Los tiempos cambian. Ya notamos (y lo dijimos en este blog) que hace un tiempo, cuando se quería aceptar una propuesta que gustaba, algunos decían: “¡Regio!”. Mientras que ahora, paradójicamente, se dice: “¡Bárbaro!”
Hoy me di cuenta de otra cosa similar, otro signo de los tiempos. Hace no tantos años, cuando uno estaba en problemas decía: “Estoy frito”. Sin embargo hoy en día se dice: “Estoy en el horno”. ¿Tendrá que ver esto con la “comida sana”?
Al parecer nuestra lengua es muy rica y, según dicen por allí, no es lo mismo "estar frito" que "estar en el horno". Y si no miren el último comentario de este foro: clic.
(Con esta entrada que me salió baratita, baratita, se me va septiembre y empieza el último trimestre del año. Época de calor y corridas, pero también de las primeras frutas de verano y de casamientos).
jueves, 29 de septiembre de 2011
Igual de mal, pero más sanos
viernes, 23 de septiembre de 2011
Calma
Las mejores cosas llegan casi siempre cuando menos las esperamos. Mi cuñado que nos presenta al genio oculto de Fandermole. Un día que prendés la tele y conocés a los Coplanacu. EGM que otro día (sin quererlo ni saberlo) me dispara con Mes Aïeux… En el trabajo últimamente compartí algo de música. Me habían hecho conocer al santiagueño Horacio Banegas; muy bueno. Y al gringo Jack Johnson; bien. Pero debo a M. el inmenso privilegio de haber conocido al músico uruguayo Gustavo Ripa y su proyecto “Calma”.
“Calma” es una sola guitarra pero multitud de sentimientos. Y a mi entender es tan calmo como intenso (te puede poner la piel de gallina si te agarra descuidado). Y el sr. Ripa se cargó encima de artillería pesada: nombres que yo conocía (desde Roos hasta Drexler, pasando por Maslíah) y nombres cuya genialidad aún se me ocultaba, como Mateo, Buscaglia, Moreira, Viglietti, Cabrera, Ubal, Lazaroff, Lena, Ingold.
No puedo todavía elegir el tema que más me gustó, ¡son todos temazos! Hay que ser muy cuidadoso al elegir. Cada una de las composiciones tiene, aunque no se canta en este disco, una letra. Pero en el disco de Ripa hay que elegir sin saber la letra. “Príncipe azul” es un genial comienzo para el disco. Te compra de entrada. Pero si encima de escuchar la melodía, lees en Internet la letra de “País de las maravillas”, y sos un soñador, la elegís. Hay melodías que emocionan rápido y están las otras para las que hay que saber detenerse (y cómo lo vale) a escuchar.
La presentación del disco es muy buena. La casita en los médanos (¡quiero una!) sí que da calma. Y a cada canción, en el interior del disco Ripa le pone un comentario como: “esta canción la aprendí en…” o “esta me evoca a…”. Eso le da un toque de intimidad al disco y es una idea genial.
Gustavo Ripa es además “investigador de los aspectos terapéuticos, expresivos y transformadores del sonido y la música”. Y tiene un muy interesante currículum en la materia. “Calma”, en particular, es un proyecto que incluye un CD, un libro y un espectáculo.
Empiezo a cerrar con sus palabras: “¡Gracias por la música de la vida! Ojalá estas versiones ayuden a la introspección, contemplación, tranquilidad, sosiego, paz… y a la calma, para un mundo cada vez más necesitado de ella”.
Y pongo el broche con una canción. (No quiero violar derechos de autor, pero alguien ya colgó algo de Gustavo Ripa en Goear y enlazaré una de las que están allí). ¡Que la disfruten!
(País de las maravillas, Gonzalo Moreira y Horacio Buscaglia, por Gustavo Ripa)
jueves, 15 de septiembre de 2011
Razonamientos no realizados sobre embarazos no deseados
La primera causa de la existencia de los embarazos son las relaciones sexuales. La primera causa de la existencia de los embarazos no deseados también son las relaciones sexuales. Y las dos formas más efectivas de evitar los embarazos no deseados son: desearlos, o no tener relaciones sexuales.
Hay otras formas, menos efectivas, de evitar los embarazos no deseados. Como por ejemplo la anticoncepción. Y en esas otras formas menos efectivas concentran su trabajo todos los que se preocupan por la problemática de los embarazos no deseados en ministerios, organizaciones internacionales, etc. ¡Vaya, es como que perdieron la cabeza, el sentido común! Se olvidan de las causas principales y de las formas más efectivas. O mejor dicho, no las estudian.
