sábado, 31 de diciembre de 2005
Fin de año
viernes, 30 de diciembre de 2005
Repasando y mirando hacia adelante
Mucho influye la edad. Este año cambié de década y eso hace que uno ya mire de otra forma hacia atrás, como quien le queda menos por delante (aunque mis mayores se rían de mí, al verme tan joven). Ya se empieza a ver que “el tiempo pasa” (y mis padres son grandes, y están mayores).
Escribía pensamientos y cuando me encomendé a Dios, las palabras cobraron otro significado. No pudieron reflejar lo que vi, lo que entendí un poco más aunque siempre entre sombras. Quedaron algo desprolijas, algo así:
(…) Señor Dios, en vos confío. Muéstrame el camino.
Se me representa un camino "simple". Hecho del amor duro y de firme arraigo del cada día, del cada hora, del cada instante. Un camino que las "ansias de grandeza" no quieren aceptar así nomás, pero que se puede ver de a poco cuán magnífico es.
Temor de quedarse... Pero Dios me lo dirá. Dios me dirá si me estoy quedando. [Esto quiere decir: Dios me dirá si no me estoy engañando y renunciando a intentar aquellas grandes cosas]
Esto es distinto de los mundanos “darse cuenta de que no se puede cambiar al mundo”. El trabajo que acepto es cruz (y no es yugo). Es un día a día exigente, pero que si se cumple va permitiendo que la felicidad se asiente como en capas, lentamente forme un suelo firme en el que podemos asentarnos felices… (Ya me pisé, repetí. ¡Qué toscas son la palabras! Bien me lo decía Wojtyla estos días).
jueves, 29 de diciembre de 2005
Memotécnica

Está ese código postal que nunca te acordás. Quién sabe porqué. Bien, es cuestión de cambiarlo de escala. Pensalo como un año, un año histórico del milenio pasado, del cuál tenés estudios o recuerdos. Recordarás el año porque tiene una significación para vos o para la historia que conocés. O por otra razón. Y si no funciona, probá en la escala de "numeración o altura de calles". O mirá el número como la conjunción de horas y minutos. A la inversa también, si no podés recordar un año, quizás sí lo recordés viéndolo como código postal. Y hay otras escalas. Para números de tres cifras podés pensar en numeración de calles, números de colectivo, características telefónicas...
miércoles, 28 de diciembre de 2005
Dios es amor
Y así encontré varias cosas. Pude entender el suceso al que el Papa se refiere en el poema (ver entrada anterior) y, entusiasmado, salté al capítulo 33 del Génesis, en donde descubrí otra cosa muy interesante.
No sé quién me enseño que la Iglesia debe "ser Jesús para los hombres". Y que los hombres verán a Jesús, y por eso a Dios, cuando sientan el amor de alguien. Sólo al ser amado alguien puede entender a Dios, verlo, creer en Él.
Pensé que era una imagen, una idea neotestamentaria, evangélica. Y lo es si hablamos de la Iglesia. Pero la idea de ver a Dios en el rostro del que nos trata bien, del que nos ama, es más antigua. Y si no vean el versículo 10 del capítulo 33 del Génesis:
No, por favor insistió Jacob; si me he ganado tu confianza, acepta este presente que te ofrezco. Ya que me has recibido tan bien, ¡ver tu rostro es como ver a Dios mismo!
martes, 27 de diciembre de 2005
El pensamiento es un espacio extraño
El poema se llama: “El pensamiento es un espacio extraño” y su parte final es como una dedicatoria, llamada “IV - A los compañeros de camino”.
Que es un hermosa forma de hablar de algo tan profundo como difícil de poner en palabras.1.
Para encontrar el lugar en que luchaba Jacob,[*]
no vayas a Arabia, no busques el torrente,
cerca de ti puedes descubrir el rastro.
Abandónate: que el espacio del pensamiento
se ilumine ante la claridad de las cosas
que él une cada vez mejor
en formas cada vez más simples.
La imagen entonces no se disipará... tendrá peso.2.
Prepárate para esta carga,
a volverte tú mismo todo su peso.
A ello te ayudarán silencio y soledad.
Soledad sólo posible al hombre
ya que ni la muerte puede arrancar a nadie de ella,
pues nada es de ahí arrancado por la muerte.3.
Si entonces nuestros días se llenan de actos simples,
si su gesto ineluctable esconde el fondo del acto en sí,
sabemos sin embargo que un día, ese gesto se escapará,
y sólo el ser quedará de nuestros actos.
* si no me equivoco esto tiene que ver con lo que se relata en el Capítulo 32 del Génesis, versículos 22 a 32.
lunes, 26 de diciembre de 2005
San Esteban hoy
Hoy, en el segundo día de la octava, en la alegría de Navidad, se inserta el testimonio del Protomártir San Esteban.
