lunes, 31 de enero de 2005

Buenos físicos

Hay veces que los científicos realmente pareciera que se alejan de la verdad. Aunque no siempre. En este post quiero reivindicar a dos físicos. Uno, mi tío Antonio, que da clases en la facultad. Y el otro, que conocí el domingo leyendo la Revista La Nación (qué lecturas, eh). Se llama Juan Maldacena, y es muy reconocido en Estados Unidos (y en el mundo de la física, supongo) por su aporte a la teoría de las cuerdas. Lo entrevistan en la casa de sus padres en el barrio de Caballito, donde confiesa su fe en Dios y su hábito de oración. Y sólo pude apuntar una pregunta y su respuesta, pero valga como muestra.

Entrevistador: ¿La luna del matemático que calcula el giro de su órbita es la misma que la del poeta o la de los enamorados?
Maldacena: Sí, sólo que son distintos aspectos de una misma Luna, que se complementan y enriquecen entre sí.


Y me acordé de la Campera aquella que trajera Ens hace un tiempo, que hablaba del órgano para percepción de elefantes...

jueves, 27 de enero de 2005

Evangelización (divagues en 5')

Leí recién un post buenísimo de Esperando Nacer y me quedé pensando. Verlo: clic.
Me voy a complicar con otras variables.
Si el evangelizador es plenamente instrumento de Dios, él ya no tiene "responsabilidad" por "éxitos" o "fracasos"; su éxito fue lograr ser instrumento.
Claro, es difícil ser perfectamente instrumento de Dios. Y ahí entonces sí puede jugar la responsabilidad del evangelizador en el fracaso de la evangelización. ¿Y en el éxito no? Y, no, si convierte a alguien es gracias a Dios.
Pará, pará, ¿entonces si logra convertir es gracias a Dios y si no es por culpa del evangelizador?
Y, sí, se podría decir que fue perfectamente instrumento de Dios cuando hubo conversión, suponiendo que Dios no puede fallar (¡ojo!).
Entonces: si hay conversión es un éxito personal para el evangelizador (logró ser instrumento) y un éxito de Dios (convirtió a alguien) y si no hay conversión es porque el evangelizador metió la pata en el medio, "falló el instrumento".
Hmm, falta otra variable más. El evangelizado. Lo dije pero ahora lo pregunto: ¿Dios logra la conversión si el evangelizador es perfecto instrumento? No sé. ¿Qué tal si el evangelizado no acepta a Dios? Pues entonces es su responsabilidad, la del evangelizado. (Supuesto caso de que hayamos sido lo suficientemente transparentes para que pueda ver a Dios).
Pero aún así falta algo más de base. Todas las anteriores pueden ser insensateces (aunque mejor no borrarlas, sean ejemplo de lo que no se debe decir), si no pienso primero lo siguiente.
¿Evangelizar es convertir o es llevar a Dios? "Te falta leer, pibe", me dice alguien. O sea: esa pregunta puede ser otra insensatez más, pero si no la resuelvo...
"¡Ring!" Se me acabó el tiempo. Alguien tendrá tiempo para pensar todo esto en forma más ordenada y sensata.
¿Se puede decir que si en una región nadie se convirtió, esa región "no fue evangelizada"? En un sentido sí, ¿no?
"¡Sí, sí, ya voy! (Justo ahora que tengo averiguar tantas cosas)"...

Introspectiva completa

No he sido justo con mi blog. Este espacio es también a veces un lugar donde descargar reacciones encendidas (a mi modo) por temas candentes y, aunque no me especializo en ello, algo sale. Y ese tipo de post no tiene casi nada de diario personal. Y sí tiene algo de "querer exponer alguna verdad (o a la inversa algún engaño) que descubrí". Y hacer mi aporte a la "apertura de cerebros"; aunque aquellos que yo conozco que leen el blog (los conozco por sus blogs o mails) lo tienen bien abierto.

Y tiene otras cosas también el blog, pero basta con lo que dije, porque no me gusta el tipo de post en que se está transformando éste. Así que si de cerebros se trata, cerraré con alguna experiencia de mi hemisferio derecho.*

Yo no canto por cantor
ni por tener buena voz,
canto para echar las penas
que tengo en el corazón **


y decir las alegrías
de ser un hijo de Dios



* en referencia al muy buen post de verso converso.
* De "Coplas populares", huayno. Rec. J. W. Abalos / Roberto Cantos (ver un
disco: Retiro al Norte, no encontré la letra).

