lunes, 31 de julio de 2006

"Programación"

Con el santo de hoy, que a mi me toca, cerramos un mes y damos paso a otro que viene con “una programación inigualable” (diría un aviso de un canal de TV anunciando sus próximas entregas).
Hoy el santo de Loyola, Ignacio. Y el mes que viene, a prepararse: Transfiguración del Señor y Asunción de la Virgen María y, alrededor de ellas, un elenco de “grandes estrellas”. Cura de Ars el día cuatro y a la semana siguiente en seguidilla: San Cayetano, Santo Domingo, Santa Edith Stein, San Lorenzo y Santa Clara.
Es el mes de San Bernardo, San Agustín (junto a su madre Santa Mónica) y Santa Rosa de Lima. Y que no me olvide, me reclaman, de un apóstol, Bartolomé, y de un papa, Pio X. ¿Y qué hay de San Ramón Nonato o del mismísimo Maximiliano Kolbe?
Diversas personalidades en vida, distintas formas de santificarse y ser santificados, pero uno en Cristo ya para siempre.
Rueguen por nosotros.

domingo, 30 de julio de 2006

Inscripción en seis caras

Revolviendo la riñonera que me había llevado en el viaje a los mares pampeanos, encontré el papel en donde había copiado la inscripción que figura en las luminarias de la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia (Mar del Plata), más precisamente en las que corren entre la nave principal y las laterales.
Para representarse dichas luminarias, imaginen un cuerpo formado por dos caras horizontales hexagonales paralelas, colocadas entre sí a una distancia menor a las dimensiones de sus lados, y unidas por estos con seis caras verticales. Llamémoslas “tortas hexagonales”. Sus caras son de vidrio y las aristas metálicas. Cuelgan del techo mediante unas cadenas y en cada uno de los lados pequeños llevaba inscripto en letras de metal también:
LVX DE LVCE
APPARVISTI
CHRISTE
ILLVMINA
ET ACCENDE
CORDA NRA
Traté de imitar todo. Las E en negrita son como epsilon (como un tres al revés, digamos). Sólo hay una E escrita así en imprenta (¿?). Todas las letras son del mismo tamaño, incluso las simil epsilon, excepto una te pequeña en ET. Y yo elegí con cuál de las seis caras iniciar. Espero que esté bien armada la frase (en Google, así completita, no está).
En fin, para aquellos a los que les guste...

viernes, 28 de julio de 2006

Status viatoris XXII

Cuando dejamos el status viatoris, nuestros seres queridos llevan nuestras vestiduras mortales en un viaje final, llamado el cortejo fúnebre. “Cortejo” es el nombre del poema de Leopoldo Marechal que les dejaré aquí para continuar con esta serie de entradas, y pertenece a los “Poemas Australes” de 1937.

Vestida y adornada como para sus bodas
___la Muerta va: dos niños
___la conducen, llorando.
Y es en el mismo carro de llevar las espigas
___maduras en diciembre.

El cuerpo va tendido sobre lanas brillantes,
___ejes y ruedas cantan
___su antigua servidumbre,
clavado en la pradera como una lanza de oro
___fulgura el mediodía.

(Mi hermano va en un potro del color de la noche,
___yo en una yegua blanca
___sin herrar todavía.)

La Muerta va en el carro de los trigos maduros:
___su cara vuelta al sol
___tiene un brillo de níquel.
Se adivina la forma del silencio en sus labios,
___una forma de llave.

Ha cerrado los ojos a la calma visible
___del día y a su juego
___de números cantores;
y se aferran sus manos a la Cruz en un gesto
___de invisible naufragio.

Y mientras el cortejo se adelanta entre flores
___y linos que cecean
___el idioma del viento,
la cabeza yacente, sacudida en el viaje,
___traza el signo de ¡no!

Dos niños la conducen: en sus frentes nubladas
___el enigma despunta.
¿Por qué la Muerta va con su traje de bodas?
___¿Por qué en el mismo carro
___de llevar las espigas?

(Mi hermano va en un potro del color de la noche
___yo en una yegua blanca
___sin herrar todavía.)

jueves, 27 de julio de 2006

Dos cuestiones de amor entrelazadas

Quisiera una canción para un amigo
que no puede salir de la melancolía eterna de sufrir
de amor.