Y por esto nuestro recuerdo y nuestro corazón se dirigen hoy a todos los que hacen actual con el sufrimiento, con la lapidación, con la persecución, el testimonio dado por Cristo. Recuerden siempre que están en el corazón mismo del misterio de Navidad, como San Esteban Protomártir, a quien la Iglesia venera durante la octava de Navidad, a través de los siglos. Recuerden, pues, todos los que sufren o padecen persecución, que se encuentran en el corazón de la Iglesia, y las palabras que hoy pronuncio son testimonio de ello.
Que Jesús Niño, por intercesión de la Virgen, nos dé, como a su primer mártir, fuerza sobrehumana para seguirlo por el camino de la Cruz, que es la ley de toda vida, que es la ley de todo amor verdadero, que es - más aún en estos tiempos - la ley de la verdadera amistad con Cristo. Él dará fuerza a sus pobres hermanos los hombres, cuyos días desgraciados hacen tocar con la mano que no estamos hechos de barro.
A nosotros, que debemos sufrir y no queremos; que lloramos y vertemos nuestras lágrimas con amargura impotente; que somos despojados y martirizados, y nos rebelamos con instinto de fieras heridas contra los rudos desgarros; nosotros que debemos morir y huimos de la muerte con espanto y horror. Que nos conceda sufrir en paz, llorar en paz, sentirnos martirizados en paz, morir en paz.En su visión del Apocalipsis san Juan vio delante del trono de Cristo, el Cordero, una inmensa multitud de personas vestidas de blanco, con una palma entre las manos. Preguntó quiénes eran: «Estos son los que vienen de la gran tribulación, han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero [en la cruz y en el dolor]. Por eso están ante el trono de Dios dándole culto día y noche en su templo. Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol, ni el bochorno. Porque el Cordero que está delante del trono será su pastor, y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugará las lágrimas de sus ojos» (cf. Ap 7,14-17). Et absperget Deus omnem lacrimam ex oculis eorum. ¡Qué misterio tan maravilloso! Hermanos, en nuestro dolor, recordemos la visión de san Juan, y confortémonos con el dulcísimo pensamiento de que «Dios enjugará todas las lágrimas de nuestros ojos».
domingo, 25 de diciembre de 2005
¡Feliz Navidad!
Il est né le divin enfant
Jouez hautbois, résonnez musettes
Il est né le divin enfant
Chantons tous son avènement
Hoy nació Nuestro Salvador
Suenen las palmas y los panderos
Hoy nació Nuestro Salvador
Rebocemos de gozo en Dios
sábado, 24 de diciembre de 2005
Se acerca la Nochebuena
Dal bel seno d’una stella
Spunta a noi l’eterno sole
viernes, 23 de diciembre de 2005
Diálogos con música popular
Que se dio cuenta
Que el tiempo es muy poco (1)
- Y mañana qué te dirán
De tu enfermedad
Quién sabe que te resistes
A la vulgaridad (2)
Se puede leer en clave mundana, y ver al autor de la primera “fumándose un porrito” en un parque. Y hasta le podría calzar bien la respuesta del segundo. Se podría leer en otra clave, la clave de los santos que fueron locos en este mundo. Y también la respuesta les sentaría bien.
(1) “Loco”, de Andrés Calamaro (1997).
(2) “El loco y las golondrinas”, de León Gieco (1976).
jueves, 22 de diciembre de 2005
No él
Los sonoros aplausos divirtieron al mismo Papa. La mayoría de los presentes no sabía, sin embargo, que en realidad no se trataba de un gorro navideño, sino de un «camauro», una prenda de terciopelo rojo púrpura, ribeteado de armiño, que antes utilizaban los papas para defenderse del frío. (Zenit 21.12.05)
(Claro, yo soy así. Salvando las distancias, aunque me interesa hacer el paralelismo, lo mismo me pasa con las enseñanzas de la Iglesia. Estoy seguro que son buenas. Y entonces cuando no las entiendo de buenas a primeras, las investigo y las pienso, confiado de partir de buena base. Y siempre tengo éxito, lo cual alimenta mi fe en que son buenas enseñanzas).
Pero volviendo al gorro llamado “camauro”, y en lenguaje adolescente: no, sería imposible, se me caería un ídolo, pero en picada, si ese gorro llegaba a ser un gorro de Papa Noel.
Y a los que se han burlado de mi posible y pequeñísima duda, les contaré mi experiencia. Resulta que hace no mucho, Juan Pablo II puso un árbol de Navidad en la Plaza San Pedro. Sí señor (ver en Zenit 19.12.04). Y le dio (o rescató) un simbolismo especial. Para mí, el arbol era un símbolo comercial y pagano (por más que había oído algo acerca de su origen). Nunca había pensado que el Papa lo pondría. Y sin embargo… (Sí, ya sé, no es lo mismo colocar un objeto simbólico que usarlo).
Y arriba, más chico:Benedicto XVI, como Papá Noel.
Llamó a recuperar las tradiciones navideñas.