sábado, 6 de febrero de 2016

Volando

"Cuando, por la tarde, sentado con él en lo alto de una loma verde, le veía observar la cometa arriba en el aire tranquilo, solía imaginar que la cometa sacaba su mente de la confusión y se la llevaba cielos arriba: tales eran mis pensamientos infantiles"
(David Copperfield, Charles Dickens)

"Your old man had a cage for his pigeons,
But that's really where he kept his soul,
And when he watched them fly he would see himself,
Least that's how it was told"
(Language of birds, Sting) [*]

"A medida que él recogía la cuerda y la cometa descendía cada vez más de la luz maravillosa hasta cabecear sobre el suelo y pararse como un ser muerto, él parecía despertar poco a poco de su sueño; y recuerdo haberle visto cómo la recogía y miraba en derredor con aire perdido, cual si ambos hubieran descendido juntos"
(David Copperfield, Charles Dickens)

"But his soul was still trapped in the cage son,
While the birds they soared to the sky,
But he couldn't find his own way out,
Least not 'til the day he died"
(Language of birds, Sting) [**]

Son dos cosas distintas, pero parecidas. Uno estaba más loco que otra cosa, el otro no podía expresar sus emociones. Pero ambos parecían poder hacerlo cuando veían el vuelo, uno de un barrilete, otro de las palomas.

[*] Tu viejo tenia una jaula para sus palomas / Pero ahí era donde en realidad guardaba su alma / Y cuando las veía volar se veía si mismo / Al menos así es como fue contado
[**] Pero su alma estaba todavía atrapada en la jaula, hijo / Mientras que las aves se elevaban al cielo / Pero el no podía encontrar su propia salida / Al menos no hasta el día que murió

martes, 26 de enero de 2016

Listas (Dickens y El Panquelero)

Roderick Random, Peregrine Pickle, Humphry Clinker, Tom Jones, El Vicario de Wakefield, Don Quijote, Gil Blas y Robinson Crusoe”. (Los libros que tenía David Copperfield de niño)

Un surtido de patas de cerdo, un enorme acerico, alrededor de media fanega de manzanas, unos pendientes de azabache, unas cebollas españolas, un juego de dominó, un canario en su jaula y un jamón salado”. (Los regalos que va haciendo Barkis a Pegotty en “David Copperfield”, de Charles Dickens)

Este tipo de enumeraciones en otra época me hubieran parecido listas vacías, inventos caprichosos, una ficción sin sentido. Hoy en día me parecen hermosas porque cada cosa me da una sensación, un recuerdo o pura imaginación. Y he aprendido a disfrutar de eso.

Y mientras repaso estas listas que quise escribir, se escucha a Sílvia Pérez Cruz cantando una canción cubana que se llama “El Panquelero” (de un don Abelardo Barroso). Y la canción viene perfecta. Porque ahí está el panquelero pregonando sus productos: “Y aquí traigo el majarete con leche / traigo el rico masarreal / traigo pastelito de coco / traigo rico los pañolos”. Y lo hace tan bien que: “Sus productos provoca comprarle / por oírle tan solo pregonar”.

Por eso así como el panquelero encanta a su clientela, así estoy yo encantado escuchando las listas de Dickens. De solo escucharlas, las quiero tener.

 

martes, 19 de enero de 2016

Verano

¡Qué vacío y callado está el barrio! Da la sensación de que ni el colectivo va a pasar. La señora sentada en la parada parece una viuda esperando el regreso de su marido. El ruido de mis ojotas contra mis talones hace eco en todos los frentes y se escucha tan claro como si estuviera caminando por el patio de casa.

En el barrio estoy en casa. Y en casa puedo viajar lejos (no porque no esté cómodo, sino porque esta es la mejor época para viajar). Abro un viejo libro verde de tapas duras y ahí nomás estoy en Blunderstone, Suffolk, Inglaterra, a mediados del siglo XIX. El pequeño David Copperfield comienza su vida. Y yo soy feliz leyendo a Dickens por primera vez.

Y van lento (pero se van rápido) los días. La pasamos muy bien todos en casa y a veces salimos por la pura convicción de que sería bueno salir un poco.

viernes, 15 de enero de 2016

2015

Mientras esperamos que algún contenido aceptable aterrice en este blog, vamos con el disco del 2015, todo hecho de los hallazgos musicales del año que pasó.

