jueves, 19 de marzo de 2026

Señaladores trabajando

(8/mar)

El señalador del Capitán América tuvo importantes misiones este año. Sebastopol y El lobo estepario. Con semejante currículum no dudé en contratarlo para un pequeño volumen con dos cuentos de Conrad llamados Mañana y Tifón. Le está yendo muy bien ahí.

Al Capitán América le gustaron esas batallas. Cerrándose ya casi la de Tifón, sabe que extrañará el libro. El del lobo era medio raro, pero Sebastopol y este, ¡esos son sus tipos de libros! Pienso si habrá otro trabajo así para él pronto pero no veo nada así en la pila, ni en la lista.

(1/mar)

El señalador es la estrella de Belén y salta del tomo 1 al tomo 2 de los papeles póstumos.

El señalador es una estrella de Belén hecha de cartón y que cumplía la función de tarjeta de regalo de Reyes. Por ese entonces empezaba yo Los Papeles de Aspern y ese fue su primer trabajo. Luego le tocó pasar al primer tomo de Los Papeles Póstumos del Club Pickwick y recién hoy pasa al segundo tomo.

No sería malo ni feo que quede en este libro cuando vaya a la biblioteca. No es un señalador para cualquier libro. Y antes de esperar otro, tiene aquí un lindo lugar. Dickens apreciaba la Navidad así que se lo merece.

(Al cierre de esta edición el Capitán está trabajando en un volumen llamado Relatos, de Kipling)

4 comentarios:

Joselu dijo...

Yo no utilizo señaladores porque leo en digital. En mi casa no caben más libros y tuve que poner punto final. Ahora estoy leyendo Siddharta, pero una amiga me ha dejado un ensayo en papel de Stefan Zweig y posiblemente utilice un señalador para marcar las páginas. Me ha encantado tu post centrado en esa figura a la que no se presta atención, que va de un libro a otro, leyéndoselos y aprendiendo. Así he podido enterarme de cuáles son tus lecturas. Saludos.

Juan Ignacio dijo...

Para ensayos en papel, si son cuadernillos o anillados es muy difícil el señalador porque no hay presión suficiente para que lo sostenga cuando está cerrado. Tengo que estudiar ese tema como un nuevo capítulo del estudio de señaladores

Angelo dijo...

Juan Ignacio, ese señalador ya tiene su propia historia. Va pasando de un libro a otro y al final no es solo una herramienta, es parte de lo que lees y de por dónde has pasado.
Lo de dejarlo en Pickwick tiene sentido. Ahí queda bien.
Yo soy justo al revés, me gusta ir cambiando de separador. Hubo una época que hasta me dio por guardarlos, casi como colección, pero no pasé de ahí.
Y ahora en Kipling… buen sitio ha ido a parar. Disfrútalo.
Un abrazo.

Angelo dijo...

Joselu, yo no termino de acostumbrarme a leer en pantalla, más allá de artículos, información o vuestros buenos posts.
A mí me tira el libro en papel. Cuando ya no caben, voy soltando algunos: dono, regalo o pasan a mis hijos. Así siguen rodando.
Para mí tiene algo especial abrir uno y cerrarlo sabiendo que lo he terminado.
Leí Siddharta con unos 19 años y me gustó.
Y al coincidir en distintos blogs, con estas cosas que vamos comentando, nos vamos conociendo un poco más en gustos y en la forma de ver las cosas.
Otro abrazo para ti.