En el caso de las relaciones sexuales, dan por hecho que no hay que analizar la conducta de las personas. Pero entonces, salvando las distancias, es como si al proponerse solucionar el problema del empacho uno dijera: “Hay que comer más despacio en las comilonas, tomar líquido, tomarse un digestivo al finalizar…” ¡Y nadie se da cuenta que más efectivo sería no darse tantas comilonas!
(Como acompañamiento a esta perorata que les hice, les dejo el siguiente artículo de La Nación: clic. La verdad es que no da para mucho. En título y copete está toda la sustancia. Que es un dato alarmante, eso sí. Y es muy interesante lo del primer párrafo. Fíjense si no desmitifica, de paso y sin quererlo, aquello del aborto legalizado como ayuda a la clase pobre).
domingo, 11 de septiembre de 2011
De campanas
Si escribo “campanas” en mi editor de entradas, encuentro catorce que tienen esa palabra. En esas entradas hablo de cosas como las campanas (grabadas) que anuncian casamiento en mi parroquia, de las campanas (reales) de la Inmaculada Concepción en Tigre, de cuando F. era bebé y escuchaba las campanas de la abadía y de la parroquia, de una frase de Benedicto XVI y de algunas otras cosas más.
Pero recordé algunos otros textos de campanas que me eran familiares y nunca se escribieron aquí. Así que se los dejo ahora.
Uno poético:
- Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce.
Las doce campanadas eran doce mochuelos:
Alguien abrió la puerta de la torre, y huyeron.
(Leopoldo Marechal, Adán Buenosyres, Libro Quinto, Parte III.
La cursiva es también de un poema de Días como flechas, llamado Noche de sábado, del mismo autor)
Uno académico:
Cockney: habitante castizo de Londres, con acento y pronunciación iletrados; el auténtico cockney ha nacido en el radio de audición de las campanas de la iglesia de Saint Paul’s.
(Nota del traductor Víctor García Ruiz para la novela Calixta, de John Henry Newman)
Uno espiritual:
La gente siempre fue codiciosa y frecuentemente mala. Pero el tañido nocturno resonante, fluía sobre campos, aldeas y bosques, e impulsaba a abandonar las pequeñas preocupaciones terrestres y dedicar en esa hora los pensamientos a la eternidad.
Ese tañido, conservado hoy únicamente en unas melodías antiguas, levantaba a la gente, les ayudaba a erguirse en dos pies y no caer… en cuatro.
En estas piedras, en estos campanarios, nuestros antepasados pusieron lo mejor de su ser, su rica concepción de la vida.
(Alexander Solyenitsin, Cuentos en miniatura, Viajando a lo largo del Río Oca)
jueves, 1 de septiembre de 2011
La "Morning Glory" (en un viaje imaginario)

Este año no se vayan de vacaciones de invierno, ni de primavera, ni a esquiar, ni de fin de semana largo... Junten unos mangos para un viajecito a Australia. Más precisamente nos vamos al Golfo de Carpentaria, en el norte de la gran isla, junto al mar de Arafura. Tenemos hasta noviembre. Vamos a ver la nube Morning Glory.
Una buena mochila y nada más. Nos vamos directo a Sydney con Qantas. De allí salimos, apenas se pueda, en un vuelo de cabotaje hacia Mount Isa, una ciudad minera del norte, en Queensland. En Mount Isa alquilaremos una camioneta y, viaje de 7 horas mediante, estaremos en el asentamiento de Burketown, junto al Albert River y a unos casi 30 kilómetros de la costa del golfo.
Nuestro contacto en Burketown es Amanda Wilkinson, dueña de Savannah Aviation. Tendremos listos unos planeadores biplaza (sí, con piloto, no se preocupen), ya que al día siguiente nos levantamos a las 4 AM y, si el tiempo nos acompaña, nos vamos a volar.
Si por la madrugada hay abundante rocío, es casi seguro que se formará en el cielo la nube Morning Glory (lit.: “gloria de la mañana”), una nube espectacular que forma como un rollo que puede tener hasta 1000 kilómetros de largo, de 1 a 2 kilómetros de altura, solo a 100 o 200 metros sobre tierra y que puede desplazarse hasta a 60 kilómetros por hora. Es un fenómeno poco frecuente, que se puede ver en algunos otros lugares del planeta, pero en ninguna de forma tan regular y previsible como en el Golfo de Carpentaria.
Todos los años se acercan al lugar tanto científicos, para estudiar el fenómeno, como pilotos de planeadores o incluso aladeltas, para sobrevolar las nubes y disfrutar el imponente espectáculo. Los científicos aún no “resuelven” el enigma, que se podría decir que es el resultado del encuentro de dos brisas de mar opuestas, siendo su comportamiento comparable al de una onda solitaria o solitón.