miércoles, 26 de enero de 2005

Introspectiva

Muchos días hay en que la noche va a llegar y nada has tenido ganas de escribir en tu blog, ese ente con miles de causas (materiales, formales, eficientes y finales; conocidas o desconocidas).
En definitiva, y aunque no quiera hacer ese tipo de blog, el mío no deja de ser (en cierta forma) un diario personal. No diré qué zapatos me puse ni cómo me siento respecto a mi trabajo, pero he pegado un fragmento de una canción (ver), agregándole algún comentario acerca de volver a ser niño, volver al principio; y eso es muy personal.
Un lugar de temas, sensaciones o emociones para desmenuzar, al modo en que se saborea lentamente un mate o de la forma en que se toma un puñado de arena entre las manos y se lo deja deslizar y caer hacia el suelo (¡raptos poéticos!). A la luz de Dios trato que esté y así, si debe ser además algo catequístico o evangelizador (¡qué pretensioso de mi parte!), pues lo será sólo, sin que yo me lo proponga. ¿Debe ser de otra manera?
Quién sabe para salvarlo de la mano de mi hijo, que venga a mi padre por todos los discos que le manoseé alguna vez para jugar haciendo lo propio con los míos, un disco fue depositado por mi esposa acá, al lado de la PC en dónde hago el Word de este post. Y ahí están los músicos tomándose un mate lo más panchos frente a una chimenea espectacular. No deben estar haciendo un post sino quizás alguna canción (o solo posando para la contratapa del disco).
Así que están esos días "áridos" que dije al principio (y vuelta al principio). Yo los dejo pasar. No siempre, pero a veces, a último momento, algo pasa, como encontrarte este disco, y empezar a husmear las letras, tarareando en silencio y encontrándote con aquel mismo tema de la niñez y del lugar de dónde venimos, el principio...

Tu sombra de mistol hei’ buscar
cuando ya cansao de tanto andar,
vuelva de nuevo al pago
a mi Santiago, ay, ay, ay, sí, sí
*

* "Nostalgias Santiagueñas", de los hermanos Abalos.
Posdata: para Bill Gates, que nada debe entender de esto, "los hermanos Abalos" son "los hermanos Hablaos" (corrector automático), lo cual no deja de ser un buen consejo, pero...
Otra posdata: se encuentra en Internet bajo el título de "Nostalgias Santiagueñas", por error, varias veces, la famosa chacarera "Añoranzas" de Julio Argentino Jerez.

lunes, 24 de enero de 2005

Nostalgia del principio

Salavina, ¡Ay! Salavina
quisiera verte otra vez...
Ser el chango que allá en los bañados
se mojaba contento los pies.
*
Caídos ansiamos levantarnos. Volver al principio. Al paraíso.
Al principio era de una manera, luego endurecimos los corazones (ver Mt. 19, 8).
Crecidos ansiamos ser como antes, como cuando éramos niños; volver al pago.
Volvernos como niños nos mandó (ver Lc. 18, 16).
* Salavina, zamba de Mario Arnedo Gallo.

viernes, 21 de enero de 2005

Decir y callar (2)

Por el tema del preservativo y las declaraciones del obispo español, estuve leyendo el completo "set de artículos" de Compostela. Luego anduve por lo de Fray Nelson y me fui dando cuenta también que el asunto puede tener mucho que ver con aquello que venía pensando acerca de decir y callar. Dice Fray Nelson:
¿Qué lecciones deja todo esto? Las resumo en tres:
1. No echéis perlas a los cerdos. No pretendamos enseñar a gobernar a quien no ha pedido consejo. Y si lo va a pedir, debe constar públicamente que así es.
2. Sencillos como palomas y sagaces como serpientes. O recordar lo que siempre dicen en las películas: todo lo que diga podrá ser usado en su contra.
3. Ante vosotros no quise saber nada, sino Cristo, y este Crucificado. Así habló Pablo a los Corintios. Es verdad que la Iglesia tiene mucho que enseñar a sus hijos, porque es Madre y Maestra, pero mientras no se trate de sus "hijos", el principio que Newman llamaba de Economía implica que sólo conocemos a Cristo, y este Crucificado.
Y esto me hace acordar lo que decía Castellani (que estoy conociendo) en Las Parábolas de Jesucristo, más específicamente en la que Jesús dice de ser como las palomas y las serpientes:
Así pues siguiendo el consejo de Cristo la Iglesia ha sido siempre (o al menos debería ser siempre) a la vez abierta y cauta. Las dos cosas deben equilibrarse, y la una no devorar o atropellar la otra. Los protestantes achacan a la Iglesia Romana el ser "serpentina", y hay un estero sermón de J. H. Newman, precioso, en que defiende a su Madre de esta acusación inglesa, que no es sólo de allá, sino que se ha corrido por todo el mundo (...)
En resumen, Newman explica por qué la Iglesia debe hoy día tener esa política supercauta, que a los que están fuera o prevenidos contra ella les aparece poco franca y aun poco honrada, sin razón. Una, que la Iglesia debe siempre, y más hoy, enfrentarse a la contradicción e incluso persecución: está en medio del Mundo, no está entre angelitos; y eso responde a lo de Cristo: "Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos". Otra, que no dispone de potencias mundanales o fuerzas materiales para su defensa ("¿Cuántas divisiones tiene el Papa?" -preguntó irónicamente Stalin en Yalta) y por tanto no tiene más remedio que aguzar la inteligencia; y eso corresponde al "prudente como serpiente", pues muchas veces no puede conseguir sus fines derecho viejo, sino que tiene que navegar dando bordadas, como los veleros con viento contrario. Y en fin, que lo que enseña son cosas espirituales, las cuales "no estiende el hombre animal" (dijo san Pablo) y eso corresponde a lo de "No deis lo santo a los perros ni echéis perlas a los cochinos"; lo cual la hace aparecer a veces como "cachotière", o sea, escondedora o disimulada. Disimular no es simular; y a veces no hay más remedio que disimular un poco. (...)
Castellani (dice) no tenía a mano el sermón de Newman y yo menos. Pero tengo, nuevamente, una nota de "Calixta" que me dice algo en referencia:
En la nota F de su Apología pro Vita Sua, Newman explica con detalle esta actitud de los primeros cristianos a la que denomina Economía y que caracteriza así: «según la doctrina de la primitiva Iglesia, era un deber, por amor a los gentiles mismos, sus prójimos, guardar una reserva y cautela grandes a la hora de darles a conocer 'el entero designio de Dios' [...] de los distintos modos de conducta o de hablar en asuntos de religión [...] debe escogerse el que más se ajuste a lo que se pretende»
Nota al capítulo nueve en Ediciones Encuentro.
Decir y callar, siempre por amor (como bien me apuntaron los comentaristas en aquel post).

