domingo, 25 de junio de 2017

A Escobar por dentro


De acuerdo a la cartografía a mano para el hombre común (como uno) el paso más al este sobre el Arroyo Escobar sería el Puente de la Arenera. Y pasar por él sería la única forma de ir por dentro desde Tigre hasta Escobar (cuando decimos por dentro nos referimos a no usar la autopista Panamericana).

Después de haber pasado por Rincón de Milberg, Villa La Ñata, Dique Luján y llegar a Maschwitz, nos encontramos al pie del puente, pero no pudimos pasar porque está en reparación. Eso no es lo peor. Peor aún es saber que el puente nunca recuperará su aspecto original (ver foto que acompaña la entrada).

Desilusionados, frente a las vallas de la obra, vimos ya algunos elementos (barandas o guardrails de hormigón) y supimos lo que más tarde nos confirmó el diario on line “El día de Escobar”, que “a diferencia del viejo y pintoresco puente, construido con perfiles metálicos, durmientes ferroviarios y techo de chapa, su reemplazo se realizará con vigas pretensadas de hormigón armado y contará con una calzada de rodamiento de concreto asfáltico, por lo cual podrá soportar un peso mayor”.

Al puente se le derrumbó el techo en 2015. Pero es evidente que la reforma nunca iba a volver al original, ya que del otro lado están naciendo muchos barrios privados y seguramente vendrá muy bien un puente más moderno (es justamente el empresario Constantini, constructor del cercano megaemprendimento Puertos del Lago, también llamado Nordelta 2, el que colabora con el intendente de Escobar en la realización del nuevo puente).

A nosotros el rodeo nos llevó inevitablemente hasta la orilla de la autopista y ahogamos nuestra desilusión con la compra de un pan casero en la simpática calle Mendoza de Ingeniero Maschwitz. Pero continuemos analizando el camino a Escobar. ¿Qué hubiera pasado si cruzábamos el Puente de la Arenera y queríamos seguir al norte hasta Escobar? Creo que la cartografía Google tiene un error aquí.


Si uno no quiere pegarse otra vez a la autopista (o piensa en ir hacia el puerto o la costanera más que al centro de Escobar), Google da varias opciones. Pero una que prefiere mucho Google es un camino interbarrios que nos lleva hacia el este y luego de unos dos mil metros un giro al norte por otra calle interbarrios (que termina más al norte con el nombre de Falucho). Este giro es imposible de hacer actualmente. Lo descubrimos haciendo el camino inverso. En vista satélite se puede ver claramente que ese camino al este son dos caminos distintos y separados.

Queda así abierta la investigación. ¿Cómo seguir al nor-noreste, esquivando el centro de Escobar y ganando camino hacia el puerto y la costanera? Una opción muy interesante sería por el camino que Google llama “Nordelta 2 Puerto”. Y si la miel casera que compramos camino a la costanera resultara buena, ya serían dos razones para volver a hacer el recorrido.

martes, 20 de junio de 2017

La autopista del sur

Teníamos que devolverle a mi prima una llave pero estábamos atascados en un embotellamiento en la Riccheri. Entonces le avisé y ella me dijo “espero que no pase lo de Autopista de Sur”. Primero pensé que era algo de las noticias. Pero ella me dijo que era un cuento de Cortázar. Me alegré porque por fin alguien no citaba, frente a la noticia del embotellamiento, la película “Día de Furia”.

Ya estaba oscuro. Aunque había buena luz artificial. Un auto se cruzaba en perfecta diagonal haciendo luces y avisando el copiloto con la ventanilla baja. Estaría pensando en salir en “aquella salida”, me dije yo. Pasó un tipo joven, caminando en forma rara, como cruzando, como buscando; iba de derecha a izquierda pero luego hizo un viraje y volvió hacia la derecha y “allá adelante” se puso a hablar con alguien de un auto. Más raro aún un segundo individuo, con un pequeño bloque o resto de demolición de hormigón armado en la mano, sostenido por uno de sus hierros. Pensé en un robo. O en un corte al modo de un piquete. Pero desapareció por izquierda y no se supo nada más. Después supe que esto no hubiera encajado nada mal en el cuento de Cortázar.

El cuento lo conseguí ayer en Munro, en la calle Vélez Sarsfield en una librería de usados. Es genial. Viene en “Todos los fuegos el fuego”. En mi humilde edición de Clarín hecha en hojas de calcar dice en la contratapa: “Si, como le propio Cortázar dijo alguna vez, su literatura partía de la necesidad de ver ‘qué hay del otro lado de las cosas’, este libro de relatos es un ejemplo cabal de ese propósito”. En principio esas palabras no me decían nada, pero ahora empiezo a ver lo acertado. Verán.

