miércoles, 28 de marzo de 2018

Antropología filosófica por el absurdo

Quizás estamos como Europa cuando llegó a América. “¿Esas criaturas son hombres?”, se preguntaban al ver a los indios. Y los llevaban para presentarlos a los reyes y examinarlos.
O quizás estamos como cuando se dudaba de la humanidad o del derecho a vivir de las personas con discapacidad mental.
Ahora, con los avances científicos descubrimos una nueva criatura, es una microscópica célula que se transforma solita y como por arte de magia en una persona. ¡Amalaya! ¡Ahijuna! ¿Es eso una persona?

Creo que eso lo podemos manejar. No es nada grave deshacerse de la célula en pos del progreso. Solo pueden pensar que ahí hay una persona los que creen en cosas como el alma o cosas inmateriales. Pero lo no material no existe. Es poco serio hablar de eso. Así que digamos lo siguiente: es persona cuando desarrolla el sistema nervioso. Ta bueno. Dale. Me parece bien. Che, ¿pero cuándo se forma el sistema nervioso? Bueno, eso sería a tres semanas de la aparición de “la célula”. Ah, bien, bien. ¿Y eso es fijo, le pasa a todas “las células”? Entiendo que es un tiempo medio. Ah, ah, pero entonces habría que ver cada caso; abrir, cortar, ver y ahí decidimos. Na, eso es imposible, habría que considerar una “persona media”. Ah, dale, buenísimo, re científico, me encanta. Se registrará: “Hoy nos desharemos de unas células con un tanto de porcentaje de probabilidad de que hayan sido personas”. Bueno, pero fijemos un porcentaje equis para que la práctica sea aceptable. Muy bien. Eso es serio.

Creo que en este caso (y si lo piensan también sirve para los casos históricos mencionados al inicio), la incógnita se resuelve por una especie de, en un decir matemático, método del absurdo. Suponer que no hay persona conduce a un sin sentido.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Marechal y Chesterton (I)

Ya habíamos relacionado hace tiempo a Marechal con Chesterton (aquí y aquí), a propósito de cosas que decía el inglés en la biografía de Dickens. Chesterton hablaba del optimista (en oposición al pesimista) como verdadero reformador del mundo, que ve las injusticias como cosas anómalas y así hasta dignas de risa por absurdas; Chesterton decía del "fatalismo alegre" como atributo de los seres inmortales. Y Marechal hablaba el “humorismo angélico”, la idea de que “la sátira puede ser una forma de la caridad, si se dirige a los humanos con la sonrisa que tal vez los ángeles esbozan ante la locura de los hombres".

Ahora me tocó encontrar nuevas relaciones entre ambos leyendo un libro de Luis Daniel González llamado "Chesterton, un enamorado de la verdad". (Sí, Luis Daniel González, el de "Bienvenidos a la fiesta").

Lo primero y cortito, para no alargar la primera entrada (que ya lleva larga introducción), es algo muy sutil quizás, una expresión de cada uno de los autores mencionados que tienen algo en común. Y si uno se inspiró en otro, pues ha de ser el argentino en el inglés, por simples cuestiones cronológicas.

Decía Marechal en un disco en donde recitaba algunos de sus poemas: “(...) Entonces, en el fragor de la batalla, publiqué mis “Días como flechas” en 1926, cuya lujuria metafórica podé más tarde hasta salvar de mi autocrítica unos once poemas, de los cuales diré solo dos para los que gustan de materiales rescatados a un incendio”.

Y ahora leo en en el libro de González: “En Alarmas y disgresiones (1910) hay treinta y nueve artículos que salieron en el Daily News. En el introductorio, ‘Acerca de las gárgolas’, presenta el libro como unos ‘fragmentos de fútil periodismo que aquí colecciono como restos de un naufragio’...”

domingo, 18 de marzo de 2018

Dos pájaros de un tiro

Le escribía a alguien el otro día y para explicar algo caí en la frase "matar dos pájaros de un tiro". Siempre trato de fijarme en lo que escribo (cuidado o vanidad) y caí en la cuenta de que esa frase, hoy en día, sería algo mal vista. Pues incluso a mí me produjo cierto rechazo eso de matar a los pájaros.

