(…) A menos que entendamos la presencia de ese enemigo, no sólo perderemos el elemento clave del cristianismo, sino también de la Navidad. La Navidad en el cristianismo se ha convertido en algo que, en cierto sentido, es muy simple. Pero como todas las verdades de esa tradición es, en otro sentido, algo muy complejo. No se trata de una única nota sino del sonido simultáneo de muchas notas: la humildad, la alegría, la gratitud, el temor sobrenatural y, al mismo tiempo, la vigilancia y el drama. No es un acontecimiento cuya conmemoración sirva a intereses pacifistas o festivos. No se trata sólo de una conferencia hindú en torno a la paz o de una celebración invernal escandinava. Hay algo en ella desafiante, algo que hace que las bruscas campanas de la medianoche suenen como los cañones de una batalla que acaba de ganarse. Todo se elemento indescriptible que llamamos atmósfera de la Navidad se encuentra suspendido en el aire como una especie de fragancia persistente, o como el humo de la explosión exultante de aquella hora singular en las montañas de Judea hace casi dos mil años. Pero el sabor sigue siendo inequívoco y es algo demasiado sutil o demasiado único para ocultarlo con nuestro uso de la palabra paz. Por la misma naturaleza de la historia, los gozos de la cueva [de Belén] eran gozos en el interior de una fortaleza o una guarida de proscritos. Entendiéndolo correctamente, no es indebidamente irrespetuoso decir que los gozos tenían lugar en un refugio subterráneo. No sólo es verdad que dicha cámara subterránea era un refugio frente a los enemigos y que los enemigos estaban ya batiendo el llano pedregoso que se situaba por encima de ellos como el misino cielo. No se trata sólo, en ese sentido, de que las hordas de Herodes podían haber pasado como el trueno sobre el lugar donde reposaba la cabeza de Cristo. Se trata también de que esa imagen da idea de un puesto avanzado, de una perforación en la roca y de una entrada en territorio enemigo. En esta divinidad enterrada se esconde la idea de minar el mundo, de sacudir las torres y los palacios desde sus cimientos, igual que Herodes el Grande sintió aquel terremoto bajo sus pies y tambaleó con su vacilante palacio.
martes, 21 de diciembre de 2010
¡Victoria! ¡Feliz Navidad!
Para desempalagarnos de tanto mensaje dulzón acerca de la Navidad, les dejo este fragmento del genial Chesterton. Surge de la contemplación del suceso de la persecución de Herodes y, en el fondo, del mismo demonio.
(El hombre eterno, Parte II, I. El dios de la cueva. Gilbert K. Chesterton. Versión en español de Ediciones Cristiandad, Madrid 2007).
Ahora sí. ¡Feliz Navidad!
martes, 14 de diciembre de 2010
Vean esta magnífica noticia
De un momento para otro, y cuando todavía pensábamos que habría para una semanita más, Mariana se sintió rara. Al rato contracciones. Y antes de que dieran las dos de la tarde del sábado, ya estaba Josefina entre nosotros.
Las dos muy bien. Teta para una, descanso para la otra. Los chicos contentos, no se pierden detalle. Y yo de aquí para allá, muy feliz.
Las dos muy bien. Teta para una, descanso para la otra. Los chicos contentos, no se pierden detalle. Y yo de aquí para allá, muy feliz.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Vean este magnífico poema
No tengo el compromiso de alguien del ambiente de la literatura. No tengo por qué haber ya leído todos los nuevos poemas de Enrique García-Máiquez. Porque no tengo que hacer una reseña, una crítica ni nada por el estilo.
Eso me da algunas ventajas. Puedo leer los poemas a la velocidad que quiero (¿Qué apuro hay? Para leer un verso hace falta una vida, recuerda Enrique que decía Rilke). O puedo mencionar uno, antes de conocer todos. Como el que les voy a mostrar, que se llama Correspondencias.
No bien llegué a ese me detuve. Y aún no pude seguir. Detenido, pero sanamente inquieto. Como aquel que crea poemas, que necesita hacer salir eso que tiene adentro, con el consiguiente alivio, el blogger hace lo mismo. Aquello que necesita salir se hace entrada de blog. Y hoy esta dice: “Vean este magnífico poema”.