Y busca en cualquier parte y hace todo para amarte,
sin embargo nunca pide perdón.
Sueña que vos sos como quiere él
y así todo lo va a perder.

Miente y se equivoca cada vez que abre la boca
y hace todo para mostrar que fiel,
para colocarte en la cárcel de su ser.
[*]

¡Araca, corazón! Callate un poco,
y escuchá, por favor, este chamuyo.
Si sabés que su amor es todo tuyo,
no hay motivos para hacerse el loco.

¡Araca, corazón! Callate un poco.

Así cantaba
un pobre punga,
que a la gayola,
por culpa de ella,
fue a descansar.
Mientras la paica,
con sus donaires,
por esas calles
de Buenos Aires
se echó a rodar.
[**]

Quisiera una canción para un amigo
que no puede salir de la melancolía eterna de
sufrir de amor.

Si quieres un consejo: no la cuides desde lejos,
ni le digas lo que tiene que hacer.
Ella debe ser como quiere ser,
y eso ya lo tienes que ver.

Rompe las cadenas que atan a la eterna pena
de ser hombre y de poseer
es un paso grande en la ruta de crecer.
[*]

Mas como todo se acaba en esta vida,
una tarde salió de la prisión.
Y al hallarla le dijo, el pobre punga:
"¡Volvé otra vez conmigo, por favor!"

"Volver no puedo",
dijo la paica.
"El amor mío
ya se acabó".
Pasó una sombra,
cruzó un balazo,
cayó la paica
y una ambulancia,
tranquilamente,
se la llevó.

Y nuevamente en las horas de la noche,
cuando duerme tranquilo el pabellón,
desde la última celda de la cárcel
se oye al punga cantar esta canción.

¡Araca, corazón! Callate un poco,
y escuchá, por favor, este chamuyo.
Si sabés que su amor nunca fue tuyo,
ya hay motivos para hacerse el loco.

¡Araca, corazón! Callate un poco.
[**]

[*] “Salir de la melancolía”, canción de Seru Giran (García). 1981.
[**] “Araca, corazón”, tango de Enrique Delfino y Alberto Vaccarezza. 1927.

Lunfardismos:
¡Araca!: Voz de alarma.
Chamuyo: Conversación, parlamento, discurso.
Punga: punguista, ratero.
Gayola: prisión.
Paica: mujer, muchacha, mujer perteneciente a un rufián.

lunes, 24 de julio de 2006

Esperando el regreso

Si supiera hacer canciones, haría una “Canción para la vuelta a casa por el camino de la arboleda”. Para escuchar en auto, pero a paso de caballo. Paso que se puede imitar casi a la perfección cuando se cruzan, a diez kilómetros por hora, las vías del tren viejo.
(También es lento el tren. Es tan lento que ni barreras hay. Sólo un cartel que dice: “MIRE a ambos lados antes de cruzar”).
Canción para dentro de un rato. Canción para cuando diga: “¡Basta! El resto: mañana”. Y finja ser yo mismo quien dicta mis horarios de trabajo.
Es probable que me salga con ritmo de polca ucraniana. Pero quizás se empiece a relajar, y robe algunas notas del Concierto de Navidad de Corelli. O tome prestado colores centroamericanos, para ir pensando en la llegada: “Tus ojos, claro de monte, como guitarras trovadoras de San Juan…”
(Escritos de intervalos muertos de oficina)

