jueves, 30 de junio de 2005
martes, 28 de junio de 2005
Para mí que...
No pretendo hablar del caso que pongo como ejemplo sino sólo a modo de lo que es, un ejemplo. Un señor (que no conozco y del cual no hago acusación ni defensa) presenta muchos estudios para discutir sobre un tema. ¿Para qué? Para que otros cien digan: "muy bien, pero para mí no es así".
¿Para mí? ¡Que insensatez! ¿Y qué puede suceder entonces? Los cien votan una cosa, el uno otra, y se hace lo que dicen esos cien (y aquel bien intencionado señor, que al parecer busca la verdad, se debe meter sus estudios en... la valija).
Sería uno de los famosos ejemplos de la tiranía de la democracia, de la democracia sin verdad o sin valores, del gobierno automático de las mayorías, de puro relativismo. Nadie discute si está bien o está mal tal cosa. Se hace lo que digan los más, aunque los más sean ignorantes. Como dice Fray Nelson: "existe la tentación pragmática" de no querer conocer el sentido de algunas cosas y dejarlas en manos del "conteo de votos de las mayorías".
Esta realidad está detrás de casi todas las discusiones de nuestra sociedad (y hay otras claves, como los valores absolutos, la creencia de que puedo hacer cualquier cosa conmigo mismo, etc.) Si eso no se pone en claro, nada se podrá avanzar, el dialogo no tendrá sentido. Estas cuestiones deberían aclararse antes de empezar a hablar de cualquier tema. Si no las sesiones de un congreso son: "para mí", "yo lo veo así", "no me quieras convencer", "votemos", "gané yo", "chau, hasta mañana".
lunes, 27 de junio de 2005
Imagen publicitaria
No hace mucho que yo me preguntaba de quién sería la cara de ese señor que hace una publicidad de un teléfono celular, o de quién aquella otra que todos los días me recibe presentando el “nuevo servicio de e-mail”; incluso quién sería el dueño de las piernas que aparecen en esa publicidad de medias o las manos que salen en aquella propaganda de detergente. ¿Qué tipo de relación tenemos con esa persona? A algunas de ellas las vemos tan seguido (todos los días en ese cartel, cada día que entro a una página web) y sin embargo, nada sé de ellos. Y es más que el anonimato de los compañeros de un vagón de subte o de un centro de compras, o es otra cosa.
No estaba yo tan loco. O somos varios. Leía una entrevista a un tal Marc Augé (sección intelectuales de La Nación):
Pasamos gran parte de nuestro tiempo reconociendo a gente que no conocemos. Es una experiencia sin precedente, inédita. ¿Cuál es el carácter de la relación que hoy podemos tener con estas imágenes, que no son puras invenciones? A diario veo por la televisión a Chirac, Bush o Putin. ¿Cuál es la naturaleza de esta relación? Es, a la vez, familiar e ilusoria. El hecho de que este mundo de imagen ocupe una importante parte de mi tiempo hace que me plantee un verdadero interrogante.
No es sólo la comunicación. A veces están ahí diciéndome algo (a las imágenes las acompañan frases que, o bien es claro o bien podría interpretarse, las dice el fotografiado). Pero lo que me llama también la atención es que, especialmente en casos en que nada dice, el personaje figura ahí en calidad de objeto.
No hablo sólo de señoritas “calurosas” promoviendo la venta de alguna marca de neumáticos. Muchas veces son personajes famosos, a los cuales sólo basta fotografiar junto a un objeto, para que las ventas de este último aumenten de manera considerable. O tantas otras veces es simplemente una cara linda, o un cuerpo musculoso, pero perfectamente anónimos. ¿Hay mucha diferencia entre ese “ser utilizado como objeto” y otros tipos de "utilizaciones" más burdas como promotoras con pocas y ajustadas ropas en una exposición, o repartiendo volantes de “hoteles alojamiento” en una esquina, o vendiendo nafta en una estación de servicio?