Eso me da algunas ventajas. Puedo leer los poemas a la velocidad que quiero (¿Qué apuro hay? Para leer un verso hace falta una vida, recuerda Enrique que decía Rilke). O puedo mencionar uno, antes de conocer todos. Como el que les voy a mostrar, que se llama Correspondencias.
No bien llegué a ese me detuve. Y aún no pude seguir. Detenido, pero sanamente inquieto. Como aquel que crea poemas, que necesita hacer salir eso que tiene adentro, con el consiguiente alivio, el blogger hace lo mismo. Aquello que necesita salir se hace entrada de blog. Y hoy esta dice: “Vean este magnífico poema”.
Correspondencias
Los árboles –las raíces
más hondas cuanto más cielo
en las ramas– nos enseñan
la ardua ley del crecimiento.
¡Qué haya que crecer igual
hacia dentro
que hacia afuera! Cuando miro
hacia fuera, me entra miedo.
Las altísimas estrellas,
¿qué profundísimo hueco
necesitan en mi alma
para brillar en lo negro?
Es casi una oración al final. Un pedido al Creador. ¿Qué debo dar, qué vacío hacer, qué profundísimo hueco Señor, para poder ver las estrellas brillar, para ver que no es todo oscuridad, para poder mirar hacia arriba, para que haya más cielo en mis ramas?
sábado, 4 de diciembre de 2010
La primavera ríe sobre las tumbas
Hoy me llamaron para ofrecerme una parcela en un cementerio privado. Hubiera sido una buena oportunidad para ponerse a hablar de la muerte con la misma vendedora. Y quizás hubiera logrado librarme de ella más rápido.
No mentí cuando dije que no estaba interesado y que ya tenía ese “servicio”. Parcela, propiamente dicho, no tengo. Pero al menos al cementerio municipal creo que me llevarán (si hago a tiempo el cambio de domicilio). Lo cierto es no sabemos el día ni la hora… el día y la hora en que se termina un trámite de cambio de domicilio.
Justamente hace poco han asfaltado la calle que bordea el lado sur del cementerio municipal. Y no es que esté “reconociendo el camino” que haré algún día, pero estoy usando seguido esta nueva calle. Lo hago sólo para introducir alguna variación en el viaje de rutina.
Linda, lo que se dice pintoresca, no es esta calle. Están además las puertas secundarias del cementerio, por donde sacan la basura o vaya a saber qué cosas. Pero lo bueno es que esas puertas están abiertas y, cuando uno pasa, puede ver el interior del cementerio en una mañana soleada.
Y así, lleno de sol, con el cielo despejado y los árboles con los verdes aún nuevos de la primavera, es inevitable la alusión al prólogo del Adán Buenosayres:
No mentí cuando dije que no estaba interesado y que ya tenía ese “servicio”. Parcela, propiamente dicho, no tengo. Pero al menos al cementerio municipal creo que me llevarán (si hago a tiempo el cambio de domicilio). Lo cierto es no sabemos el día ni la hora… el día y la hora en que se termina un trámite de cambio de domicilio.
Justamente hace poco han asfaltado la calle que bordea el lado sur del cementerio municipal. Y no es que esté “reconociendo el camino” que haré algún día, pero estoy usando seguido esta nueva calle. Lo hago sólo para introducir alguna variación en el viaje de rutina.
Linda, lo que se dice pintoresca, no es esta calle. Están además las puertas secundarias del cementerio, por donde sacan la basura o vaya a saber qué cosas. Pero lo bueno es que esas puertas están abiertas y, cuando uno pasa, puede ver el interior del cementerio en una mañana soleada.