La aeronavegación sobre una nube Morning Glory tiene su cuota de desafío. Sobretodo por los vientos ascendentes en el frente y turbulentos y descendentes en la zona media y posterior. Si quieren tener un anticipo de nuestro vuelo, pueden ver este video: clic. Si quieren algo más emocionante, vean otro con aladelta: clic. Para ver otras muy buenas fotos de la Morning Glory pueden ir a esta página: clic. Pero, como dice alguien por ahí, ninguna foto o video le hace justicia al fenómeno y hay que estar allí para “comprenderlo” plenamente.
Digamos entonces que la Morning Glory parece ser otra buena razón para esperar, como el centinela, la aurora.
lunes, 29 de agosto de 2011
Séptimo aniversario
¡Siete años “aquiestando”! Gracias por “aquiestar” conmigo. Si no fuera por las magníficas personas que conocí gracias al blog, pensaría que esto fue una gran pérdida de tiempo…
Exagero un poco con lo segundo. Pienso, viera Usted, que esto del blog fue inevitable y, como tal, exento de cualquier juicio de valor moral.
Para darle un toque nostálgico a este aniversario, junté las distintas cabeceras que tuve a lo largo del tiempo. Me han criticado cuando abandoné al pez en el anzuelo. Y lo cierto es que esa fue la mejor...
sábado, 20 de agosto de 2011
En grageas
La vida eterna es imprescindible. Los amores imposibles encontrarán allí su consuelo. (Remake de una sentencia ya publicada).
Los que gustan hablar de la “madre naturaleza” han intuido ya que Dios es Persona.
Aún siendo agnóstico, no hay que desestimar la religión. Y pueden valerse de la biología para verlo: El hombre es el único que tiene sentido religioso. Y la cosa debe ser seria. Después de todo, somos la especie más evolucionada.
Las palabras tienen su familia en el comienzo, y al final forman su propio matrimonio. Es decir: las raíces en común de las palabras es lo que las hace de la misma familia. Y luego ellas se enamoran de otras formando las rimas.
(Inspiración: GKC y EGM).
Hace unos días salimos a dar una vuelta. Juntamos algunas naranjas amargas de los árboles vecinos y las tiramos a la calle para ver como las pisaban los autos.
Hay que hacer algo así a diario. Uno se atonta con tantas otras cosas menos reales.
No hay como los autos viejos en amplitud interior.
El otro día, no sé cómo, me encontré tarareando una canción que se escuchaba en la misas del colegio, allá por los ochenta. A la melodía “simongarfunkelera” de “The sounds of silence” se le había puesto una letra religiosa. Lo que me parecía “trucho” es que se usara una misma palabra de la letra original y en el mismo lugar. Donde era, por ejemplo: “Still remains within the sounds of silence”, se cantaba “Oh, Señor, yo te amé en silencio”. Eso de usar las mismas palabras es muy burdo. Al final es análogo a lo que hizo el Pastor Giménez. Hizo su “templo” en un viejo cine de Almagro. Sobre la marquesina del cine “ROCA” agregó: “Jesucristo es la…”.
(Y no olvidemos que hoy es San Bernardo, quien entre otras cosas da nombre a la parroquia donde me bauticé, donde colaboraban mis abuelos y donde Adán Buenosayres salvó su alma).
lunes, 15 de agosto de 2011
The burning babe
En el disco ya mencionado, después de cantar tradicionales carols, lullabies y otras cosas, Sting presenta esta canción así: “For those with even darker tastes…” (“Para aquellos con gustos aún más oscuros…”).
No sé si es tan así, aunque debo decir que esta imagen de un Niño Jesús con tormentos propios de una pasión es extraña y nueva para mí. El autor del poema es un santo, presbítero y mártir jesuita inglés del siglo XVI llamado Robert Southwell. (Verificamos este nombre en el santoral de “El Testigo Fiel”; gran trabajo, por cierto, este santoral).
La música se la dio Chris Wood, músico y violinista folk inglés. Los instrumentos utilizados en esta versión son: guitarra, mandolina, lap dulcimer (dulcémele de regazo), mandocello, violín, violoncelo, bajo, melodeón, arpa, saxofón soprano, redoblante, batería y percusiones.
Les dejo, entonces, música, letra y desprolija traducción de The burning babe.