01. Friday I’m in love (The Cure) | Jorge Drexler
“Thursday never looking back”

02. Zamba soltera (Cuchi Leguizamón) | Mariana Baraj
“Pobrecita la Inesita, tiende ancho y duerme solita”

03. Angel in the snow (Whiskey Shivers) | Whiskey Shivers
(Silbido)

04. Pelusitas de totora (Mario Arnedo Gallo) | Dúo Coplanacu
“El silbido se me quiebra, entre suspiro y suspiro”

05. Cançó de suburbi (Josep María de Sagarra/Toti Soler) | Toti Soler y Sílvia Pérez Cruz
“I és tan mesquina i és tan pobra la campaneta del meu cor!”

06. Canto do povo de um lugar (Caetano Veloso) | Vuelta Canela
“Todo dia o sol levanta”

07. Seres extraños (Nicolás Quiroga) | Perotá Chingó (con Nicolás Quiroga)
“Nunca puedo bailar cuando no lo está escuchando el corazón”

08. Pez cachetón de China (Alejandro y María Laura) | Alejandro y María Laura
“Y los peces chicos cuentan chistes en el charco”

09. La metralla (Manuel Campoamor) | Rodolfo Mederos Trío
(Ragtime tango)

10. La complainte de la butte (Jean Renoir/Georges Van Parys) | ZAZ
“En haut de la rue St-Vincent…”

11. Limelight (Rush) | Rush
“Living on a lighted stage approaches the unreal”

12. Alunados (Jorge Fandermole) | Jorge Fandermole
“Y la noche, como quien da su fortuna…”

13. La plumita (Arsenio Aguirre) | Wagner Taján
“Si al norte ella se fuera, sería la reina...”

14. Xanadu (Rush) | Rush
“Time and man alone”

15. Las habladurías del mundo (Luis Alberto Spinetta) | Pescado Rabioso
(La batería)

16. Moving parts (Swear and Shake) | Swear and Shake
“The human heart did burn bright”

17. Vidala de la estrellas (Jorge Fandermole) | Jorge Fandemole
“Flor del camino largo, no te marchites”

18. Mi bandeña (Félix D. Palorma) | Dúo Coplanacu
“En un horcón se hamacan todas mis esperanzas”

19. Suddenly (Swear and Shake) | Swear and Shake
“Sing to me sweetly of the end”

20. Meu meniño (Félix Pérez Diz/Sílvia Pérez Cruz y versos populares) | Sílvia Pérez Cruz (con Félix Pérez Diz y Toni Pérez Diz)
“Miña nai, miña naiciña”

martes, 15 de diciembre de 2015

Meu meniño

Un nuevo éxito para nuestro exclusivo catálogo de canciones de cuna.

Si no me equivoco (lo escuché por allí, con mi torpísimo oído catalán) la cosa es así: La abuela paterna de Sílvia Pérez Cruz les cantaba a sus hijos (padre y tíos de Sílvia) una canción popular de su zona, Galicia. Esa canción se la cantaban luego ellos, los hijos, de grandes, a su madre. Entonces, cuando el padre de Sílvia muere, un hermano escribe unas palabras en donde dice que, uno ya en el cielo con ella, y los otros desde este mundo, le siguen cantando juntos a la madre.

Sílvia le puso música a esas palabras del tío, y las unió con el canto popular. Resultó así esta cosa, que cantada es muy hermosa:

(Botón derecho sobre este CLIC, e izquierdo sobre “abrir en otra ventana”. Para que al fondo vaya sonando, y abajo lean la nana).

Meu meniño

Pero, o mellor, atópase coa mai nun ceo que il nunca imaxinou e quétanse as cariñas das súas almas de nenos, mentres il, o seu meniño, cántalle a canción que lle cantabamos sempre os tres irmaus. Hoxe pensa que lla cantará il soliño, pero non sabe que nos, a modiño, farémoslle, desde eiquí, un dúo de cegos.