Como siempre, me dio algo de bronca. Porque me gusta reivindicar lo antiguo y descubrir falacias en los pensamientos modernos. Pero trato de ser sincero conmigo y darme cuenta cuando, como en este caso, el ecologista tendría razón. Ya no hay razones para matar dos pájaros, salvó casos excepcionales que no imagino pero puede haber (no me rindo del todo, ¡ja!).

Pero lo más llamativo fue cuando hoy leí esta carta de Chesterton. En ella él pide ayuda a su amigo Maurice Baring para lograr desenvolverse en Palestina, a donde será enviado por el Daily Telegraph para hacer artículos al respecto. Le dice que hay otra razón para ir y esa sería la salud de su esposa, puesto podría huir del invierno inglés cómo le dijo el doctor:

"Si te fuera posible ayudarme en este asunto, pienso sinceramente que estarías ayudando a cosas que personalmente te interesan, y a una persona, que no soy yo, que se lo merece. No diré que estarías matando dos pájaros de un tiro, que puede parecer una metáfora trágica, sino trayendo a la vida por lo menos a uno, y permitiendo que el otro pájaro, que es un ganso, salga a cazar gansos salvajes (1)"

Ya sé lo que me dirán. Que Chesterton ve trágica a la metáfora porque está en relación con la vida de su esposa y de él. Pero el hecho de verla trágica, ya por principios del siglo pasado, por la razón que sea, me ha gustado mucho.

(1) To go on a wild goose chase: ir a realizar una tarea imposible o disparatada.

sábado, 17 de marzo de 2018

¿Debate?

Cuando lo que se va a debatir es si se legaliza o no un crimen, ¿qué sentido tiene debatir? Los que están ahí en el Congreso y tienen que debatir deberían evitar largas explicaciones y votar en contra repitiendo alguna frase contundente como por ejemplo: “voto en contra, porque el aborto es un asesinato”. Que quede clara la idea principal. Y no dar lugar a charlas sin sentido. ¿Qué sentido tiene debatir si no se busca la verdad a toda costa? ¿Qué sentido tiene debatir si la democracia luego se transforma en una dictadura de la mayoría? Luego, si hay alguien con valor, como un presidente uruguayo que una vez vetó una ley o un rey belga que renunció, tanto mejor.

jueves, 15 de febrero de 2018

Milonga de Sete Cidades (A Estética do Frio)


Opción: YouTube

Milonga de Sete Cidades (A Estética do Frio)
(Milonga de Siete Ciudades - La Estética del Frío)

Fiz a milonga em sete cidades / Hice la milonga en siete ciudades
Rigor, Profundidade, Clareza / Rigor, Profundidad, Claridad
Em Concisão, Pureza, Leveza / En Concisión, Pureza, Levedad
E Melancolia / Y Melancolía

Milonga é feita solta no tempo / La milonga se hace suelta en el tiempo
Jamais milonga solta no espaço / Jamás la milonga suelta en el espacio
Sete cidades frias são sua morada / Siete ciudades frías son su morada

Em Clareza / En Claridad
O pampa infinito e exato me fez andar / La pampa infinita y exacta me hizo andar
Em Rigor eu me entreguei / En Rigor yo me entregué
Aos caminhos mais sutis / A los caminos más sutiles
Em Profundidade / En profundidad
A minha alma eu encontrei / Mi alma encontré
E me vi em mim / Y me vi en mí

Fiz a milonga em sete cidades / Hice la milonga en siete ciudades
Rigor, Profundidade, Clareza / Rigor, Profundidad, Claridad
Em Concisão, Pureza, Leveza / En Concisión, Pureza, Levedad
E Melancolia / Y Melancolía

A voz de um milongueiro não morre / La voz de un milonguero no muere
Não vai embora em nuvem que passa / No se va en la nube que pasa
Sete cidades frias são sua morada / Siete ciudades frías son su morada

Concisão tem pátios pequenos / Concisión tiene patios pequeños
Onde o universo eu vi / Donde el universo vi
Em Pureza fui sonhar / En Pureza fui a soñar
Em Leveza o céu se abriu / En Levedad el cielo se abrió
Em Melancolia / En Melancolía
A minha alma me sorriu / Mi alma me sonrió
E eu me vi feliz / Y me vi feliz