Alguna vez dijimos que la autopista “es un lugar de no-ser”. Y que “se fuga la vida por la autopista”. Algo así debe haber sentido Cortázar, o al menos eso me dice a mí, porque el cuento “La autopista del sur” me muestra justamente la otra posibilidad, el “qué hay del otro lado de las cosas”, una autopista transformándose en un lugar de encuentro, de vida. Y en vez de alivio, uno siente en carne propia la desesperación cuando se termina el embotellamiento y al ingeniero se le va la muchacha del Dauphine, y tristeza cuando se desarman los grupos y aparecen desconocidos que solo miran hacia adelante y van apurados sin saber por qué.

viernes, 9 de junio de 2017

Somos para

El frente de tu casa no es tuyo, el nuevo diseño de las ópticas de tu auto no es tuyo, tu peinado no es tuyo. ¿No te das cuenta que hay muchas más personas que lo ven muchas más veces al día que vos? ¿No te das cuenta que el portero de enfrente ve más la fachada de tu casa que lo que la ves vos; o que el señor que pasa todos los días en colectivo la ve dos veces, igual que vos? ¡Y cuántos hay como él! ¿No te das cuenta que ya no ves más tus ópticas y todos los días se las encendés en la cara a miles de personas desconocidas? ¿Y no ves que tu esposa es la que ve, huele, toca a diario tu peinado, continuamente, y no vos, aunque te peines todos los días frente al espejo?
Y todas esas cosas las tenés que cuidar vos, y figuran como de tu propiedad.
En definitiva, es como la propia vida, que está a tu cargo pero es pa’ Dios.

martes, 23 de mayo de 2017

Leyes del mate (y no de Murphy)

Los pasos para preparar un mate en una oficina son uno más que en otros lugares. Si los pasos normales son cargar el mate, sacudirlo un poco, humedecer la yerba, poner la bombilla y luego cebar, en la oficina hay un paso que va justo después de haber cargado el mate y sacudirlo (y antes de humedecer la yerba). Y es una pequeña pausa que hay que hacer. Hay que apoyar el mate cargado y esperar unos segundos. Y mirar bien. Mirar por la ventana. Mirar el correo electrónico. Mirar la agenda. No solo mirar, también hay que olfatear. Porque el que adquiere práctica de su trabajo puede olfatear los problemas. ¿Está todo en calma? Ahora sí, a verter el agua.

Muchas veces falla (aunque no podremos echarnos la culpa, porque los pasos los cumplimos). Muchas veces falla porque en las oficinas los problemas son en gran parte imprevisibles. En una época creí que los problemas surgían justo cuando yo cebaba el mate. Más aún, llegue a pensar que el mismo preparar el mate provocaba una envidia del destino cuya venganza se materializaba en una visita inoportuna, un llamado de alguien muy plomo, un inconveniente con alguna persona o instalación.

Mientras escribo esto voy por el cuarto mate. Hay que considerar que tuve suerte. Es obvio que la "Ley de Murphy" no existe, es solo una forma tendenciosa de ver la realidad y concentrarse en la mala suerte. Porque somos así de pesimistas. Y no somos capaces de inventar una "ley" sobre todas las cosas que salen bien. Como tomar cinco mates seguidos en un lugar donde hay mil trescientas voluntades y doce mil metros cuadrados edificados.

Y ya son seis...

domingo, 30 de abril de 2017

Livings, Faulkner, Dickens

Quizás sea la edad, propensa a la nostalgia, la que convoque a los recuerdos de livings llenos de familia. Quizás sea que ahora tenemos el living propio, o una especie de living-comedor grande donde podemos estar todos y hacer las cosas más variadas. Sea eso o lo que sea, mientras intento leer “Los Invictos” de Faulkner, con esa redacción particular y esas palabras que ni en el original inglés que verifico en Internet se pueden comprender (te libero de responsabilidad, entonces, traductor), mientras intento “Los Invictos”, decía (y ya me hice una oración larga como las del libro) me encuentro con una escena de un ambiente familiar de una casa:

No tardamos mucho tiempo en comer. Papá ya había comido a primera hora de la tarde; además, lo que esperábamos Ringo y yo era aquello: esperábamos la hora de los músculos relajados y las tripas llenas tras la cena, la conversación. (…)

