viernes, 29 de enero de 2010
Receta 1
martes, 19 de enero de 2010
Ideal para usuarios cansados
martes, 12 de enero de 2010
Paradoja (y teorema) del enemigo salvador
viernes, 1 de enero de 2010
Consejos 2010
lunes, 21 de diciembre de 2009
Regalo de Navidad
Ni las agendas de una hoja por día sirven. Tarde o temprano se llenan. Entre renglones se puede escribir, y fuera de los márgenes también.
Para Navidad quiero que me regalen una agenda explosiva. Cuando las ocupaciones son demasiadas, la agenda estalla en las propias manos. Y así uno queda dispensado de todos los compromisos.
Libre para decir: ¡Feliz Navidad!
jueves, 10 de diciembre de 2009
¡Allanad los caminos!
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Detalles de una boda en tiempo de Adviento
sábado, 28 de noviembre de 2009
¿Prejuicio o indicio?
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Cuidado, que es fuerte...
- Es un personaje de un cuento -dice la otra.
(¡Oh, dolientes espíritus! ¡Oh, sempiternos gemidos!...)
sábado, 7 de noviembre de 2009
Metanoite
Las primeras palabras de Jesús son sencillas, pocas. (…)
El tiempo se ha cumplido, se aproxima el reinado de Dios: haced penitencia y creed en el Evangelio.
En efecto, Jesús añade: Haced penitencia. Aun aquí ha sido torcido su sentido verdadero y magnífico, de la vieja palabra. La palabra de Marcos -“Metanoite”- no se puede traducir por “poenitemini”, es decir: “haced penitencia”. “Metanoia” es propiamente “mutatio mentis”, el cambio de la mente, la transformación del alma. Metamorfosis es el cambio de forma: metanoia el cambio del espíritu. Podría más bien traducirse por “conversión”, que es la renovación del hombre interno, pero las ideas de “arrepentimiento” y de “penitencia” no son más que aplicaciones e ilustraciones del llamado de Jesús.
El cual ponía como condición de la llegada del Reino -y, al mismo tiempo como la substancia misma del nuevo orden- la conversión completa, el cambio de la vida y de los valores de la vida, la trasmutación de los sentimientos, de los juicios, de las intenciones: aquélla, en suma, que llamó hablando con Nicodemus, “segundo nacimiento”.