No estaba yo tan loco. O somos varios. Leía una entrevista a un tal Marc Augé (sección intelectuales de La Nación):
Pasamos gran parte de nuestro tiempo reconociendo a gente que no conocemos. Es una experiencia sin precedente, inédita. ¿Cuál es el carácter de la relación que hoy podemos tener con estas imágenes, que no son puras invenciones? A diario veo por la televisión a Chirac, Bush o Putin. ¿Cuál es la naturaleza de esta relación? Es, a la vez, familiar e ilusoria. El hecho de que este mundo de imagen ocupe una importante parte de mi tiempo hace que me plantee un verdadero interrogante.
No es sólo la comunicación. A veces están ahí diciéndome algo (a las imágenes las acompañan frases que, o bien es claro o bien podría interpretarse, las dice el fotografiado). Pero lo que me llama también la atención es que, especialmente en casos en que nada dice, el personaje figura ahí en calidad de objeto.
No hablo sólo de señoritas “calurosas” promoviendo la venta de alguna marca de neumáticos. Muchas veces son personajes famosos, a los cuales sólo basta fotografiar junto a un objeto, para que las ventas de este último aumenten de manera considerable. O tantas otras veces es simplemente una cara linda, o un cuerpo musculoso, pero perfectamente anónimos. ¿Hay mucha diferencia entre ese “ser utilizado como objeto” y otros tipos de "utilizaciones" más burdas como promotoras con pocas y ajustadas ropas en una exposición, o repartiendo volantes de “hoteles alojamiento” en una esquina, o vendiendo nafta en una estación de servicio?
Esto merece un post más completo (que lo haga quien sepa, que tendrá más probabilidad de no parecer un retrógrado o un reprimido sexual; después de todo, algo de reprimido yo debo tener, pero eso no quitaría verdad a lo dicho, si tuviere alguna).
domingo, 26 de junio de 2005
Un poco en broma, un poco en serio
Alguna vez el lector se ha preguntado (o sabe mucho) por el parentesco entre la alegría y el sufrimiento al experimentar (o ver en otros) el llanto de alegría.
Pues bien, yo les propongo otra situación que me hizo pensar. Es la de esos cantantes que como en éxtasis, en una parte muy sentida (y no triste; romántica quizás) de la canción, cierran los ojos, miran hacia arriba, tuercen la boca, como quien está aguantando un dolor de barriga y poniendose por sobre él para seguir cantando.
¿Eh? Un poco en broma, un poco en serio...
sábado, 25 de junio de 2005
Felicidades
¡Ni piensen que esto es para relleno! La asociación es así: me acordé de lo "futurizo" que somos. Ayer era un hombre feliz porque esperaba el encuentro de hoy. Hoy soy feliz porque mañana festejamos un cumpleaños. Mañana estaré triste porque pasado hay que entrar en el ritmo de trabajo (este bien o este mal sentir así al trabajo). Sí, hay preocupaciones presentes: Francisco tose, ¿está bien? Pero aún así hay "futurismo": me consuelo pensando que mañana estará mejor. Como eso de ser futurizo se lo "escuché" a Julián Marías, me dio ganas de agarrar el libro: "La felicidad humana". Decidí transcribir algo al azar. Que no es precisamente lo que se refiere al ser futurizo. Y dice (cap. II):
"El hombre consiste en intentar ser lo que no se puede ser, y esto es lo que llamamos, con un verbo excelente, vivir. Esta palabra no tiene el mismo sentido cuando se aplica a la planta, al animal o al hombre. Hay una contradicción interna en la misma condición del hombre: se mueve en el elemento del contento, y le pertenece inevitablemente el descontento."
¡Qué buenos libros tiene en biblioteca mi esposa, caramba!
jueves, 23 de junio de 2005
"Intuiciones" y fe
Algunos piensan que nada tiene sentido y que querer buscarle un sentido religioso a esta vida es escapar de la realidad. Ven a la religión como un instrumento de escapismo.