Ringo me esperaba en el pasillo; esperamos hasta que Papá estuvo instalado en su sillón,en el cuarto que los negros y él llamaban su despacho; Papá, porque allí estaba su escritorio, donde llevaba las cuentas de la semilla de algodón y el trigo y en aquella habitación se quitaba las botas embarradas y se sentaba en calcetines mientras las botas se secaban a la lumbre; allí podían entrar y salir los perros impunemente a tenderse en la alfombra ante el fuego, o incluso dormir allí en las noches frías; no sé si Mamá, que murió cuando nací yo, autorizó estas cosas antes de morir, y la Abuela las mantuvo más tarde al morir Mamá, o fue al misma Abuela quien dio la autorización; y los negros lo llamaban despacho porque era allí donde los hacían ir a presentarse ante el patrullero (sentado en una de las sillas duras de respaldo recto, y fumándose además uno de los puros de Papá, pero con el sombrero quitado) y jurar que no era posible que hubieran sido ellos ni que hubieran estado donde él (el Patrullero) decía que habían estado; y que la Abuela llamaba la biblioteca porque había un estante de libros que contenía un Littleton de Coke, un Flavio Josefo, un Corán, un volumen del Mississippi Report de 1948, un Jeremy Taylor, las Máximas de Napoleón, un tratado de astrología de 1098 páginas, una Historia de los Hombres Lobo en Inglaterra, Irlanda y Escocia, con un apéndice sobre el país de Gales, por el reverendo Ptolemy Thorndyke, Maestro en artes por la Universidad de Edimburgo, de la Sociedad Real de Estadística de Escocia, las obras completas de Walter Scott, las obras completas de Fenimore Cooper, y la también las obras completas de Dumas en rústica, faltas del volumen que Papá perdió de su bolsillo en Manassas (al batirse en retirada, dijo él).

Así que Ringo y yo volvimos a quedarnos agachados y esperamos en silencio mientras la Abuela cosía junto a la lámpara de la mesa y Papá estaba sentado en el sillón de siempre en el lugar de siempre, con las botas embarradas cruzadas y apoyadas en las huellas de los talones de siempre junto a la chimenea fría y vacía, mascando el tabaco que le había prestado Joby”.

Y entonces me acuerdo del barco-casa del sr. Pegotty, del “David Copperfield” de Dickens que conocí cuando tenía cuarenta años pero recuerdo como un recuerdo de niñez (tan entrañable se me hizo ese libro). Y lo busco, entonces. Y lo releo. En voz alta para los que lo quieran escuchar. Aunque sé que no les sonará como a mí…

Por dentro estaba extraordinariamente limpio: tan aseado como era posible. Había allí una mesa, un reloj holandés y una cómoda y sobre esta una bandeja para el té, con una pintura que representaba a una señora con una sombrilla, paseando con un niño vestido de militar que empujaba un aro. La bandeja se sostenía contra la pared gracias a una Biblia: si se hubiera caído, hubiese roto un gran número de tazas, platillos y una tetera amontonados alrededor del libro. En las paredes había algunas pinturas vulgares, con marco y cristal, sobre temas de la Escritura: no he podido ver más tarde tales cuadros en manos de buhoneros sin volver a ver al mismo tiempo todo el interior de la casa del hermano de Pegotty. Las pinturas más notables eran las de Abraham, de rojo, disponiéndose a sacrificar a Isaac, de azul, y Daniel, de amarillo, arrojado en una jaula leones verdes. Encima de la repisa de la pequeña chimenea había un cuadro del buque Sarah-Jane, construdo en Sunderland, con una pequeña popa de madera de verdad pegada encima: obra de arte que combinaba la pintura con la carpintería y que yo consideré una de las posesiones más envidiables que el mundo pudiera ofrecer. Había algunos ganchos en las vigas del techo, cuya finalidad no adiviné entonces, y algunos cofres, cajones y útiles del mismo material que servían como asientos y completaban las sillas. (…)