"Miña nai, miña naiciña,
como a miña nai, ninguna,
que me quentaba a car(i)ña
co caorciño da sua.
Co caorciño da sua
o corpiño me quentaba,
e deitábame no berce
e a biquiños me arrulaba"

(Traducción imperfecta:

Mi niño

Pero, lo mejor, se encuentra con la ¿madre? en un cielo que nunca imaginó y ¿se miran? las caritas de sus almas de niños, mientras él, su niño, le canta la canción que le cantábamos siempre los tres hermanos. Hoy piensa que se la cantará solo, pero no sabe que nosotros, ¿de cierto modo?, le haremos, desde aquí, un dúo de ciegos.

"Mi madre, mi madrecita,
como mi madre, ninguna,
que me calentaba la ¿carita?
con el calorcito de la suya.
Con el calorcito de la suya
el cuerpito me calentaba
y me acostaba en la cuna
y a besitos me arrullaba”.)

Y por si se lo preguntaron, les cuento que las voces que hacen a coro la canción popular son las de los mismos tíos de Sílvia.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Tristeza y un disco

Todas las cosas se entrelazan. El disco “11 de noviembre” vuelve en el momento justo para triunfar. Como los temas de Sílvia Pérez Cruz son en su mayoría de penas, y esta época familiar es de penas, encajan justo. Las penas bien cantadas no nos ahogan en la pena. (Ya hablamos alguna vez de los beneficios de las canciones tristes).

Nunca había podido apreciar este disco (que en realidad no tenía sino copiado de Internet), ahogado su propio tiempo entre los geniales videos de las presentaciones en vivo de Sílvia y el nuevo “granada”. Pero ahora mi hermano me trajo el original, y ese librito lleno de las letras, de ilustraciones, de presentaciones y agradecimientos, hizo que el disco se transforme en uno de los mejores del año y de la discoteca.

Fue justamente la muerte del padre lo que hizo que esta cantautora se lance a este nuevo disco, todo lleno de sus propias letras y en varios idiomas. Y en esta época en que el nacionalismo catalán agita la tranquilidad española, qué bueno escuchar que una catalana cante tantos idiomas ibéricos. Como dice el presentador del disco: “Hay quien considera que la Pérez Cruz maneja demasiados palos (copla, fado, bolero, jazz, flamenco…). Pero considera mal, ya que todos son necesariamente sinceros y pertenecen a su sangre. Salvador Espriú -poeta al que la mujer que nos ocupa ha cantado estremecedoramente- aplaudiría, entusiasta y discreto, la convivencia del catalán, castellano, gallego y portugués en una sola voz ibérica y plural”.

Elegir alguna canción para dejar acá no es fácil. Una de mis favoritas en catalán es “Pare meu”, que es la musicalización de Sílvia de un poema de María Cabrera. Otra es “Folegandros”, de su autoría: “Pregunta-li, canta-li, digue-li que no / que no sóc marinera i no bufa el vent”. Recientemente disfruto mucho de “Meu meniño”, esa especie de canción de cuna en gallego, a la que se le suma un fragmento tradicional hecho a coro muy lindo (me recuerda la voz de esos vascos antiguos que escuchaba mi papá). El portugués nunca fue de mi preferencia pero qué lindos esos versos de “Não sei”: “A saudade o que é? / É um coração todo feito de papel”. Y en español ya traje alguna vez la “Memoria de pez”. Pero el éxito en castellano es sin duda la hermosísima “Iglesias”: “Alergias de abril. / Besos de perfil. / Peregrino hacia el fin”.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Tristeza y Adviento

Tendrá que pasar el tiempo para que sanen las heridas de algunas tristezas. Para que en los corazones pueda hacerse lugar el sentimiento de gratitud por las personas que estuvieron con nosotros.

Quizás se pueda esperar algo de eso del Adviento. Porque preparándonos para la Navidad nos acercamos al misterio de la salvación. La Navidad es el comienzo de la historia de la salvación, es decir, el comienzo del fin de la muerte.

Así lo canta el "El cant dels ocells" (El canto de los pájaros), canción popular navideña catalana. Aprovechemos para escuchar esta versión de Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró, en donde se hacen las siguientes estrofas:

(clic)
En veure despuntar el major lluminar en la nit més ditxosa,
els ocellets cantant a festejar-lo van amb sa veu melindrosa.
Al ver despuntar el mayor resplandor en la noche más dichosa
los pajaritos van a cantarle con su melosa voz.