Y así, lleno de sol, con el cielo despejado y los árboles con los verdes aún nuevos de la primavera, es inevitable la alusión al prólogo del Adán Buenosayres:
La primavera reía sobre las tumbas, cantaba en el buche de los pájaros, ardía en los retoños vegetales, proclamaba entre cruces y epitafios su jubilosa incredulidad acerca de la muerte.No, señorita, no estoy interesado. Ya tengo ese servicio, gracias. Y, si Dios quiere, unos “beneficios” aún mejores para después.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Hang (una de música)

Bien... Resulta que se me hizo difícil escribir la entrada pendiente y pasó el tiempo. Pero más tiempo tendrá que esperar quien quiera conseguir un hang.
El hang es un instrumento creado en el año 2000 en los laboratorios suizos de la firma PANArt. Fue un desarrollo a partir del estudio del sonido de los steeldrums, gongs, campanas y otros. El instrumento es relativamente portátil. Como ven en la foto (tomada de Wikipedia) está compuesto por dos hemisferios metálicos, y tiene distintos orificios en donde se golpea, para producir un sonido muy particular, emparentado con los instrumentos antes mencionados.
Tendrá que esperar tiempo, les decía, quien lo quiera, ya que hay que traerlos de Suiza y se hacen pocos (los hacen sus mismos creadores). Llegamos, al menos al conocimiento de él, a través del disco Pynandi del Chango Spasiuk, que lo incluye en el tema Infancia.
Para darle un poco de sabor a la entrada les dejo el tema Infancia (se escucha claro el hang, si no me equivoco, a la altura del minuto y cuarenta segundos). Aunque quizás antes convenga ir escuchando algunas cosas de hang solo: clic.
El hang es un instrumento creado en el año 2000 en los laboratorios suizos de la firma PANArt. Fue un desarrollo a partir del estudio del sonido de los steeldrums, gongs, campanas y otros. El instrumento es relativamente portátil. Como ven en la foto (tomada de Wikipedia) está compuesto por dos hemisferios metálicos, y tiene distintos orificios en donde se golpea, para producir un sonido muy particular, emparentado con los instrumentos antes mencionados.
Tendrá que esperar tiempo, les decía, quien lo quiera, ya que hay que traerlos de Suiza y se hacen pocos (los hacen sus mismos creadores). Llegamos, al menos al conocimiento de él, a través del disco Pynandi del Chango Spasiuk, que lo incluye en el tema Infancia.
Para darle un poco de sabor a la entrada les dejo el tema Infancia (se escucha claro el hang, si no me equivoco, a la altura del minuto y cuarenta segundos). Aunque quizás antes convenga ir escuchando algunas cosas de hang solo: clic.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Fecundación responsable
(Hagamos esperar un poquito al hang). No sé si siguen Uds. los boletines de Notivida. A pesar de ser un tratamiento de los temas muy relacionado con lo legal (por la especialidad de sus autores, sin duda), los suelo leer para estar al tanto de lo que sucede. Me son muy útiles (si es que cabe esta definición).
La fecundación artificial es el tema que está ahora en el tapete. Al igual que en el tema del aborto, mi interés no nace de una vocación pro-vida. Yo soy católico, alcanza y sobra con eso. Lo que me provoca, cuando se habla de estos temas, es la cantidad de falacias argumentativas que se emplean (voluntariamente o involuntariamente). O, en el fondo, que nadie hable “de verdad” sobre el tema (o que piensen que la única verdad es la que se obtiene de mostrar, porque estaba oculto, lo que de hecho sucede, sin importar si eso es bueno o malo, si hay que cambiarlo o no, porque este último es para ellos un debate obsoleto y sólo moralismo).
Las técnicas de reproducción humana artificial implican el manipuleo (congelación, selección, eliminación, etc.) de gametos, embriones, etc. Distintos nombres para las distintas etapas de vida de quien no podemos negar de ninguna forma (ni siquiera científica) que se trate de un ser humano. Dado esto, debe ser muy claro para una recta razón el hecho de que la fecundación artificial no respeta la dignidad de la persona o, pónganlo en términos legales, el derecho a la vida desde la concepción (sea esta en el cuerpo o en un laboratorio).