The burning babe / El bebé en llamas
As I in hoary winter's night stood shivering in the snow, / Como me hallaba tiritando en la nieve de una blanca noche de invierno
Surprised I was with sudden heat which made my heart to glow; / Me sorprendió un repentino calor que hizo brillar mi corazón
And lifting up a fearful eye to view what fire was near, / Y alzando temerosamente la mirada para ver qué fuego estaba cerca
A pretty babe all burning bright did in the air appear; / Un bello bebe brillantemente encendido apareció en el aire
Who, scorchèd with excessive heat, such floods of tears did shed / Quien, abrasado con excesivo calor, tremendo diluvio de lágrimas derramaba
As though his floods should quench his flames which with his tears were fed. / Como si su diluvio apagara las llamas con las que se alimentaban sus lágrimas
Alas, quoth he, but newly born in fiery heats I fry, / ¡Ay de mi!, dijo él, recién nacido en calor abrasador me cocino
Yet none approach to warm their hearts or feel my fire but I! / Y aún nadie se acerca a calentar su corazón o sentir mi fuego excepto yo
My faultless breast the furnace is, the fuel wounding thorns, / Mi pecho sin mancha es el horno, el combustible hirientes espinas
Love is the fire, and sighs the smoke, the ashes shame and scorns; / El amor es el fuego, y suspiros el humo, las cenizas la verguenza y los desprecios;
The fuel justice layeth on, and mercy blows the coals, / El combustible proporciona justicia, y la misericordia sopla los carbones
The metal in this furnace wrought are men's defilèd souls, / El metal en la forja son las almas corrompidas de los hombres
For which, as now on fire I am to work them to their good, / Por lo que, como ahora estoy en llamas para llevarlos a su bien
So will I melt into a bath to wash them in my blood. / También me derretiré en un baño para lavarlos en mi sangre
With this he vanished out of sight and swiftly shrunk away, / Con esto él desapareció de mi vista y se redujo a nada
And straight I callèd unto mind that it was Christmas day. / Y rápidamente vino a mi mente que era el día de Navidad
(Dado hoy, día de la Asunción)
sábado, 13 de agosto de 2011
Sentimental
Soy tan malo para guardar amigos que a algunos de aquellos con los que viví intensas épocas de mi juventud ya ni los veo. Aunque sé que, si nos viéramos ahora, nos abrazaríamos como siempre.
Dios es muy generoso: a pesar de hacerme acordar que debo conservar a los viejos amigos, me da nuevas oportunidades. En los últimos tiempos me hizo conocer gente respecto a la cual tengo una especie de intuición: “Esta persona podría ser como un nuevo ‘viejo amigo’”.
Claro que la cosa no es fácil. Y casi ni sabría explicar por qué, sin caer en lugares comunes (como se dice ahora). Nada es como antes (¡uy, qué tanguero suena eso!). Nos movemos en ambientes más serios, más formales. En ambientes de intereses. Uno trata de ser siempre generoso en la entrega, pero aún así es difícil. A eso hay que sumarle, en mi caso, que para hacer nuevos amigos soy tan malo (o peor) que guardando a los viejos.
Sufro a veces por eso. Por eso formulé una sentencia “pseudoteológica” para consolarme: “El Cielo es imprescindible. Allí podremos ser un buen amigo. E incluso ser amigo de todos los que nunca pudimos conocer como quisimos”.
(Mientras tanto está Facebook. Ob-vio).
sábado, 6 de agosto de 2011
Bella como el día
En las primeras páginas de “Guerra y Paz”, de Tolstoi, conversan Ana Pavlovna Scherer y el príncipe Basilio. Dice la primera: “¿Sabe Ud. que su hija, desde que ha entrado en sociedad, es la delicia de todo el mundo? Todos la encuentran tan bella como el día”.
Muy simple y magnífica comparación. Sencillo y enorme piropo, si se puede llamar así. Quizás sea viejo como el lenguaje, o mejor dicho, como la poesía. Pero hace poco se lo escuché a Sting (“The hounds of winter”): “I still see her face / As beautiful as day”.
Con esta doble mención fue entonces que finalmente le preste atención. Primero parece una comparación algo zonza, como si le faltara espectacularidad. Pero esa impresión quizás surja de nuestra pérdida de conciencia del día (y de la misma vida) como regalo, como don.
Quizás sea una comparación tan linda porque tiene implícita toda la carga del día en comparación con la noche. La noche es descanso. Pero cuando no se puede descasar, o se espera el día por alguna razón, es inquietud. Y es un símbolo de nuestras vidas, aguardando un día sin final (aguardando al Señor, como dice el salmista en el de profundis).
Es probable que los registros más antiguos de esta comparación estén en otro idioma, que no sea el español. Existe, por ejemplo, “belle comme le jour”. Y queda muy bien. ¿No sería francés el original? Después de todo, por lo que pude ver, Tolstoi no era ajeno al mundo francés.