Yo no creo que se pueda asegurar eso. El que nada tenga sentido es una creencia en principio tan válida como creer que sí hay un sentido religioso. Pensar que no hay sentido no es escapar de nada, no hay pruebas de que nada tiene sentido.
Yo no creo que se pueda asegurar eso. El que nada tenga sentido es una creencia en principio tan válida como creer que sí hay un sentido religioso. Pensar que no hay sentido no es escapar de nada, no hay pruebas de que nada tiene sentido.
Nadie nos asegura que no haya sentido. En el peor de los casos, nada se nos dice. Si el pensar que todo tiene sentido no es más que una invención del hombre, ¿por qué eso tendría menos valor que el silencio anteriormente mencionado? Más aún, una intuición del hombre es ya un dato, más valioso que un silencio. ¡Y que intuición tan repetida a lo largo de numerosas culturas distintas y distantes!
Claro, después está el hecho de que Jesús no es un invento. Es alguien que dijo quienes somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Ahí aparece la posibilidad de la fe. Creerle o no. Si creemos en él y cumplimos con su palabra tenemos la experiencia de una gran felicidad, de una respuesta a todas las cuestiones que van surgiendo (el misterio sigue presente, pero ilumina). Y esa es una prueba más que nos ayuda a confiar en que todo tiene un sentido.
(La fe no se puede imponer. Pero se puede amar al prójimo. Y así el otro creerá. Pero ese ya es otro post).
(La fe no se puede imponer. Pero se puede amar al prójimo. Y así el otro creerá. Pero ese ya es otro post).
miércoles, 22 de junio de 2005
“...llévala a su perfección por la caridad...”
La mejor forma de responder al mandato de ser perfectos como nuestro Padre, la forma por excelencia, quizás la única posible, sea la caridad, el amor misericordioso. Dios es amor, ¡qué mejor forma de ser como él! [No tengo ni idea de si lo que acabo de decir debería ser la obviedad más grande para un cristiano. Si lo que dije es correcto, es casi una novedad para mí].
Como miembro de la Iglesia, el hablar con gente que no comparte la fe me ayuda para ver como fallamos en nuestra misión, para notar cuáles son las cosas que deforman la imagen de Cristo que debemos llevar al mundo.
Ojalá yo pudiera ser vehículo de su Palabra, de su Amor, aunque sea en una ínfima parte. Me concentré últimamente en dar argumentos razonables. Bien intencionado, sinceramente motivado a mostrarles la verdad de un Dios que no es lo que sus malas experiencias con la Iglesia u otras religiones le hacen ver.
Dios es Verdad y hay que luchar por la Verdad. Eso está bien. Pero también Dios es Amor. La mejor intención de mostrar la verdad al prójimo es en vano si no hay amor. Porque estamos convencidos de una verdad, verdad revelada y aceptada que se comprueba día a día. Pero somos tan pobres al percibirla, ¿cómo podremos dar una buena idea a otro?
Nuestra misión es amar al otro. Dios sabrá hacerle ver su Verdad. [¿Qué les parece esta idea? Después de todo, si amamos, seremos imagen de Dios. Después de todo, la Verdad es más que un razonamiento].
Esto no niega la utilidad del diálogo (que es lo que surge en estos medios de comunicación modernos). Mostrar la verdad que yo conozco y la que me enseñó Dios, dar la propia opinión, sincera, basada en la propia experiencia, mostrando “el tesoro encontrado” más que queriendo ganar una disputa, abierto a la porción de verdad que todas las expresiones pueden tener, es valiosísimo. Y bien hecho tiene su carácter amoroso. Puede ser amor. Es el amor en el encuentro lo que más nos debe preocupar, lo demás lo hace Dios.
Hace un tiempo hice un post hablando de la caridad como látigo o caricia (el tema nacía de las palabras que me regalaba otro “bloguero”). Siempre fue un dilema muy grande para mí: cuándo actuar de una manera o cuándo de otra. Ahora creo que me estaba concentrando mucho en “los modos” y poco en “el corazón”. Si me preocupo por mis íntimas motivaciones y trato de que sea el amor el que me anima, luego ello se manifestará de una forma u otra (látigo o caricia; de acuerdo a mi forma de ser, la circunstancia apropiada y otros factores), pero será buena, porque es amor.