*

Por lo que anduve leyendo, paisano, en este tema don Ramil está explicando su rumbo musical, la “estética del frío”. El autor explica, lo he escuchado en una entrevista, todo el conflicto y el gusto de ser parte de un Brasil distinto. Descartando explícitamente ideas separatistas, él habla de las grandes similitudes del sur de Brasil con Uruguay y con Argentina (y deberíamos nosotros aclarar: "con una parte de Argentina"; eso no lo tenemos siempre en cuenta “los del Puerto”). Y así cuenta como fue al norte, tropical, de las sambas y las bossa novas y luego prefirió volver. Y, sin descartar otras cosas, seguir explorando la milonga, que sería el tipo musical por antonomasia que define a esta estética del sur, de la pampa y los gaúchos, estética del frío.

Apenas leí la letra de esta milonga sentí como unos aromas marechalianos. Que juzguen los que sepan, pero digan si no hay algo del poeta argentino en esas ciudades-cualidades, o en esas “siete ciudades frías son su morada”, verso que no sé por qué me hace acordar a cosas como “cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje”…

La melancolía, como siempre, musa de grandes músicos poetas, hace su aparición. Y como también siempre recomendamos (es como el sesgo educativo del blog): nosotros deberíamos tratarla con cuidado.

Mis versos favoritos, y ya los llevo encima para usarlos cuando sea el momento justo, son: "Concisão tem pátios pequenosOnde o universo eu vi". Serían muy del gusto de Enrique García-Máiquez, creo. Y de todos aquellos que disfruten el post breve, las palabras sencillas y despojadas de adornos que en su pequeñez revelan, por el contrario, un mundo enorme. Y muchas veces por su brevedad logran llegar al otro con efectividad, en estos tiempos en que se hace de todo y no hay tiempo para nada.

lunes, 12 de febrero de 2018

Con Kipling, a islas desiertas y playas multitudinarias

En "El libro de la Selva" hay un capítulo que no tiene que ver con la selva y es el de la foca blanca. Es el primer libro que leo donde nombran a las Islas Aleutianas (satisfacciones que solo se deben poder encontrar en libros de Verne, digo yo, pues no lo sé). Y luego de eso se nombran muchísimas islas de alrededor del mundo; aparece hasta Kerguelen, isla que siempre me atrajo por su posición en el globo terráqueo.

En mi único año en “la Alliance” tuve que hacer una exposición sobre un territorio francés de ultramar. Y mientras todos eligieron lindas playas yo elegí, sin poder explicar por qué, la Isla de Kerguelen. ¡Cómo no haber respondido: “pues no ven que es la que eligen esos grandes creadores de aventuras”! ¿Quién no quisiera ir a un lugar misterioso así, antes que a tostarse al sol en una playa con un trago en la mano? Y si tomamos los suficientes recaudos, hasta podríamos llevar algo en la bitácora para sacar en el momento exacto y disfrutarlo en un lejano mar austral (armar un fueguito y cebar un buen mate, por ejemplo).

Volviendo a las Aleutianas, hay que decir que escuchando el relato de Kipling sobre las focas no pude evitar el recuerdo de antiguos días en las playas del centro marplatense (llenas de humanos):

“(…) Desde un montículo llamado colina de Hutchinson, uno podía divisar más de tres millas y media de terreno cubierto de focas en plena lucha, mientras la espuma de las olas se veía punteda de cabezas negras de focas que tenían prisa por llegar a tierra firma para no perderse su parte de la pelea. Luchaban en medio de las rompientes, luchaban sobre la arena y luchaban entre las rocas de basalto pulido que servían de marco a los criaderos, porque eran tan estúpidas e inconformistas como los hombres. Sus esposas no llegaban a la isla hasta últimos de mayo o principios de junio, ya que no tenían ninguna intención de que las hicieran pedacitos; mientras que las focas jóvenes de dos, tres o cuatro años, que aún no habían formado un hogar, se internaban una media milla tierra adentro cruzando las filas de combatientes para jugar entre las dunas en manadas y legiones y destrozar todo lo que pudiera tener un aspecto mínimamente verde. Recibían el nombre de holluschickie -los solteros-, y sólo en Novastoshnah debía haber unas doscientas o trescientas mil.