Después del té, cuando se cerró la puerta y todo estuvo bien abrigado -pues las noches eran ya frías y brumosas-, aquel me pareció el refugio más delicioso que la imaginación del hombre hubiera podido concebir. Oír el viento levantándose sobre el mar, saber que la niebla avanzaba sobre la llanura desolada del exterior, mirar el fuego y pensar que no había ninguna casa cercana a la nuestra y que esta era una barca, parecía un encantamiento. La pequeña Emilia había superado su timidez y estaba sentada a mi lado sobre el menor y más bajo de los cajones, que era suficientemente grande para nosotros dos y se encontraba justamente en el rincón de la chimenea. La señora Pegotty, con su delantal blanco, hacía punto al otro lado del fuego. Pegotty con su labor parecía tan poco extraña en la casa como si la catedral de San Pablo [NOTA: es la pintura en su caja de labores] y el cabo de vela nunca hubieran conocido otro techo. Ham, que acababa de darme mi primera lección de cartas, intentaba recordar un sistema para decir buenaventura con las cartas manchadas e iba imprimiendo la huella pringosa de su pulgar en todas las que volvía. El señor Pegotty fumaba su pipa. Me pareció que era la hora de la conversación y de las confidencias”.

viernes, 14 de abril de 2017

Examen de conciencia

Es Viernes Santo pero el día está tan bueno que parece que proclamara una “jubilosa incredulidad acerca de la muerte”, como decía Marechal. Y así es como si nos avisara de antemano, para los impacientes, que va a venir el Domingo de Resurrección.

Pero quedémonos por ahora en el Viernes Santo y hagamos un examen de conciencia:

El rey de los judíos se ha desplomado por tercera vez
su cuerpo es una anécdota confusa bajo la cruz
lo peor de todo es que alguien le hizo la zancadilla
a ver quién fue el gracioso de la zancadilla a ver
el gracioso de la zancadilla que hizo rodar a Dios
es yo mismo es tú mismo y es nadie más
basta ya de disimular pues hombre si Dios te vio
reconoce que te has pasado todos los días de tu existencia
apostado en la estación número siete del vía crucis
poniendo tu subrepticio pie entre los pies de Dios
reconoce que ese acto es el perfecto resumen de tu existencia
reconócelo y pide perdón al Dios galileo que has derribado
porque el galileo ya se levanta a pedazos y cómo te mira
y te mira y perdona tu zancadilla y te ama
y ofrece todo su sangre sólo por ti.

(José Miguel Ibañez Langlois, Libro de la Pasión, VI-El vía crucis, 4)

jueves, 13 de abril de 2017

Actualizándome


Para actualizarme en literatura me compré un disco del último Nobel (¿?). Escuchando las canciones en el auto ha tenido notable éxito entre el público joven la canción “Mr. Tambourine Man”. La música de este hombre es de vaqueros, según ellos. Aún más, dice J. que “Mr. Tambourine Man” va muy bien para que la cante “Doc” en el oeste.

viernes, 7 de abril de 2017

Blues (algo muy personal)

En una grabación recuerdo a León Gieco decir al público algo así: "The zamba in Argentina is almost like the blues here in the United States". Nunca estuve de acuerdo. Siempre pensé que la zamba puede ser alegre y que en todo caso hubiera sido la vidala la análoga al blues. Pero ahora caigo que hay como una característica de "especie en extinción" del blues que bien podría corresponder al folklore en Argentina. Y si él iba a cantar una zamba, no estaría tan mal esa comparación.

Siempre me interesó el blues. Y aunque uno sea feliz puede acumular cierto blues con los años. No como algo malo. Blues del bueno. (¿Existe eso? Como el colesterol, ¿no es que hay colesterol del bueno?). No tristeza, sino una nostalgia linda. O un blues de la satisfacción. ¿Puede existir algo así? Blues de la experiencia. Estar bien y poder bancarse un blues muy sentimental porque es como ir a ver lindas fotos viejas.

Siempre me interesó el blues, dije. Recuerdo a Bobby Flores comentando que B.B. King le había dicho que era muy bueno el "blues latino". Y Bobby Flores se indignaba porque para él estaban hablando de blues simplemente, ¿qué era eso de decirle "latino"? A mi me parecía estar con B.B. King y en contra de lo que parecía ser el poco humilde argentino que no reconocía que un verdadero blues tiene que ser norteamericano. En este caso sigo pensando así.

