lunes, 31 de julio de 2006
"Programación"
domingo, 30 de julio de 2006
Inscripción en seis caras
APPARVISTI
CHRISTE
ILLVMINA
ET ACCENDE
CORDA NRA
viernes, 28 de julio de 2006
Status viatoris XXII
Vestida y adornada como para sus bodas
___la Muerta va: dos niños
___la conducen, llorando.
Y es en el mismo carro de llevar las espigas
___maduras en diciembre.
El cuerpo va tendido sobre lanas brillantes,
___ejes y ruedas cantan
___su antigua servidumbre,
clavado en la pradera como una lanza de oro
___fulgura el mediodía.
(Mi hermano va en un potro del color de la noche,
___yo en una yegua blanca
___sin herrar todavía.)
La Muerta va en el carro de los trigos maduros:
___su cara vuelta al sol
___tiene un brillo de níquel.
Se adivina la forma del silencio en sus labios,
___una forma de llave.
Ha cerrado los ojos a la calma visible
___del día y a su juego
___de números cantores;
y se aferran sus manos a la Cruz en un gesto
___de invisible naufragio.
Y mientras el cortejo se adelanta entre flores
___y linos que cecean
___el idioma del viento,
la cabeza yacente, sacudida en el viaje,
___traza el signo de ¡no!
Dos niños la conducen: en sus frentes nubladas
___el enigma despunta.
¿Por qué la Muerta va con su traje de bodas?
___¿Por qué en el mismo carro
___de llevar las espigas?
(Mi hermano va en un potro del color de la noche
___yo en una yegua blanca
___sin herrar todavía.)
jueves, 27 de julio de 2006
Dos cuestiones de amor entrelazadas
Quisiera una canción para un amigo
que no puede salir de la melancolía eterna de sufrir
de amor.
Y busca en cualquier parte y hace todo para amarte,
sin embargo nunca pide perdón.
Sueña que vos sos como quiere él
y así todo lo va a perder.
Miente y se equivoca cada vez que abre la boca
y hace todo para mostrar que fiel,
para colocarte en la cárcel de su ser. [*]
¡Araca, corazón! Callate un poco,
y escuchá, por favor, este chamuyo.
Si sabés que su amor es todo tuyo,
no hay motivos para hacerse el loco.
¡Araca, corazón! Callate un poco.
Así cantaba
un pobre punga,
que a la gayola,
por culpa de ella,
fue a descansar.
Mientras la paica,
con sus donaires,
por esas calles
de Buenos Aires
se echó a rodar. [**]
Quisiera una canción para un amigo
que no puede salir de la melancolía eterna de
sufrir de amor.
Si quieres un consejo: no la cuides desde lejos,
ni le digas lo que tiene que hacer.
Ella debe ser como quiere ser,
y eso ya lo tienes que ver.
Rompe las cadenas que atan a la eterna pena
de ser hombre y de poseer
es un paso grande en la ruta de crecer. [*]
Mas como todo se acaba en esta vida,
una tarde salió de la prisión.
Y al hallarla le dijo, el pobre punga:
"¡Volvé otra vez conmigo, por favor!"
"Volver no puedo",
dijo la paica.
"El amor mío
ya se acabó".
Pasó una sombra,
cruzó un balazo,
cayó la paica
y una ambulancia,
tranquilamente,
se la llevó.
Y nuevamente en las horas de la noche,
cuando duerme tranquilo el pabellón,
desde la última celda de la cárcel
se oye al punga cantar esta canción.
¡Araca, corazón! Callate un poco,
y escuchá, por favor, este chamuyo.
Si sabés que su amor nunca fue tuyo,
ya hay motivos para hacerse el loco.
¡Araca, corazón! Callate un poco. [**]
[*] “Salir de la melancolía”, canción de Seru Giran (García). 1981.
[**] “Araca, corazón”, tango de Enrique Delfino y Alberto Vaccarezza. 1927.