Gancho de Mar acababa de dar fin a su pelea número cuarenta y uno de aquella primavera, cuando Matkah, su suave y elegante esposa de cándida mirada, hizo su aparición saliendo del mar, de donde la cogió por el cogote y la depositó en su plaza reservada, comentando con un gruñido:
- Llegas tarde, como siempre. ¿Dónde te habías metido?
Gancho de Mar tenía la costumbre de no comer nada durante los cuatro meses que pasaba en las playas, por lo que solía estar de un humor pésimo. Matkah sabía que contestarle mal no la llevaría a ninguna parte, así que lanzó una mirada a su alrededor y dijo con voz melosa:
- ¡Qué detalle por tu parte! Has vuelto a coger el sitio de siempre.
- Puedes estar segura de que lo he cogido -dijo Gancho de Mar-. ¡Mírame! Tenía cortes y sangraba por más de veinte sitios distintos; estaba casi tuerto y tenía los costados hechos jirones.
- ¡Ah, los hombres, cómo sois los hombres! -exclamó Matkah, abanicándose con la aleta trasera-. ¿Por qué no tenéis un poco más de sentido común y os ponéis tranquilamente de acuerdo en la distribución de los criaderos? Tienes toda la apariencia de haber estado luchando con orca, la ballena asesina.
- No he hecho más que luchar desde mediados de mayo. Es una vergüenza lo atestada que está la playa este año. Me he topado con no menos de cien focas de la playa de Lukannon en plena búsqueda de hogar. ¿Por qué no se quedará la gente donde le corresponde?
- A menudo he pensado que nos iría mucho mejor si nos mudáramos a la isla de las Nutrias, en lugar de permanecer en este lugar tan lleno –dijo Matkah.
- ¡Bah! A la isla de las Nutrias solo van los holluschickie. Si nos fuéramos allí, dirían que tenemos miedo. Y hay que cuidar de las apariencias querida.

Gancho de Mar metió orgullosamente la cabeza entre sus gruesos hombros y fingió dormirse durante unos pocos minutos, pero en ningún momento dejó de tener los cinco sentidos puestos en otra posible pelea. Ahora que todas las focas macho y sus esposas estaban en tierra, se podía oír su clamor a varias millas de distancia, en mar abierto, más fuerte que la más sonora de las tempestades. Contando por lo bajo, debía haber más de un millón de focas en la playa: focas viejas, focas madres, bebés recién nacidos y holluschickie, peleándose, riñendo, gimoteando, arrastrándose y jugando juntos; o bajando hasta el mar y volviendo a subir en grupos y hasta en regimientos; tendidos, en fin, sobre todos y cada uno de los palmos de tierra forme hasta donde alcanzaba la vista: siempre por batallones y entre escaramuzas en medio de la niebla (…)”.

viernes, 9 de febrero de 2018

Beyond the hills 3 (Villa de las Rosas)


"I'm going where the sun keeps shining
Through the pouring rain"
(Fred Nail, vía Tedeschi Trucks Band)

Tercera vez en Traslasierra. (Para recordar la primera vuelta hay que cliquear en este “clic” y para recordar la segunda en este otro “clic”).

Me fui con Scott Hahn pero lo abandoné, con algo de pesar, para quedarme con una señora inglesa llamada Diana Wynne Jones. Quizás ahora que terminé su libro, “El castillo ambulante” (sí, la novela que dio origen a la película de Miyazaki “Howl’s moving castle”), pueda continuar con “La cena del Cordero” de donde, sin embargo, los primeros días de vacaciones transcribí este pequeño fragmento:

"(...) Una todáh comienza con el recuerdo de una amenaza mortal y a continuación celebra que Dios haya librado al hombre de aquella amenaza. Es una poderosa manifestación de confianza en la soberanía y compasión de Dios.
El salmo 69 es un buen ejemplo. Una súplica urgente de liberación ('¡Sálvame, oh Dios!') es al mismo tiempo la celebración de la eventual liberación ('Bendeciré el nombre de Dios con un canto [...], porque el Señor escucha al necesitado').
Quizá el ejemplo clásico de todáh es el Salmo 22, que comienza con 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?'. Jesús mismo lo citó cuando estaba muriendo en la cruz. Sus oyentes debieron reconocer la cita y debían saber que este canto, que comienza con un grito de abandono, termina en un tono triunfante de salvación. Citando esta todáh, Jesús demostraba su confiada esperanza de liberación".
(Scott Hahn, La cena del Cordero, capítulo III)

