martes, 26 de abril de 2022

Los ambientes


Las hojas de mi “Historia de dos ciudades” son de bastante pobre calidad, a pesar de llevar el famoso nombre editorial de Bruguera. La situación solo se sostenía gracias a Dickens, que es un crack.

Pero hemos dado en el clavo con el cambio de señalador. Pedimos ayuda y vino el famoso Chevy. Pensamos que iba a ser algo grueso para una hoja tan fina (ver el completo estudio de señaladores) y sin embargo no solo no hubo inconveniente con eso sino que además modificó el ambiente. Y ahora las hojas finas son un recuerdo. Están ahí pero pasan desapercibidas y el conjunto, con su señalador, es todo un gusto de abrir, entrar y quedarse. No digo que llegue al nivel de “La ciudad de Dios” con su señalador de “Mercado Cubos”, pero mejoró muchísimo.

Este último es un ambiente perfecto que valdría la pena mencionar si uno supiera escribir bien. No es una edición cara ni mucho menos. Es un lindo ladrillito de tapas lustrosas y coloridas, un interior con tipografía clásica y un señalador que le va justo. Da gusto solo abrirlo, leer dos renglones o incluso no leer. Solo mirarlo.

lunes, 18 de abril de 2022

Más de bondis


Hay mucha gente que recuerda cuáles son los números primos. Yo me sabía los números... que no tenían línea de colectivo. Tenía mi Lumi para verificar. Y de más está decir que conocía recorridos, colores, etc. En 2009, cuando yo ya estaba olvidando todo, crearon la línea 8. “¿Colectivo 8? ¡Qué extraña sensación! Nunca hubo colectivo 8”. Era como si hubieran declarado que el 7 no era número primo. Pero era también un indicio de que el tiempo iba pasando y las cosas en mi pago natal habían cambiado.


La línea 8 es un desprendimiento de la 86. Y así como esa hay otras líneas de reciente creación. La línea 31, antes ramal de la 32. Pero también hay líneas que murieron, como la 52, la Lujanera. Que pasó un breve tiempo a ser Metrovías y luego patapúfete. Uno de sus recorridos lo tomó la 57 (es raro que el clásico de Plaza Italia tenga un ramal Once-Luján). Pero es el de autopista, así que ya nunca veremos la Lujanera por la Avellaneda angosta rumbo a Plaza Miserere como cuando éramos chicos. (Ese misterioso micro gris, con su número chiquito, que era distinto a los que usábamos los de Capital, porque era de larga o media distancia).


Rastrear la vida de los bondis no es fácil. Por ejemplo el caso de la línea 130. El bondi elegante de Figueroa Alcorta. Al parecer la empresa se llamaba "La Primera de Munro" e iba hasta San Isidro. Y antes de ser 130 habría sido 230. En algún momento dejó de ir a San Isidro y se pasó a llamar Transportes Avenida Bernardo Ader (no sé si en forma simultánea o no), terminando el recorrido en Boulogne.


Por ahí veo cosas sobre la línea 49 y me acuerdo: "ese era el distinto de Primera Junta". Siempre fue llamativo que mi barrio fuera punta de línea, pero si era realmente llamativa la línea era porque tenía vehículos Ford, con trompa cuadrada (y no el casi exclusivo Mercedes Benz 1114 con su trompa redondeada). La página "busarg" me confirma hoy, muchos años después, que la mía no era una percepción parcial de la realidad, porque la 49 era justamente una de las líneas con más unidades Ford.

Ya dejé el Mercedes con chofer y vuelvo a conducir. Pero estos días de viajes en colectivo reactivaron mí gusto por estos asuntos, tanto más interesantes cuanto menos útiles sean.

jueves, 14 de abril de 2022

Sincronizando

Para viajar, con la imaginación quienes no fueron (como yo), con el recuerdo quienes sí. Para ir sincronizando con lo que celebramos en estos días. El autor de esta entrada dice esta frase que me impresionó:
"El primer edificio cristiano del mundo fue la casa de María, la madre de san Marcos evangelista".

Hace mucho que no leía (si alguna vez leí alguna entera) una entrada de "Charlotte was both" y en esta recuerda como ellos, de Estados Unidos, descubrían las celebraciones mexicanas de la Semana Santa. Y yo descubro cómo se habla "en norteamericano" sobre eso con frases como:
"This visitation of the seven churches is A Thing".

Vaya un recuerdo para HJG que nos introdujo alguna vez en esos mundos.

Y si no los vuelvo a ver antes, que pasen muy feliz Pascua.

miércoles, 13 de abril de 2022

Doce clics

Clic 1, si les resulta intrigante algo llamado Folclorcito
Clic 2, así se empieza un recital
Clic 3, telúrico y de otro planeta
Clic 4, ulio, ulia
Clic 5, Jon the Baptist tells the people about the approaching ¿golden age?
Clic 6, Stories con Hunter 1
Clic 7, Stories con Hunter 2
Clic 8, chico dandy, rey farsante
Clic 9, the video that changed my mind about Camila Andersen from Necochea
Clic 10, la nueva mitad femenina de Geddy Lee
Clic 11, cuando vi que te tiraba para abajo, para arriba
Clic 12, de Baby driver

miércoles, 6 de abril de 2022

"Status embondis"

El tamaño de los colectivos y sus carteles luminosos producen un fuerte contraste cuando recorren esas tranquilas callecitas de barrio. Este parece que frena cabeceando cuando llega a la avenida; quizás no esperaba a nadie en esa parada hoy, pero estoy yo. El cartel que indica el ramal dice varias cosas pero tiene además una pequeña franja luminosa azul. “Azul, ¿no?”, le pregunto al chofer. No sea que se trate de un adorno (antes el azul era un cartel de algún material sólido).

Hace mucho que no viajaba en colectivo (no tanto como me imputaron cuando supieron que lo iba a hacer pero bastante si descontamos, claro, un viaje a La Plata con F.). Van a ser varios días esta vez. Sería muy exagerado decir que es una penitencia cuaresmal pero podríamos ofrecer las molestias que estos viajes me ocasionen (aunque para eso no debería decirlo acá, ¿no?). Sería muy exagerado porque nunca me molestó ir en colectivo. Aunque ya van tres viajes y me cansé más de lo esperado. Estoy abacanado.

En las tres unidades que tomé hasta ahora me preocupó una cosa. Una cosa que no me molestó tanto (solo en uno, quizás). Pero lo noté en todos. No sé si era el chofer que hacía frenadas y arranques poco suaves, como impaciente ante un tránsito que arranca y frena, medio embotellado, o si era culpa del sistema de caja automática y su regulación.

Claro que si esto lo comparamos con un viaje en diligencia de Londres a Dover en 1775 yo estaba viajando en primera. Digo eso porque cuando “el azul” se fue vaciando pude sentarme y leer un poco “Las Dos Ciudades” de Dickens, que empieza con un viaje como el mencionado. Es muy probable que ese libro sea mi lectura para los viajes (mientras que “La Ciudad de Dios”, del santo africano, ya es la de la mesa de noche). Como conductor cada vez más frecuente siempre extraño la posibilidad de leer en el viaje.

Al final esto de viajar en colectivo dista mucho de ser un sacrificio. Ojalá pueda aprovecharlo para otra cosa. La sensación de estar en camino es más fuerte con estos viajes.

Post scriptum: Cuarto viaje. Estos bondis automáticos tienen la culpa. Transitando despacio, cada vez que suelta el acelerador, cabeceo.