jueves, 20 de enero de 2005

Discrepancias respecto a Fabián

El santoral de hoy no pasó desapercibido para mí. Fabián y Sebastián, santos. Lo que sucede es que Fabián fue Papa en el siglo III y es nombrado en "Calixta". Y como pude aprender de los comentarios del traductor, Fabián murió en el 250 en la persecución de Decio. La historia del nombramiento de Fabián es muy interesante:

"El historiador Eusebio cuenta que al morir el Papa San Antero, el clero de Roma se reunió junto con los fieles creyentes, para elegir al nuevo Papa, y que estando allí reunidos, vieron descender una paloma sobre la cabeza de Fabián. No habían pensado elegirlo a él porque todavía no era sacerdote. Pero ante esta señal, lo eligieron, y fue ordenado sacerdote y consagrado obispo. San Cipriano dijo de él: "Fue un hombre muy santo, y la gloria de su martirio correspondió a la gran pureza de su vida". El emperador Decio ordenó en el 250 una terrible persecución contra los cristianos y al primero que mandó matar fue al Papa San Fabián."

Esto lo tomé de churchforum.org, página que no conozco mucho. Por otro lado, la versión de es.catholic.net presenta lo que creo que es un error y es decir que Fabián murió en la persecución de Diocleciano. No coinciden las fechas.
Los siguientes son breves extractos de "Calixta" en la versión de Ediciones Encuentro:
"En los siglos III-IV hubo tres persecuciones de cristianos: la de Decio (250)..."; nota al capítulo seis.
"San Fabián fue Papa entre 236 y 250", nota al capítulo siete.
Esto coincide con la información de churchforum.org. Además, la acusada (es.catholic.net) también presenta a Fabián muriendo en 250, fecha en que, según todohistoria.com, efectivamente mandaba Decio.

No se trata sólo de un cachito de goma

Quizás sirva de algo traer del recuerdo una publicidad gráfica que decía, en referencia al preservativo: "el amor se transmite, el SIDA no". Slogan un poco engañoso. Me hace pensar lo siguiente: cuanto más "me cuido", menos amor esta en juego. Cuánto más necesito cuidarme es porque menos me estoy entregando.
Hay propuestas serias (en esto de buscar combatir el mal del SIDA) que hablan de fidelidad y de abstinencia. Es cierto que hay personas que aún no le encuentran sentido a esas propuestas; así y todo, la Iglesia no puede dejar de decir lo que cree que es mejor. "¿E imponérselo a los demás?", me preguntás.
No es imponer. La Iglesia (estas palabras son mías) cree que el Estado debe buscar tener procedimientos ejemplares, adecuados a la verdad y ve que no lo hace si reparte preservativos. Una cosa es que aquel que no cree o no tiene ciertos principios morales pueda tener al alcance un preservativo (es otro tema), y otra lo es que se repartan dichos elementos a mansalva, que es fomentar ciertas conductas.
"¡Qué fomentar!", me podrás decir, "la gente va a seguir haciendo lo que hace aunque no les des preservativos". En algunos casos puede ser, en algunos casos; pero si no es fomentar, es olvidar otras cosas. Es olvidar que hay que estimular el verdadero amor, el amor de entrega, ese amor que implica confianza en el otro, de quién no me tengo tanto que cuidar sino preocuparme de hacerlo feliz. Y para eso no necesito un cachito de goma, sino un camino en cierta forma largo, un trabajo de conocimiento y de fidelidad, de resignación por momentos, de entrega siempre.
Hablemos de virtudes, que no es hipocresía. Hablemos de lo mejor para el hombre, hablemos sinceramente de eso y trabajemos en esa dirección; no hagamos cosas que vayan en contra de dicho ideal.

