sábado, 14 de marzo de 2026

Versos que olvidé

(Ahora sí, después de versos que recuerdo, versos que olvidé).

Estuvieron en el blog; son geniales; no me acordaba…

Nothing walk with aimless feet
De “In memoriam”, de Tennyson. Fué allá entonces.

Vestida con mantos negros
piensa que el mundo es chiquito
y el corazón es inmenso”.
De “La soleá” de Lorca. Fue allá entonces.

Concisão tem pátios pequenos
Onde o universo eu vi
De “Milonga de sete cidades”, por Vitor Ramil. Fue allá entonces.

“(...) Les monges estenen
els pecats del món i la roba blanca”.
De “Mercè”, de María del Mar Bonnet. Fue allá entonces.

Le soleil déclinait, et l’horizon altier
alignait les sapins comme une caravane”.
De “Le vieux pont”, por Louis-Joseph Doucet. Fue allá entonces.

Esto parece un disco de greatest hits, sin material nuevo. O un capítulo de serie con flashbacks continuos a capítulos anteriores. Para remediar eso, un poemita de Ungaretti nunca antes visto (en el blog, se entiende):

Poesía

Los días y las noches
suenan
en estos nervios míos
de arpa

vivo de esta alegría
enferma de universo
y sufro
por no saberla
encender
en mis
palabras

4 comentarios:

  1. Has despertado un gran interés en la obra de Giuseppe Ungaretti, poeta al que conocía por el nombre pero no por sus poemas. He buscado poemas suyos y he leído que menciona con frecuencia a Dios de un modo agónico. Me he interesado por su fe y he encontrado esto:

    Podemos dividir su trayectoria espiritual en tres etapas clave:

    1. El vacío y la búsqueda (Primera Guerra Mundial)
    En sus primeros libros, como L'Allegria, Ungaretti escribe desde las trincheras. Aquí, más que una fe dogmática, hay una sed de absoluto. Frente a la muerte constante, el poeta busca una razón para sentirse "en armonía" con el universo. Su espiritualidad en esta época es panteísta y fragmentada; busca a Dios en la fragilidad de la vida.

    2. La conversión (1928)
    El punto de inflexión ocurrió en la Pascua de 1928. Tras una visita al monasterio de Montevergine, Ungaretti regresó formalmente al catolicismo. Este cambio se refleja profundamente en su obra Sentimento del tempo (1933).

    Sin embargo, su fe no fue una llegada a un puerto seguro, sino el inicio de una nueva lucha:

    El conflicto: La tensión entre la finitud del hombre y la eternidad de Dios.

    La culpa: El peso del pecado y la fragilidad humana.

    3. Una fe atormentada
    Para Ungaretti, Dios no era una respuesta fácil, sino un misterio profundo. Su religiosidad era "agónica" (en el sentido griego de lucha). Tras la muerte de su hijo de nueve años en Brasil, plasmada en el desgarrador libro Il Dolore (1947), su poesía se vuelve un grito hacia Dios, mezclando la desesperación con la esperanza de la resurrección.

    "Miro la naturaleza y me parece que hay algo que me sobrepasa... Dios es el nombre que le doy a ese misterio". (Paráfrasis de sus reflexiones tardías).

    En resumen
    Ungaretti creía en Dios, pero su catolicismo era existencialista. No era el creyente que acepta el dogma sin preguntas, sino el hombre que, a través del dolor y la poesía, intenta desesperadamente tocar la mano de lo invisible.

    Muchas gracias. Un abrazo.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Algo había leído pero no sabía todo eso, gracias Joselu!

      Borrar
  2. Juan Ignacio, te has ido al baúl de los recuerdos y, en vez de fotos antiguas, has sacado poemas.

    Yo te confieso una cosa: salvo Lorca, y María del Mar Bonnet, el resto me pillan bastante fuera de lugar. Nunca he sido muy de letras. Me gusta la poesía porque una de mis hijas escribe, y eso, quieras o no, te empuja un poco. Pero no he sido un gran lector de poesía. En fin, como este post no va de concursos, me quedo tranquilo saboreando lo que no conocía.

    Y otra cosa, permíteme que te lo diga. Te noto más suelto por los blogs. Creo que publicas más y visitas otras casas, y además con humor y con buenos comentarios que da gusto leer. Me gusta verlo. Hay que dar vida a los blogs porque, como decía en uno de ellos, es un mundo de sentimientos más en petit comité, pero sinceramente mucho más enriquecedor que el mundo de los influencers, con todo mi respeto y admiración por muchos de ellos.

    Así que te doy las gracias por esos poemas. Y a veces, ya sabes, los “greatest hits” antiguos son precisamente los que uno vuelve a poner sin cansarse.

    Un abrazo.

    ResponderBorrar