Pero hay un punto más, que dudo haya tiempo para sacar a relucir. Y esto lo tienen que saber los católicos. Aunque la fecundación artificial, en un hipotético caso, sólo utilizara una célula de cada uno, padre y madre, sin terceros (homóloga), aunque la madre fuera la que lo lleve luego en el útero y luego sean los mismos padres los que lo críen, no sería adecuada a la moral católica.
Claro, habiendo tanta liberalidad para manipular embriones, ¿quien se va a dedicar a lograr una técnica que no descarte embriones? Pero sirve el caso teórico para iluminar la realidad.
La instrucción Dignitas personae dice, al final del inciso 12, citando a la Donum vitae: “La inseminación artificial homóloga dentro del matrimonio no se puede admitir, salvo en el caso en que el medio técnico no sustituya al acto conyugal, sino que sea una facilitación y una ayuda para que aquél alcance su finalidad natural”. Y dice en el punto 13: “Ninguna de estas técnicas [hablando de las técnicas “terapéuticas” admitidas que se aplican sobre los esposos] reemplaza el acto conyugal, que es el único digno de una procreación realmente responsable”.
El otro ser, el niño, es un ser “dado”. Puedo disponerme o no a su venida, buscar el momento adecuado, etc. (todo eso es paternidad responsable, cosa de humanos y no de animales). Pero no tengo yo libertad para disponer sobre su vida. Y no puedo fabricar una vida en un laboratorio. La vida la da Dios, yo sólo pongo a disposición el cuerpo. ¡Hay un punto tan sutil pero tan enorme detrás de esto!
Se me ocurren sólo algunas derivaciones. Veamos.
No tengo nada por lo cual tener remordimiento por haber traído alguien al mundo, si lo hice responsablemente. Menos aún si luego amo y cuido a quien, en el fondo, no fui yo quien permitió su existencia (¿quién puede asegurar la vida de otra persona o la propia misma?).
Nunca nadie me puede decir: “¿Cómo vas a traer un niño a este mundo lleno del maldad? Sos un inconsciente”. Y eso porque la vida es la voluntad de alguien superior, Alguien que da la vida al niño que nosotros concebimos en lo físico.
Pero si lo hacemos en laboratorio, ese concepto se diluye. No es raro que alguien se pueda sentir más responsable por ese hijo. Y eso es precisamente porque dichos padres tomaron “toda la responsabilidad”, buscaron (queriendo o no) poner todo en sus propias manos, olvidando lo “dado” de la vida.
La vida debe seguir siendo “dada” (y “quitada”, por cierto). El hombre no tiene derecho a manejarlas a piacere. Eso se deduce racionalmente de la evidencia de lo que la vida es. Algo dado.
La doctrina que la Iglesia defiende con fundamentos racionales, se puede proponer a la sociedad sin problemas. Y no es moralismo. La moral no la impone la Iglesia, se impone sola con tal que uno enfrente y acepte la verdad.
Otro tema (no menos importante, pero que viene después) es la dificultad para vivir de acuerdo a esto. Porque nos estamos metiendo con la vocación del hombre a la paternidad (y maternidad, por si pide aclaración alguna feminista). Y el drama de la dificultad de vivir de acuerdo a la doctrina católica creo que sólo lo conocen los que llevan el dolor de no poder concebir. Quienes espero que, si están leyendo, sepan disculpar la aparente frialdad de estas palabras.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Aún hay signos de vida

“¡Qué gusto que todavía sigo haciendo estas cosas!”, me dije, cuando descubrí el cuadrito, el de la foto (clic para agrandar). No tiene un año aún, así que, cual estudioso arqueológico de mi propio pasado, puedo ir registrando que “por lo menos en el 2010, Juan Ignacio todavía hacía esas cosas inútiles”. Dios quiera que no tenga que decir, dentro de muchos años: “¿Qué pasó luego?”.
Acá ven, en filas, los distintos temas del disco Pynandi del Chango Spasiuk (ya recomendado el verano pasado). Y en columnas los distintos instrumentos utilizados en dicho disco. Así se puede ver fácilmente qué instrumento se tocó en cada tema. Además, y como si aquello fuera poco, en la última columna se cuenta la cantidad de instrumentos utilizados en cada una de las composiciones. A la inversa, en la última fila se puede saber la cantidad de temas en que se utilizó cada instrumento.