Lunfardismos:
¡Araca!: Voz de alarma.
Chamuyo: Conversación, parlamento, discurso.
Punga: punguista, ratero.
Gayola: prisión.
Paica: mujer, muchacha, mujer perteneciente a un rufián.
lunes, 24 de julio de 2006
Esperando el regreso
sábado, 22 de julio de 2006
Polcas y fe

Una discoteca argentina sin discos de chamamé no se puede considerar una discoteca ni siquiera mínima. Ella me lo hizo notar, aunque no lo dijo tan trágicamente. Simplemente dijo: “no tenemos ningún disco de chamamé”.
viernes, 21 de julio de 2006
Este. ¿Cuál? Este
Pasó tal cosa, como podrán ver en esta página.
- (…) cuando haya juntado todos los elementos, apague el interruptor. El último paso es ese.
- ¿Cuál? -interrumpía alguien del equipo.
- Ese -decía Dolina. Y seguía.
- ¿Cómo?
- Así.
miércoles, 19 de julio de 2006
Todo por la Eucaristía
(...) todos los días, con tres gotas de vino y una gota de agua en la palma de la mano, celebraba la misa.
De todos modos, dependía de la situación. En el barco que nos llevó al norte celebraba la misa por la noche y daba la comunión a los prisioneros que me rodeaban. A veces tenía que celebrar cuando todos iban al baño, después de la gimnasia. En el campo de reeducación nos dividieron en grupos de 50 personas; dormíamos en camas comunes; cada uno tenía derecho a 50 cm. Nos las arreglamos para que estuvieran cinco católicos conmigo. A las 21:30 había que apagar la luz y todos debían dormir. Me encogía en la cama para celebrar la misa de memoria, y repartía la comunión pasando la mano bajo el mosquitero. Fabricamos bolsitas con el papel de los paquetes de cigarrillos para conservar el Santísimo Sacramento. Llevaba siempre a Jesús eucarístico en el bolsillo de la camisa.
(...)
Durante el descanso, mis compañeros católicos y yo aprovechamos para pasar un paquetito para cada uno de los otros cuatro grupos de prisioneros; todos saben que Jesús está en medio de ellos; El es el que cura todos los sufrimientos físicos y mentales. Durante la noche los presos se turnan en adoración. [*]
domingo, 16 de julio de 2006
Glosa de amor
Aquella noche pasaronDel cielo bajó el amor
en una noche de frío
como la flor del rocío
cayendo sobre otra flor.
cosas que nunca se vieron;
las estrellas florecieron
y las flores alumbraron;
las bestias se humanizaron
y hubo un parto sin dolor;
un gran Rey se hizo pastor
y un pastor se hizo cordero,
y en ese dulce entrevero
del cielo bajó el amor.
Nada se puede igualar
a un milagro verdadero;
él vuelve plata el lucero
y dulce el agua del mar.
Milagro es poder parar
el tiempo, la sangre, el río
y hacer Dios su labrantío
en el pobre barro humano
y dar trigo del verano
en una noche de frío.
Brillaba la noche aquella,
y ardía como ninguna
porque esa noche la luna
al sol encerraba en ella...
Vino como una doncella
temblando de amor el frío
sobre la escarcha del río
donde el hielo se quemaba,
como la flor del rocío.
Flor del rocío caía
sobre el cáliz de una rosa.
¡Qué lluvia tan silenciosa
y el cielo entero llovía!
De este modo se cumplía
la promesa del Creador
de pagarnos con amor
todo el dolor que le dimos.
Y ésa fue la flor que vimos
cayendo sobre otra flor.
Glosa de amor, de Juan Oscar Ponferrada. Hallada en “Literatura y folklore”, II: El folklore en la literatura; selección de Augusto Raúl Cortazar; Centro Editor de América Latina, Biblioteca Argentina Fundamental, serie Capítulo, número 57; donde a su vez dicen tomarlo de “Selecciones Folklóricas”, nº 7, Buenos Aires, 1965.