Como miembro de la Iglesia, el hablar con gente que no comparte la fe me ayuda para ver como fallamos en nuestra misión, para notar cuáles son las cosas que deforman la imagen de Cristo que debemos llevar al mundo.
Ojalá yo pudiera ser vehículo de su Palabra, de su Amor, aunque sea en una ínfima parte. Me concentré últimamente en dar argumentos razonables. Bien intencionado, sinceramente motivado a mostrarles la verdad de un Dios que no es lo que sus malas experiencias con la Iglesia u otras religiones le hacen ver.
Dios es Verdad y hay que luchar por la Verdad. Eso está bien. Pero también Dios es Amor. La mejor intención de mostrar la verdad al prójimo es en vano si no hay amor. Porque estamos convencidos de una verdad, verdad revelada y aceptada que se comprueba día a día. Pero somos tan pobres al percibirla, ¿cómo podremos dar una buena idea a otro?
Nuestra misión es amar al otro. Dios sabrá hacerle ver su Verdad. [¿Qué les parece esta idea? Después de todo, si amamos, seremos imagen de Dios. Después de todo, la Verdad es más que un razonamiento].
Esto no niega la utilidad del diálogo (que es lo que surge en estos medios de comunicación modernos). Mostrar la verdad que yo conozco y la que me enseñó Dios, dar la propia opinión, sincera, basada en la propia experiencia, mostrando “el tesoro encontrado” más que queriendo ganar una disputa, abierto a la porción de verdad que todas las expresiones pueden tener, es valiosísimo. Y bien hecho tiene su carácter amoroso. Puede ser amor. Es el amor en el encuentro lo que más nos debe preocupar, lo demás lo hace Dios.
Hace un tiempo hice un post hablando de la caridad como látigo o caricia (el tema nacía de las palabras que me regalaba otro “bloguero”). Siempre fue un dilema muy grande para mí: cuándo actuar de una manera o cuándo de otra. Ahora creo que me estaba concentrando mucho en “los modos” y poco en “el corazón”. Si me preocupo por mis íntimas motivaciones y trato de que sea el amor el que me anima, luego ello se manifestará de una forma u otra (látigo o caricia; de acuerdo a mi forma de ser, la circunstancia apropiada y otros factores), pero será buena, porque es amor.
martes, 21 de junio de 2005
Antiguos caminos, nuevos caminos
Hace unos días conocí a la antiquísima Soberana orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Hoy, y tratando de ser más corto, les presentaré a una comunidad que "conocí" también hace poco.
- Me regalaron un libro de Jacques Philippe -me dijo mi hermano. ¿Te fijás ahí que tenés Internet a ver quién es?
- A ver...
Y resultó ser un cura que pertenece a la "Comunidad de las Bienaventuranzas". "Juzguen" ustedes, yo se las presento.
Fundada en 1973 por Gerard Croissant, (Hno. Ephraim, diácono permanente), casado; junto matrimonios cristianos. La Comunidad de las Bienaventuranzas hace parte de estas "Nuevas Comunidades" nacidas tras el Concilio Vaticano II, surge en la corriente de la Renovación Carismática.
La Comunidad de las Bienaventuranzas fue fundada bajo el nombre de "Comunidad del León de Judá y del Cordero Inmolado". Esta apelación que se refiere al Apocalipsis, capítulo V, versículo 5 y 6, refleja los dos rostros de Jesús: León y Cordero, fuerza y débilidad,Todopoderoso y Niñito, vida abundante y anonadamiento, muerte que vence a la muerte para abrir las puertas de la vida eterna.
(...) la Comunidad fue encontrando situaciones en las que era difícil llevar su nombre (...) decidió en 1991, que desde entonces se llamaría oficialmente "Comunidad de las Bienaventuranzas", aunque siempre manteniendo su antiguo nombre como un nombre escondido, (...)