Y no sé nada de música, ni nada de blues. Pero siempre me interesó. ¡Si hasta tengo el disco “Alma bajo la lluvia” de Memphis! ¡Epa! ¿Qué me contursi? Blues latino. Y ahora ando escuchando a Joe Bonamassa. El caso de Bonamassa tiene algo raro. Porque da la idea que el blues no solo tiene que ser norteamericano, sino pobre, negro y del Mississippi. Y Bonamassa no tiene nada de eso. Pero eso no me importa, porque yo solo estoy escuchando Bonamassa, sea lo auténticamente blues que sea. Y si es algo distinto, mejor. Algo distinto del típico blues, de hecho, debe ser. Porque te agarra un blues de cinco minutos de B.B. King y te lo hace un blues rock de siete, con riffs, licks y todas esas cosas que yo que sé.

domingo, 2 de abril de 2017

Sobre el "Libro de la Pasión"

Me regalaron, directo desde Chile, un libro llamado “Conversaciones con José Miguel Ibañez Langlois” (hace tiempo venimos hablando de este autor: I, II, III, IV, VVI, VII, VIII, IX).

En una sección en que se habla de su obra poética él comenta su libro más apreciado, el “Libro de la Pasión”:

"¿Y por qué la obsesión con el tema?

Porque, aparte de su importancia objetiva, yo sentía que en casi todas las historias de la Pasión y en las vidas de Cristo faltaba una dimensión de fondo del misterio, que por otra parte yo había entrevisto en ciertas líneas de Isaías, de San Pablo, de León Bloy y de Ana Catalina Emmerich. Por contraste, me apenaba la forma tan convencional y externa con que tantos cristianos (y no pocos teólogos y autores espirituales) se representaban la Pasión del Señor: como si Jesús, tomando una distancia infinita del pecado humano, lo hubiera llevado “al hombro” y no en su corazón; como si selimitara a tomar generosamente sobre sí -en vez de nosotros- el castigo que merecíamos. Aquello me parecía una visión muy jurídica del asunto.

¿Tenía usted una visión más teológica de él?

Dios me libre de creer que yo he visto algo nuevo o distinto sobre nuestra Redención. Pero había que creer de veras en la palabra de San Pablo: a su Hijo “Dios lo hizo pecado por nosotros”. Guardini dice que ciertos misterios de la fe no pueden expresarse con verdad sin rozar la herejía o la blasfemia. En este caso, que Jesús llevó los pecados del mundo dentro de su corazón, como si -esta es la palabra terrible- como si fueran suyos propios, como si él mismo los hubiese cometido todos, desde el pecado de Adán hasta el último pecado que se cometa sobre la tierra. Sólo así entiendo yo algo sobre el “triste está mi alma hasta la muerte”, sobre los sudores de sangre en el huerto, sobre el “Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. En definitiva, sobre el Amor infinito con que hemos sido amados desde la cruz".

(“Conversaciones con J. M. Ibañez Langlois”; Braulio Fernández Biggs, Patricio Fernández Ugarte, Sebastián Urruticoechea Ríos; Editorial Universitaria, Chile).

A continuación fragmentos que tengo del libro, en una antología, que se entienden mucho mejor a la luz de aquellos comentarios.

Libro de la Pasión

III, La agonía en el huerto

5
Él sorprendió a la flor en plena muerte
él la puso en su corazón para que resucitara
él fue la flor leprosa la más profunda
con flor y lepra y todo él resucitó

7
Él es Adán y su pecado original ha ensombrecido al mundo
por eso suda sangre y sangre bajo la luna de los olivos
él gustó del sabor de una soberbia luciferina
él mismo golpeó con la mano de Caín y golpeó y golpeó
sobre el inocente Abel hasta asesinarlo
por eso debe expiar hasta la muerte
él es todos los más repungantes seres de Sodoma y Gomorra
es culpable de todo cuanto se hace contra natura
por eso debe ser barrido de la faz del mundo
él es Marción es Manes es un gnóstico de las tinieblas
él posee todos los males de la inteligencia
y ha corrompido el cristianismo desde su interior
y ha desfigurado el rostro de Cristo de siglo en siglo
por eso debe morir en el patíbulo de la cruz
es el peor de los Borgia y de los Médici
tiene ojos de artista degenerado y suaves dedos de envenenador
es un poeta y filósofo maldito peor que Rimbaud
en su alma cultivó la depravación
por un lento y razonado desarreglo de todos los sentidos
él se volvió loco después de gritar con la voz de Nietzsche
Dios ha muerto yo mismo lo maté
por eso lo ha abandonado su Padre Dios
él acumuló enormes cantidades de dinero a costa de la sangre del pobre
él inventó la ley de la selva y la lucha de clases y la dictadura del proletariado
por eso debe ser pasado por la justicia
él dio las perentorias órdenes de Hitler y Stalin
él liquidó a millones de víctimas inocentes
que él mismo había encerrado en Auschwitz y en toda Siberia
él disparó a mansalva él puso bombas de tiempo en las salas cunas
él prestó al siglo XX el fulgor apocalíptico de su agonía
él construyó las armas nucleares y a sangre fría las estalló
en medio de la innumerable indefensa población civil
por eso debe ser castigado hasta la muerte en cruz
él vendió a su Maestro por treinta monedas
él fue sus propios crucificadores
por eso está allí tirado sobre el polvo de Getrsemaní
y traspira sangre y sangre a la luz de la luna
bajo la mirada justiciera inmóvil toda conmovida de su Padre Dios.