Este es un libro de mucha mayor profundidad que aquella novela inglesa, pero está visto que cada cosa tiene su tiempo. También viajé con la Tedeschi Trucks Band y allá la abandoné por el Chango Spasiuk y por Vitor Ramil. Pero la Tedeschi Trucks tuvo tiempo de dejarnos estos versos, que tenían alguna resonancia espiritual muy apropiada para el momento en que leía a Hahn:

In every soul there’s a psalm
Coming to find you to sing along
(Tedeschi Trucks Band, In every heart)

Como decía, el Chango ganó su lugar cuando al recorrer los caminos de tierra de Villa de las Rosas, Las Tapias, Los Molles o Quebrada de los Pozos, sonaba su Suite del Nordeste. Algunos dirán que esa música es más de la mesopotamia, pero no es así. Porque esa música del Chango es internacional y así, cuando va al mundo y vuelve, ya sienta muy bien en cualquier parte de la Argentina. Pruébenlo y verán.

En Villa de las Rosas se viene armando, jueves y sábados, una multitudinaria feria de artesanías y comidas a donde llegan artistas y “cocineros” de toda la zona. Buenísima. Y hay de todo porque hasta había un puesto que resultó ser del sello discográfico SURA, que tiene ediciones de grandes artistas. Y mucho más barato que en las disquerías, porque es como comprar “directo de fábrica”. Me llevé el disco doble del gaúcho brasileño Vitor Ramil llamado “Foi no mês que vem”.

En el vendedor encontré un fanático de los discos, con quien compartimos la tragedia de los autos o lugares sin “pasa CD” y quien me confesó que él también los pasa a digital y se lleva el CD con la cajita en la mano. Y en el autor, Vitor Ramil, a quién conocía por su canción “Estrela, estrela” en la interpretación de Georgina Hassan, vengo encontrando un gran músico y poeta. Se prepara ya una entrada. El superdisco doble que compré reúne muchas de sus canciones reinterpretadas con nuevos arreglos e invitados de lujo entre los cuales está nada menos que el tan estimado Carlos Moscardini. Otros son Milton Nascimento, Fito Páez, Pedro Aznar, Jorge Drexler, y hay más.
(Hay que saber, y correr a conseguirlo, que Vitor Ramil tiene con don Carlos Moscardini todo un disco completo llamado “Delibab”, hecho sobre poesías de Borges y João da Cunha Vargas).

“Foi no mês que vem” lo empecé a escuchar por las noches, con el infaltable “discman”, acostado boca arriba en la penumbra, mientras ella dormía, la luna iluminaba tenuemente las ventanas y el ventilador de techo giraba a toda velocidad. Así escuchaba por ejemplo:

“Eu, astronauta lírico em terra
Indo a teu lado, leve, pensativo”.

Con M. y los chicos hicimos un montón de cosas, desde caminatas hasta sostener una serpiente. Desde una cabalgata hasta leer un libro. Mucha pileta. Hicimos fuego y salchichas. Conocimos el pueblo de Panaholma con el Padre Gabriel, quien celebró una misa muy especial en la pequeña capilla. No muy pequeña, a decir verdad, ya que sabemos que en Córdoba los pueblos más pequeños tienen “flores de iglesias” y Panaholma no es la excepción. Fue la última que hizo Brochero, dicen sus habitantes.

Volvimos a casa con escala en Bell Ville.

domingo, 17 de diciembre de 2017

2017 (y yapa)

En esta gráfica las dos fuentes y rutas principales de los hallazgos de este año. Y a continuación el disco o selección 2017.