L'àliga imperial pels aires va voltant, cantant amb melodia,
dient: 'Jesús és nat per treure'ns de pecat i dar-nos l'Alegria'.
El águila imperial va por los aires, cantando con melodía,
diciendo: Jesús ha nacido para librarnos del pecado y darnos la Alegría.

Cantava el passerell: 'Oh, que formós i que bell és l'Infant de Maria!'.
I lo alegre tord: 'Vençuda n'és la mort, ja neix la Vida mia'.
Cantaba el pardillo: ¡Oh, qué hermoso y qué bello es el Hijo de María!
Y el tordo alegre: Vencida ha sido la muerte, ya nace mi Vida.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Pensé que...

Verdadero progreso
El hombre estará mejor cuando el tercer mundo sea el primero…
El primero del que nos ocupemos.
(Siempre tendremos un tercer mundo con nosotros).

Cambios
Con el tiempo, con mucho tiempo, empezaron a aparecer poemas o canciones que no están del todo claros pero me gustan. Eso nunca, nunca me había pasado.

Respondiendo al amigo con intereses políticos
Yo no dejo que otros elijan por mí. Les pido que lo hagan.

Hablando con el amigo ateo
Sos una partícula infinitamente pequeña y marginal de un mundo inmensamente grande. Pero podés conocer intelectualmente ese mundo. En todo caso, como mínimo, sos un prodigio de la naturaleza.

Hambre de lectura
Leer descansado es como comer con hambre: se disfruta más. La diferencia está en el opuesto: no es bueno comer sin hambre, pero nada me impide tratar de leer unas páginas cuando estoy cansado.

jueves, 22 de octubre de 2015

Mens sana in corpore sano

La poesía es el campo de la intensidad y de lo esencial. Necesariamente conlleva una enseñanza de vida: educa el corazón y la mirada. Luego están los amigos que te regala, los momentos únicos, las memorias intensas…
(Enrique García-Máiquez)

El trabajo intelectual tiene este defecto: puede ser muy duro, pero como no hace sudar, no elimina nunca del cuerpo los tóxicos sobrantes. Las tristes alucinaciones mentales gastan las fibras, pero no os incitan a reponer vitalidad; un esfuerzo físico rejuvenece, un esfuerzo mental envejece. Os entran unas ganas irresistibles de sudar, de tirar de una cuerda, de sacar unos palangres, de remar. Por la tarde tenéis sueño; el cerebro rechaza cualquier obsesión, os entra el desfallecimiento delicioso de la felicidad. No se puede pedir una evasión más útil que la que produce un barco”.
(Josep Pla; dicen que de “Agua de mar”, yo lo leí en un volumen llamado “Historias del Ampurdán”)

viernes, 16 de octubre de 2015

Levantando la cabeza

“¿Nunca os ha sucedido, leyendo un libro, que os habéis ido parando continuamente a lo largo de la lectura, y no por desinterés, sino al contrario, a causa de una gran afluencia de ideas, de excitaciones, de asociaciones? En una palabra, ¿no os ha pasado eso de leer levantando la cabeza?”
[clic]

“––¿Ves? Ya te vas curando; ya empiezas a devorarte. Lo prueba esa pregunta. ¡Ser o no ser!..., que dijo Hamlet, uno de los que inventaron a Shakespeare.
––Pues a mí, Víctor, eso de ser o no ser me ha parecido siempre una solemne vaciedad.
––Las frases, cuanto más profundas, son más vacías. No hay profundidad mayor que la de un pozo sin fondo. ¿Qué te parece lo más verdadero de todo?
––Pues... pues... lo de Descartes: «Pienso, luego soy.»
––No, sino esto: A = A.
––Pero ¡eso no es nada!
––Y por lo mismo es lo más verdadero, porque no es nada”.

“Por si fuera poco, como usted no ha podido dejar de darse cuenta, no tengo ilusiones, y ¿qué haría el Senado de mí, de un legislador inexperto que carece de la facultad de engañarse a sí mismo, este requisito esencial en quien quiere guiar a los demás?”

“Agitóse el ágora como las grandes olas que en el mar Icario levantan el Euro y el Noto cayendo impetuosos de las nubes amontonadas por el padre Zeus. Como el Céfiro mueve con violento soplo un crecido trigal y se cierne sobre las espigas, de igual manera se movió toda el ágora”.