9
Ecce homo dice Dios sobre sí mismo
y aparece en el balcón del universo
el rostro de Jesucristo bañado en sangre.

11
Los dolores del mundo tienen buena memoria
jamás se les olvida que fueron Jesús
ellos tiran del alma que los sufre
diciendo
_______soy Jesús
_______________tu redentor de anoche
ayúdame a redimir el mundo contigo misma
sólo tres noches más y
___________________resurrección.

17
Esas gotas de sangre sobre el huerto
caen oh Dios sobre el huerto como si Dios mismo
estuviera en su altura
agonizando.

20
Los apóstoles duermen pero la madre vela
la madre está en agonía hasta el fin del mundo
la madre de Jesús como la luna llena
ilumina todo el valle de Josafat
ella tiede sus manos puras casi traslúcidas
hacia el huerto que la llama como su sangre
porque es sangre de su sangre la sangre de Dios
que ella limpia a distancia con sus mano de luz
con tanto amor que Jesús las siente
mejor que si tocaran su oscura faz
ah que alivio este solo consuelo de la tierra
qué ternura del cielo consuela su cara
como si nada hubiera ocurrido en esos tres años
como si nada en esos últimos treinta y tres
Jesús está llorando de amor como un niño
porque el cielo y la tierra lo abandonan
pero el leproso el abandonado el vástago
tiene madre y su madre es todo el amor
del cielo y de la tierra y lo está velando
y le está lavando el rostro bañado en sangre
por acción a distancia como la luz
como en Belén entonces su propia sangre
el leproso de Dios el hombre eterno
tiene madre y su madre es todo el consuelo
del reino de este mundo el dulce reino
porque existe María sobre la oscura tierra
y Dios agonizante le susurra madre
no me abandones madre madre mía.

sábado, 1 de abril de 2017

Otro himno pulenta

En dos oportunidades (creo que en solo dos) hablamos sobre un himno nacional que fuera envidiable. Nosotros tenemos los laureles y juramos con gloria morir, pero en ningún lado aparece Dios. Por eso son envidiables los himnos de Santa Lucía y de Kenia.

Y hoy vamos a mencionar al himno de la Isla de Man. La Isla de Man es una isla que está en el mar de Irlanda, entre la Isla de Gran Bretaña y la Isla de Irlanda. La Isla de Man no forma parte del Reino Unido, ni de Irlanda. “Es una dependencia de la Corona Británica con gobierno autónomo” y, según dice Wikipedia, “su representación internacional, defensa y buen gobierno son responsabilidad del Gobierno del Reino Unido”. La Isla de Man tiene su propio idioma gaélico, que el traductor de Google todavía no tiene. En manés, que ese es el nombre de idioma, su tierra se llama Ellan Vannin.

El himno de la Isla de Man es el primero en el que veo que nombran a Jesús.

O land of our birth,
O gem of God's earth,
O Island so strong and so fair;
Built firm as Barrule,
Thy Throne of Home Rule
Makes us free as thy sweet mountain air.

When Orry, the Dane,
In Mannin did reign,
'Twas said he had come from above;
For wisdom from Heav'n
To him had been giv'n
To rule us with justice and love.

Our fathers have told
How Saints came of old,
Proclaiming the Gospel of Peace;
That sinful desires,
Like false Baal fires,
Must die ere our troubles can cease.

Ye sons of the soil,
In hardship and toil,
That plough both the land and the sea,
Take heart while you can,
And think of the Man
Who toiled by the Lake Galilee.

When fierce tempests smote
That frail little boat,
They ceased at His gentle command;
Despite all our fear,
The Saviour is near
To safeguard our dear Fatherland.

Let storm-winds rejoice,
And lift up their voice,
No danger our homes can befall;
Our green hills and rocks
Encircle our flocks,
And keep out the sea like a wall.

