia de San Nicolas, en Las Tunas, una “Improvisación para la Virgen de Hoshiuv”. Y se puede escuchar el sonido de las campanas del templo. Según textos del disco, la figura de esta Virgen “está en casi todas las iglesias apostólicas romanas de rito bizantino-ucranio en la Argentina” (aunque Google y su buscador de imágenes no se hayan enterado, y por eso les dejo la imagen que ilustra la entrada).
Y me voy, me voy que recién lo estoy empezando a escuchar y debe haber más. Mientras tanto pueden ir escuchando algo en The charm of Chamame, disco recopilación de Spasiuk editado sólo en Europa que, además del enérgico chamamé, tiene algunas de estas polcas. Ver del siete al once: Improvisación..., La alegría que hace llorar, Besela Doroha (Camino alegre), Starosta (Padrino) o Ivanco (Juancito).

6 comentarios:

  1. Los links de cada canción individual recién entran a la segunda vez y sugiero hacer botón derecho y "Abrir en una ventana nueva". Saludos.

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  2. Gracias.
    las dos últimas, espectaculares.

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  3. preciosas todas las piezas, cargadas de tristeza, eso sí, melancólicas, me parecieron.

    Grax por compartirlas :)

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  4. Bueno, pero precisamente las dos últimas que remarca Ecazes son más alegres... digo yo.

    Lo que me llama la atención es que una de las más meláncólicas (tener en cuenta que estas son sólo unas de muestra, el disco completo tiene muchas más) se llama "camino alegre".

    Pero bueno, será que toda la música de inmigrantes tiene la nostalgia de la tierra natal. O del trabajo duro y sufrido del campo en su nueva patria, o cosas así...

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  5. igual son preciosas Juan Ignacio, quizás precisamente por ese toque melancólico

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