sábado, 22 de julio de 2006

Polcas y fe


Una discoteca argentina sin discos de chamamé no se puede considerar una discoteca ni siquiera mínima. Ella me lo hizo notar, aunque no lo dijo tan trágicamente. Simplemente dijo: “no tenemos ningún disco de chamamé”.
Así que pude finalmente conocer al Chango Spasiuk. Y fue en Internet. Y por el chamamé llegué a las polcas ucranianas. ¡Y vaya hallazgo! Francisco ya las bailó. Son de lo más contagiosas.
Hoy tuve la oportunidad de ir a una disquería y adquirí, sin más ni más, un disco de Spasiuk llamado “Polcas de mi tierra”; unas grabaciones de lo más lindas. Muestra la cultura ucraniana en los inmigrantes que llegaron, cerrando el siglo XIX, a la provincia de Misiones.
Católicos de rito bizantino-ucranio, según explican en el disco, se trata de gente muy religiosa. “Humildes y de una profunda espiritualidad, alegría y ternura”, los llama Spasiuk a los de su tierra del litoral. Y eso se ve en el disco, que mezcla testimonios y canciones. Incluso se relatan varias partes (y se tocan canciones típicas) de un casamiento.
A las interpretaciones de Spasiuk se suman las de otros acordeonistas y también violinistas, “cajonistas” y ejecutantes de instrumentos tan peculiares como el “buben tarabán”, el “tsymbaly” (de cuerda percutida, invención del tío de Spasiuk) o simplemente percusión con “alpargata contra el piso”.
Y hay piezas interpretadas por el “Coro Centenario de Apóstoles”, algunos de cuyos nombres revelan además la religiosidad de la que les contaba, como Dostoino (Canción a la virgen) o Bororode tse divo (Ave María).
El mismo Spasiuk interpreta, en la iglesia de San Nicolas, en Las Tunas, una “Improvisación para la Virgen de Hoshiuv”. Y se puede escuchar el sonido de las campanas del templo. Según textos del disco, la figura de esta Virgen “está en casi todas las iglesias apostólicas romanas de rito bizantino-ucranio en la Argentina” (aunque Google y su buscador de imágenes no se hayan enterado, y por eso les dejo la imagen que ilustra la entrada).
Y me voy, me voy que recién lo estoy empezando a escuchar y debe haber más. Mientras tanto pueden ir escuchando algo en The charm of Chamame, disco recopilación de Spasiuk editado sólo en Europa que, además del enérgico chamamé, tiene algunas de estas polcas. Ver del siete al once: Improvisación..., La alegría que hace llorar, Besela Doroha (Camino alegre), Starosta (Padrino) o Ivanco (Juancito).

viernes, 21 de julio de 2006

Este. ¿Cuál? Este

El pseudogénero literario weblog tiene ciertas características peculiares; aquellos lectores con formación literaria lo podrán analizar mejor.
Muchas veces, con la cuestión de los links o enlaces, el autor suele armar frases como la siguiente:

Pasó tal cosa, como podrán ver en esta página.

Y en el “esta” se pone el enlace.
Esta característica de la entrada o post hace que el texto de la misma no se pueda transladar, así como está, a un medio gráfico. Porque no se entendería lo que quiere decir. ¿En cuál página se vería lo que pasó?
Esta peculiaridad me hizo acordar a algo que hacían (o hacen) Dolina y su equipo en la radio. En un espacio dedicado a reírse de algún artículo de diario o nota de revista, Dolina leía y se daba una situación como la siguiente (el tema es inventado por mí):

- (…) cuando haya juntado todos los elementos, apague el interruptor. El último paso es ese.
- ¿Cuál? -interrumpía alguien del equipo.
- Ese -decía Dolina. Y seguía.

No sé si se burlaba de un excesivo uso de pronombres (creo que Dolina es muy afecto al análisis de la forma en que se habla o escribe), no sé si era un simple juego de “comentarista molestando al lector”, no sé. Parecía una broma que tenía su pequeña historia, y quizás me falta conocer algo para entenderla.
Como propuesta, y hasta que no surja una idea mejor, diremos que, si le vamos a poner un nombre a este "recurso literario" de los weblogs (el de poner un pronombre y con él hacer un link), lo llamaremos "Dolineo".
O algo así.
- ¿Cómo?
- Así.

miércoles, 19 de julio de 2006

Todo por la Eucaristía

Quizás una de las prédicas a las que más refuerza el relato de la experiencia de la cárcel de monseñor François-Xavier Nguyên Van Thuân es la de la importancia de la Eucaristía. Empieza el texto con el suceso del encarcelamiento y cómo se las rebusca el obispo para conseguir que le envíen vino de misa bajo el disfraz de remedio para el estómago. Y luego cuenta:

(...) todos los días, con tres gotas de vino y una gota de agua en la palma de la mano, celebraba la misa.
De todos modos, dependía de la situación. En el barco que nos llevó al norte celebraba la misa por la noche y daba la comunión a los prisioneros que me rodeaban. A veces tenía que celebrar cuando todos iban al baño, después de la gimnasia. En el campo de reeducación nos dividieron en grupos de 50 personas; dormíamos en camas comunes; cada uno tenía derecho a 50 cm. Nos las arreglamos para que estuvieran cinco católicos conmigo. A las 21:30 había que apagar la luz y todos debían dormir. Me encogía en la cama para celebrar la misa de memoria, y repartía la comunión pasando la mano bajo el mosquitero. Fabricamos bolsitas con el papel de los paquetes de cigarrillos para conservar el Santísimo Sacramento. Llevaba siempre a Jesús eucarístico en el bolsillo de la camisa.
(...)
Durante el descanso, mis compañeros católicos y yo aprovechamos para pasar un paquetito para cada uno de los otros cuatro grupos de prisioneros; todos saben que Jesús está en medio de ellos; El es el que cura todos los sufrimientos físicos y mentales. Durante la noche los presos se turnan en adoración.
[*]

Cuando recuerdo que una vez hace poco no fui a misa por estar engripado, me siento como indigno de andar confesándoselo a un sacerdote como este.
[*] "Cinco panes y dos peces", cap. 4; François-Xavier Nguyên Van Thuân; Ed. Ciudad Nueva.

domingo, 16 de julio de 2006

Glosa de amor

Del cielo bajó el amor
en una noche de frío
como la flor del rocío
cayendo sobre otra flor
.

Aquella noche pasaron
cosas que nunca se vieron;
las estrellas florecieron
y las flores alumbraron;
las bestias se humanizaron
y hubo un parto sin dolor;
un gran Rey se hizo pastor
y un pastor se hizo cordero,
y en ese dulce entrevero
del cielo bajó el amor.

Nada se puede igualar
a un milagro verdadero;
él vuelve plata el lucero
y dulce el agua del mar.
Milagro es poder parar
el tiempo, la sangre, el río
y hacer Dios su labrantío
en el pobre barro humano
y dar trigo del verano
en una noche de frío.

Brillaba la noche aquella,
y ardía como ninguna
porque esa noche la luna
al sol encerraba en ella...
Vino como una doncella
temblando de amor el frío
sobre la escarcha del río
donde el hielo se quemaba,
como la flor del rocío.

Flor del rocío caía
sobre el cáliz de una rosa.
¡Qué lluvia tan silenciosa
y el cielo entero llovía!
De este modo se cumplía
la promesa del Creador
de pagarnos con amor
todo el dolor que le dimos.
Y ésa fue la flor que vimos
cayendo sobre otra flor.

Glosa de amor, de Juan Oscar Ponferrada. Hallada en “Literatura y folklore”, II: El folklore en la literatura; selección de Augusto Raúl Cortazar; Centro Editor de América Latina, Biblioteca Argentina Fundamental, serie Capítulo, número 57; donde a su vez dicen tomarlo de “Selecciones Folklóricas”, nº 7, Buenos Aires, 1965.

jueves, 13 de julio de 2006

Pensar, decir, opinion, seguridad

Leyendo a Enrique (pero no refiriéndome a él) llegué a pensar que a fuerza de no decir lo que se piensa, con la intención de ser “políticamente correctos”, llegamos a no pensar nada. Y por eso no se puede decir: “¡Digamos lo que pensamos!”, sino que hay que reclamar: “¡Pensemos!”
Claro que eso no es negar lo que dice Hernán. Porque hay veces en que existe el (injusto) requerimiento de “tener una opinión formada” de todo. Y pensar que tenemos que tener opinión de todo sí que es un prurito deplorable, como lo llama él mismo.
Pareciera que hoy hay que tener opinión formada de todas las cosas. Lo que no se puede es estar seguro de algo, eso sí que no. Menos aún si se trata de pensamientos profundos acerca de la vida y otras cuestiones elevadas. Pareciera ser que seguridad es intolerancia. Pero si seguridad es intolerancia, ¿cómo se llama a la intolerancia de la seguridad?