Our Island, thus blest, No foe can molest;
Our grain and our fish shall increase;
From battle and sword Protecteth the Lord,
And crowneth our nation with peace.

Then let us rejoice
With heart, soul and voice,
And in The Lord's promise confide;
That each single hour
We trust in His power,
No evil our souls can betide.

lunes, 27 de marzo de 2017

La europea más central (hoy y ayer)

Ya dijimos alguna vez que antes era más fácil estudiarse las capitales. Antes, cuando la URSS ni Yugoslavia ni Checoslovaquia habían estallado en mil países. Ahora estuve estudiando con F. y para hacerlo más llevadero hice algunas verificaciones.

Se consideran los 46 estados europeos (Almanaque Mundial 2013): Albania, Alemania, Andorra, Austria, Belarús, Bélgica, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Kosovo, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malta, Moldavia, Mónaco, Montenegro, Noruega, Países bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rep. Checa, Rumania, Rusia, San Marino, Serbia, Suecia, Suiza, Ucrania, Vaticano.

Todas las cosas aquí enunciadas no fueron comprobadas por ninguna autoridad competente. No use esto para sus tareas escolares o póngale adelante un “creo que”, “leí en una página rara que”, etc.

Las capitales europeas más distantes entre sí son: Reykjavic y Nicosia (distancia por ferry y terrestre: 6269 km).
Las más cercanas: Roma y Ciudad del Vaticano (descubrimiento de F., distancia: 0 km).
Sin considerar esas dos, las más cercanas son: Viena y Bratislava (distancia: 67 km).

Y ahora lo más sustancioso. Se trata de encontrar la capital más central.

Es decir una especie de baricentro de capitales europeas (o la capital más cercana a dicho baricentro), teniendo en cuenta distancias terrestres (y por ferry donde hiciera falta) por el recorrido más corto (no necesariamente el más rápido).

Para eso se debe tomar cada capital y calcular su distancia al resto de ellas. Luego se suman dichas distancias y la capital que suma la menor cantidad de kilómetros es la más céntrica. Como no íbamos a hacerlo para todas empezamos con una observación.


Pensamos que Praga tendría grandes chances y calculamos para ella. Pero sospechamos de Viena y al calcular vimos que lo mejoraba. No así Berna, que se iba muy al oeste. Pero si Viena era ahora la más central, nada podía decirme que no fuera Bratislava realmente la que ostentara el título. Sin embargo no fue así. Por una muy pequeña diferencia, claro, como era de esperar, pero Viena mantenía su título.

Chequeamos luego Liubliana y Zagreb, porque no habíamos probado desplazando hacia el sur. Pero no fueron más céntricas. Chequear Vaduz como algo más cercano que Berna hacia el oeste probablemente fue innecesario. Igualmente innecesario haya sido quizás hacerlo para Budapest, aunque hubo una sorpresa: la húngara resultó mejor posicionada que Praga. Esto sin duda se debe a la multiplicidad de capitales existentes ahora en la Península Balcánica.

La capital más central de Europa es entonces Viena, capital de Austria.

Pero ahora algo que quizás sea más interesante aún para los viejitos como yo. ¿Qué pasa si volvemos a nuestra época? Si existieran Checoslovaquia, Yugoslavia y la URSS desaparecerían del cálculo 13 capitales y, ¡oh sorpresa! Mis intuiciones no eran tan malas al haber empezado por Praga, ¡porque es ella la que era la central!


Claro que la que entraría segunda, pero es una diferencia despreciable en estas magnitudes, transformándolo en un empate, es la ciudad de Vaduz, capital del Principado de Liechtenstein.

Eso es todo amigos.

domingo, 19 de marzo de 2017

Jazz huachaca

Soy de la época en que se estrenaban los Unplugged de MTV. Cuando hicieron los de artistas latinos estuvo una vez un grupo chileno llamado Los Tres. En el final del set de canciones anunciaron que tocarían temas de un tradicional compositor de su tierra llamado Roberto Parra Sandoval. La última canción, cierre del unplugged, fue "Quién es la que viene allí". Me pareció genial y la tengo siempre en mi "bílbor" en los primeros puestos (y le dedicamos una entrada hace mucho tiempo).

Recién ahora caigo que esa canción no es típico folklore chileno. Las canciones con que Los Tres empezaron el set de Parra sonaban de tierra adentro y hoy veo que serían cuecas. Pero esta, también en estos días me di cuenta, tiene que ser otra cosa. Lo supe exactamente ayer, cuando encontré un disco de Roberto Parra llamado "Los tiempos de la negra Ester".