01. Zamba del arribeño (Néstor Soria/Juan Falú) | Juan Falú, Carlos y Julia Moscardini
02. La tarde (Sindo Garay) | Sílvia Pérez Cruz y Uxía
03. Stop! (Bruce Brody/Gregg Sutton/Sam Brown) | Joe Bonamassa
04. Vidala de la copla (Chango Rodríguez) | Curepas
05. Bye bye baby (Powell St. John) | Janis Joplin
06. Unchain my heart (Bobby Sharp) | Del disco “Joan Chamorro presenta Magalí Datzira”
07. Flores negras (Francisco de Caro) | Carlos Moscardini
08. Everybody’s talking (Fred Neil) | Tedeschi Trucks Band
09. Shape of my heart (Sting, Dominic Miller) | Del disco “6 string theory” de Lee Ritenour
10. Vidala del lloradero (Francisco Lanusse) | Julia y Carlos Moscardini
11. Mr. tambourine man (Bob Dylan) | Bob Dylan
12. Undecided (Charlie Shavers) | Sant Andreu Jazz Band (Joan Chamorro)
13. Laura va (Luis Alberto Spinetta) | Carlos Moscardini
14. Orchid (Nataly Dawn) | Nataly Dawn
15. If it’s magic (Stevie Wonder) | Rodrigo Vazquez Sardella y Julia Moscardini
16. Flores naturales (Onofre Paz) | Juan Quintero, Santiago Segret y Andrés Pilar
17. On the sentimental side (Monaco/Burke) | Sant Andreu Jazz Band (Joan Chamorro)
18. Sloe gin (Ezrin/Kamen) | Joe Bonamassa (vers. Muddy Wolf at Red Rocks)
19. Angel from Montgomery-Sugaree (John Prine-García/Hunter) | Tedeschi Trucks Band
20. Give me one reason (Tracy Chapman) | Tracy Chapman
21. Pisando nubes (José Luis Aguirre) | La Maderosa
22. Just a closer walk with Thee (Trad.) | Del disco “Joan Chamorro presenta Magalí Datzira”
23. I’d rather go blind (Jordan/Foster) | Beth Hart & Joe Bonamassa
24. Barro tal vez (Luis Alberto Spinetta) | Cande Buasso, Paulo Carrizo, Jorge Cordero

La yapa, candidato ya al 2018, este temonazo que hizo Sílvia Pérez Cruz con un poema de Ana María Moix:

domingo, 26 de noviembre de 2017

Circa me persigue / Mi búho

24/11: “Hola Juan. Sí!! (…) viene el lunes a la mañana, circa 8am.
Mail laboral.

24/11: “Holy blast from the past, Batman!!! A very nice lady just gave me 100 photos from two early shows in Upstate New York. This is circa 1992 at Lilly's with Bloodline.
Joe Bonamassa en: clic.

26/11: “Is it just me or does the lead singer look like Carly Simon circa 1976?
Comentario en este video: clic.

*


"Otro que se extrañó mucho al verme, fue el inquilino del primero, un viejo búho siniestro, con cabeza de pensador, que vive en el molino desde hace más de veinte años. Le encontré en la habitación de arriba, inmóvil y derecho sobre el árbol principal, en medio de los cascotes y de los ladrillos caídos. Me miró un momento con su ojo redondo; luego, espantado al no reconocerme empezó a hacer '¡Hu! ¡Hu!' y a sacudir fatigosamente sus alas grises de polvo (esos demonios de pensadores que nunca se cepillan)... No importa, tal como es, con sus ojos parpadeantes y aspecto poco amable, este inquilino silencioso me gusta más que otro cualquiera, y me apresuré a renovarle su contrato. Habita, como antes, toda la parte alta del molino con una entrada por el techo; yo me reservo la habitación inferior, una pequeña habitación pintada con cal, baja y arqueada como un comedor conventual".
(Alphonse Daudet, Cartas desde mi molino)

martes, 14 de noviembre de 2017

A farewell to kings

When they turn the pages of history
When these days have passed long ago
Will they read of us with sadness
For the seeds that we let grow
We turned our gaze
From the castles in the distance
Eyes cast down
On the path of least resistance

Cities full of hatred
Fear and lies
Withered hearts
And cruel, tormented eyes
Scheming demons
Dressed in kingly guise
Beating down the multitude
And scoffing at the wise

The hypocrites are slandering
The sacred halls of Truth
Ancient nobles showering
Their bitterness on youth
Can’t we find
The minds that made us strong
Can’t we learn
To feel what’s right and wrong

Cities full of hatred
Fear and lies
Withered hearts
And cruel, tormented eyes
Scheming demons
Dressed in kingly guise
Beating down the multitude
And scoffing at the wise
Can’t we raise our eyes
And make a start
Can’t we find the minds
To lead us closer to the Heart

(Rush, 1977; 40º aniversario; music: Geddy Lee, Alex Lifeson and Neil Peart; lyrics: Neil Peart)