Esto que sigue es quizás un rasgo muy interesante...
Su vocación es reagrupar fieles de toda condición, laicos casados o no, sacerdotes, hermanos y hermanas consagrados en el celibato, en un solo vínculo, imagen del pueblo de Dios en su unidad y la diversidad de sus llamados. Estos miembros tienen en común el deseo de imitar lo mejor posible el modelo de la comunidad cristiana primitiva a través de una vida en común, de compartir los bienes, de la pobreza voluntaria, de una vida sacramental y litúrgica intensa, en una unión estrecha con la Iglesia Católica y con sus representantes, como también un compromiso activo en el servicio de los pobres y el anuncio del Evangelio.
En un espíritu de castidad cohabitan los diferentes estados de vida: Familias con niños, sacerdotes, hermanos y hermanas célibes, consagrados. La vocación de la Comunidad no es otra que un llamado a ser verdaderamente pueblo de dios aspirando a la vida trinitaria, y como Teresita del Niño Jesús, eligiéndolo todo, situándose así en el corazón mismo de la Iglesia para ser el Amor.
Si alguien conoce más acerca de esta comunidad, por favor avise. Según dice en al página de Internet: El Consejo Pontificio para los Laicos la reconoció el 8 de diciembre del 2002 como una «Asociación Privada Internacional de Fieles de Derecho Pontificio con Personalidad Jurídica».
¿Qué hago con el blog?
Estos blogs... hace poco me he dado cuenta que para desarrollar un tema no son buenos. Requieren entradas cortas; los temas son largos. Mucha gente ha dicho ya cosas al respecto de lo que escribís hoy; vos no las tenés en cuenta (a veces se podría hacer una "busquedita" en Google antes de escribir, pero no creo que alcance). Por eso hay gente que tiene sus blogs aparte con temas largos más desarrollados. O tiene libros escritos, o páginas web. Y estos últimos cumplen mejor esa función. Un blog que se actualice una vez por mes, con un tema desarrollado en profundidad, no se integra a un mundo blog muy facilmente.
Aún así, son buenas las expresiones profundas en el mundo blog (digo yo). Hay muchas veces un defecto y es el decir algo breve en muchas y redundantes (cuando no atravesadas) palabras. Y para aprender a curar ese defecto el blog sí es bueno. Para aprender a hablar con precisión. Sería como escribir una carta al diario. Para que la publiquen debe ser buena y corta. Sin tener la profundidad de un estudio, alguna utilidad puede tener ese modo de escribir. Pensaré...
Aún así, son buenas las expresiones profundas en el mundo blog (digo yo). Hay muchas veces un defecto y es el decir algo breve en muchas y redundantes (cuando no atravesadas) palabras. Y para aprender a curar ese defecto el blog sí es bueno. Para aprender a hablar con precisión. Sería como escribir una carta al diario. Para que la publiquen debe ser buena y corta. Sin tener la profundidad de un estudio, alguna utilidad puede tener ese modo de escribir. Pensaré...
lunes, 20 de junio de 2005
Conociendo otros caminos del Señor
Me dijo Zenit que el presidente de la República Eslovaca, Ivan Gasparovic, fue a visitar al Papa el viernes pasado y que tenía "previsto participar en una misa en la tumba de san Cirilo y encontrarse con el gran maestro de la Orden soberana de los Caballeros de Malta, Fra Andrew Bertie". Mi curiositas despertó y*, Internet mediante, llegué a la página oficial de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.
Quien no sabe mucho, como el que al pie firma, encuentra todos los días algo nuevo. Para el que la conozca y para el que no, trataré de poner algunos parrafitos significativos (en lo que a mi interés respecta).