Breve reconstrucción histórica

Breve reconstrucción histórica con textos simples...
Primero de una nota de Calixta.

"En los siglos III-IV hubo tres persecuciones de cristianos: la de Decio (250), que sirve de marco a Calixta y que fue más bien esporádica, provocada por las presiones de los bárbaros. La de Valeriano (253-60), con un edicto más severo, intentó suprimir sistemáticamente el culto cristiano. En occidente esta fue la más sangrienta y prolongada; murió san Cipriano. La de Diocleciano (303), más centrada en oriente, incluyó destrucción de iglesias, entrega de las Escrituras y sacrificios obligatorios."

Nota al capítulo seis, Godos y cristianos.
Luego tomado de la Historia Visual del Arte de Larousse (por eso quizás sea una visión más "mundana" de la cuestión).

"Constantino (306-337), sensible a la evolución de las mentalidades proclamó en 313 la libertad de cultos, y en lo sucesivo utilizó el cristianismo dominante como factor de cohesión del Imperio; buscó controlarlo y convocó el concilio de Nicea para resolver las disputas doctrinales. En el año 330 escogió Bizancio como nueva capital imperial e hizo construir en ella numerosas iglesias, además de palacios y el hipódromo, como en Roma y en Jerusalén. Las nuevas comunidades cristianas, hasta entonces obligadas a practicar su culto de manera clandestina, erigieron basílicas y baptisterios; los padres de la Iglesia, Jerónimo, Ambrosio y Agustín, fijaron el dogma. El intento de Julián (360-363) de restablecer las practicas religiosas tradicionales quedo truncado, pues Teodosio (379-395) convirtió el cristianismo en la religión oficial y prohibió los cultos paganos. A su muerte, la división administrativa del Imperio entre sus dos hijos aceleró la evolución divergente entre un prospero Oriente muy urbanizado, helenizado, cristianizado, y un Occidente más rural, desigualmente latinizado y evangelizado, al que barbarizaban los flujos migratorios."

Capítulo 2, Temprana Edad Media.

martes, 18 de enero de 2005

Cristianismo apagado o encendido

La falta de persecuciones "relajaba" a los cristianos del siglo III, según nos cuenta John Henry Newman, que había estudiado mucho acerca de esa época. Una paz con manifestaciones hostiles sólo aisladas reinó en la primera mitad del siglo y hasta el mandato del emperador Decio y su persecución del año 250.
"(...) sin perder su fe ni las brasas de una caridad que al menor soplo favorable arderían inmediatamente, se daban ya entre ellos notable signos de relajación. Muchas veces se encontraban al borde de pecados serios y a veces traspasaban ese borde. Muchos se unían a la Iglesia por motivos poco elevados ya que no les perjudicaba ni en su situación social ni en sus negocios; en familias de padres cristianos la instrucción moral y religiosa era tan escasa que resultaba difícil decir por qué se hacían llamar miembros de una religión de origen divino. Los matrimonios con paganos aumentaban el mal ejemplo y la confusión."
Uno de los personajes de la novela "Calixta", ambientada por Newman en el 250, dice en una charla de paganos:
"Si Jucundus quiere hacerme caso, le demostraré que los cristianos, de hecho, se están yendo a pique. Aquí mismo en Sicca había muchísimos y ahora son un puñado. Estos últimos cincuenta años han venido mucho a menos, el peligro ha pasado. ¿Quieres saber como reanimarlos? Saca un edicto imperial, prohíbelos, persíguelos. ¿Quieres que se los lleve el viento como hojas en otoño? Olvídate de ellos."
Y me pregunto: ¿es estrictamente necesario que los cristianos sean perseguidos (hoy no hay tantas matanzas, pero sí otro tipo de agresiones) para que puedan ser verdaderos seguidores de Cristo? ¿Tenemos entonces que alegrarnos cuando hay exposiciones de artistas provocadores o cuando algunos legisladores intentan imponer su ideología despreciando a la religión?
Nuestra religión es "escandalosa" y me imagino que si Dios lo quiere, el soportar las persecuciones puede estar en nuestro camino. Pero no es ese el único camino. También hay grandes cristianos, de gran fe y grandes obras, que no surgieron de las persecuciones sino de la conmoción del corazón frente a la miseria, como por ejemplo la Madre Teresa de Calcuta.
Tus caminos, Señor...