Este prodigio de la ingeniería aplicada a la música es de muy inferior valía que otro que empezaré a presentarles a continuación. Si se fijan bien en el cuadro, el acordeón está presente (y de hecho guía) todos los temas. Pero en la situación opuesta tenemos algunos instrumentos que se tocan en una sola canción. Entre ellos tenemos el “hang”, una reciente creación de laboratorio.
Hablaremos del hang en la próxima entrada.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Boliche (una de lenguaje)
Cuando escuché al locutor mencionar los problemas de tal boliche (en referencia a lo que en otro tiempo se hubiera llamado local bailable o discoteca), pensé que se trataba de una concesión más al lenguaje coloquial juvenil o moderno.
Pero la sorpresa fue que en la vigésimo segunda edición del diccionario de la Real Academia Española aparece, como novena acepción, el término boliche como bar o discoteca, como un localismo de Argentina y Uruguay.
También figura lo que mayores o no tanto recordamos como la acepción (también regional sudamericana) de “Establecimiento comercial o industrial de poca importancia, especialmente el que se dedica al despacho y consumo de bebidas y comestibles”.
Pero está visto que a esto último vamos a tener que empezar a llamarlo “bolichón” o algo así, ya que la categoría del término boliche ha subido notoriamente. O la Real Academia se ha relajado bastante.
Pero la sorpresa fue que en la vigésimo segunda edición del diccionario de la Real Academia Española aparece, como novena acepción, el término boliche como bar o discoteca, como un localismo de Argentina y Uruguay.
También figura lo que mayores o no tanto recordamos como la acepción (también regional sudamericana) de “Establecimiento comercial o industrial de poca importancia, especialmente el que se dedica al despacho y consumo de bebidas y comestibles”.
Pero está visto que a esto último vamos a tener que empezar a llamarlo “bolichón” o algo así, ya que la categoría del término boliche ha subido notoriamente. O la Real Academia se ha relajado bastante.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Personaje invitado hoy
Como si fuera algún famoso productor o conductor de TV, me preocupo de que todo el mundo haya pasado por mi programa. Me refiero a los personajes famosos. Y me refiero a los de mi gusto o interés.
Cuando Enrique me hizo acordar de Calvin & Hobbes, que nos habían visitado aquí ya hace muchos años, percibí la ausencia de otro personaje. Nada menos que un antecesor e inspirador de aquel, la famosa historieta “Peanuts”, con Snoopy y Charlie Brown.
Nunca fui un seguidor de la misma, pero mi esposa tiene una buena cantidad de “libritos” de ellos. Al reorganizar las bibliotecas, quedaron más a mano (bien hecho). Así que tomé uno al azar, para verlo junto con F., y allí estaban en la primera hoja estas dos tiras, que bastan para confirmar la genialidad de la obra.
Cuando Enrique me hizo acordar de Calvin & Hobbes, que nos habían visitado aquí ya hace muchos años, percibí la ausencia de otro personaje. Nada menos que un antecesor e inspirador de aquel, la famosa historieta “Peanuts”, con Snoopy y Charlie Brown.
Nunca fui un seguidor de la misma, pero mi esposa tiene una buena cantidad de “libritos” de ellos. Al reorganizar las bibliotecas, quedaron más a mano (bien hecho). Así que tomé uno al azar, para verlo junto con F., y allí estaban en la primera hoja estas dos tiras, que bastan para confirmar la genialidad de la obra.
(En el día de Todos los Santos).
domingo, 24 de octubre de 2010
Romanticismo con experiencia
Le hice notar a ella que faltaban sólo unos pocos días para nuestro octavo aniversario de casados. La felicité por el aguante. “No es así”, me dijo (o algo parecido, como para dispensarme). Y algunos segundos después agregó: “Vos tenés tus mañas y yo las mías, y son compatibles”. A una pareja de novios podrá no parecerle algo muy lindo. En cambio a mí me pareció de lo más romántico.
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