La Orden de Malta es una Orden religiosa desde 1113, año de su reconocimiento por parte del Papa Pascual II. Como Orden religiosa está ligada a la Santa Sede, pero al mismo tiempo es independiente como ente propio de Derecho Internacional. El carácter religioso de la Orden convive, por tanto, con su plena soberanía. El Gran Maestre es al mismo tiempo cabeza de un Estado soberano y cabeza de una Orden religiosa; en virtud de esta segunda condición, la Iglesia le atribuye el rango de cardenal. La Orden de Malta, según el Derecho Canónico, es una Orden religiosa laica. Algunos miembros de la Orden son freires, que han profesado los tres votos de pobreza, castidad y obediencia; otros miembros han hecho una promesa de obediencia; mientras la mayoría de los Caballeros y de las Damas son laicos. El Gran Maestre de la Orden es elegido entre los Caballeros Profesos con votos perpetuos. Las ocho puntas de la cruz, símbolo de la Orden, hacen referencia a las ocho Bienaventuranzas y nos recuerdan visiblemente su espiritualidad.
Pero, ¿cuáles son sus orígenes?
El nacimiento de la Orden se remonta aproximadamente al año 1050. Según las crónicas, algunos mercaderes de la antigua república marinera de Amalfi obtuvieron del Califa de Egipto el permiso para construir en Jerusalén una iglesia, un convento y un hospital en el que asistir a los peregrinos de cualquier fe o raza. La Orden de San Juan de Jerusalén - la comunidad monástica dedicada a la gestión del hospital para asistencia a los peregrinos en Tierra Santa - se hizo independiente bajo la dirección del Beato Gerardo. Con la bula del 15 de febrero de 1113, el Papa Pascual II aprobó la fundación del Hospital y lo puso bajo la tutela de la Santa Sede, con derecho a elegir libremente a los superiores, sin interferencia de otras autoridades laicas o religiosas. En virtud de aquella bula el Hospital se transforma en Orden exenta de la Iglesia.
La constitución del reino de Jerusalén, por obra de los Cruzados, obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos, de los peregrinos y de los territorios conquistados por los cruzados a los musulmanes. La Orden pasó a ser religiosa y militar a la vez. Todos los caballeros eran religiosos, ligados por los tres votos monásticos, de pobreza, de castidad y de obediencia.
Con el tiempo, fue adoptada la cruz octagonal blanca que, todavía hoy, es el símbolo sanjuanista. A la misión hospitalaria se sumó el deber de la defensa de la Cristiandad.
La constitución del reino de Jerusalén, por obra de los Cruzados, obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos, de los peregrinos y de los territorios conquistados por los cruzados a los musulmanes. La Orden pasó a ser religiosa y militar a la vez. Todos los caballeros eran religiosos, ligados por los tres votos monásticos, de pobreza, de castidad y de obediencia.
Con el tiempo, fue adoptada la cruz octagonal blanca que, todavía hoy, es el símbolo sanjuanista. A la misión hospitalaria se sumó el deber de la defensa de la Cristiandad.
Y hoy en día...
La naturaleza caballeresca explica y justifica el mantenimiento del carácter nobiliario de la Orden, ya que muchos de sus Caballeros procedían en el pasado de las familias nobles del mundo cristiano. Hoy, la mayoría de los Caballeros pertenece a clases no nobles. Los miembros de la Orden pueden definirse como gentilhombres católicos animados por una altruista nobleza de espíritu y de comportamiento. Todos los caballeros responden a la condición prevista antiguamente para la concesión de títulos de nobleza: haberse distinguido por su especial virtud. El carácter caballeresco de la Orden tiene todavía hoy gran vigencia moral, porque denota el espíritu de servicio, de abnegación y de disciplina que anima a los Caballeros. Las batallas no se combaten ya con la espada, sino con instrumentos pacíficos de lucha contra las enfermedades, la miseria, la marginación y la intolerancia, y en la defensa y la divulgación de la Fe católica.
La cruz mencionada quizás la conozcan los materos, aunque esa está medio deformada. La correcta es esta: clic; muy interesante su geometría.
* ¿debo poner "e" o con la coma el efecto cacofónico se rompe?
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