Un comentarista me dio la pista: “Sencillo y tremendamente innovador. Un arte de mezclar las influencias: rock 'n' roll, bolero, la cueca, los vals y dándole personalidad al punteo de la guitarra se convierte solo en jazz. Notable lo que se hizo acá”. Y aunque “Quién es la que viene allí” no se encuentra en ese disco, se trata sin duda del mismo estilo. Ese estilo que creó Parra lo dieron en llamar “jazz huachaca”.

Dice Wikipedia: “Guachaca o wuachaka, es un modismo chileno peyorativo que se asocia a personas vulgares, ordinarias o de mala clase. (…) Asociada a la música que el folclorista Roberto Parra venia forjando desde los bajos fondos urbanos de Santiago, Valparaíso y San Antonio, inspirado en el jazz de Django Reinhardt, Nicanor Parra, hermano de Roberto, bautizó el estilo de música como "jazz guachaca", que era una mezcla de cueca, tango, bolero, corrido, fox-trot y jazz. Una de las obras más importantes y representativas de este estilo es la música de La negra Ester, obra musical creada por Roberto Parra en 1971, y llevada al teatro en 1988 (…) Roberto Parra se vio fuertemente influenciado por la música popular de los años 1940 tales como el Quintette du Hot Club de France, Benny Goodman y Louis Armstrong para la creación del jazz huachaca”.

sábado, 4 de marzo de 2017

The reason

Wikipedia nos dice, como descubriendo algo oculto, que el famoso tema de Tracy Chapman llamado “Give me one reason” es un simple blues (“a classic twelve-bar blues”). No lo digo así porque yo lo supiera, lo digo porque efectivamente algo pasa con eso. Algo pasa que hace que se mencione el hecho como una revelación. Es lo que sucede muchas veces cuando un tema es muy bueno y muy simple. Pero si lo quieren decir mejor y justo para este caso, escuchemos lo que dice el guitarrista Lee Ritenour.

La historia empieza cuando Ritenour hace el disco “6 string theory”, un disco en donde participan muchos músicos y estilos. “Give me one reason” es la cuarta canción del disco y Ritenour cede su lugar allí para que Joe Bonamassa presente su arreglo de la canción. Es un genial blues, ahora a la vista, que no solo toca y canta Bonamassa sino que lo acompaña otro genial guitarrista como es Robert Cray (y encima asociados con Vinnie Colaiuta en la batería, Tal Winkelfeld en el bajo y Larry Goldings en los teclados).

La cuestión es que en el video en que Ritenour presenta este tema, él hace una genial explicación de lo que dijimos en el primer párrafo: “The funny thing is that Tracy’s original versión… You know, she sings it quite fast. And she’s got her incredible sort of style and her vibrato. And she has that sort of foxy thing about her, right? And is so Tracy that for many… you sort of forget it’s a basic blues tune”.

¡Eso es! Es un blues pero hay que aclararlo, como hizo Wikipedia, porque Tracy Chapman lo hace algo especial. Lo hace algo “tan Tracy”, como dice Ritenour.

lunes, 27 de febrero de 2017

Se vinieron a menos

Tipos bravos o exitosos que se vinieron a menos. Excluímos las mujeres del tango y a otros varones, porque hay muchas de estas historias en el tango. Y traemos una historia de los Mes Aïeux, aunque la de ellos de la selección anterior también podría incluirse. Y nos quedan solo cuatro para esta humildísima colección:

Antonio (de Mes Aïeux) | Mes Aïeux

lunes, 13 de febrero de 2017

Canciones de...

Título completo: “Canciones de historias dramáticas de personas, como recitados (o incluyendo algunos), de duración mayor a la media de la canción de radio de música popular”.

Eso nomás. Y nada menos. Seguro hay muchas más que las aparecen en mi humilde colección:

1. Hurricane (Dylan-Levy) / Bob Dylan
4. Jungleland (Bruce Springsteen) / Bruce Springsteen

El criterio no es claro, ni fácil de aplicar. No valen historias de personas o personajes si no son bastante dramáticas, largas y algo recitadas. O con dos de tres de esas características. Han quedado afuera, por citar entre miles: Historia de Mate Cosido, Run run se fue pa’l norte, El anillo del Capitán Beto, Romance del Conde Olinos…

jueves, 2 de febrero de 2017

Queja de uno del club

No compré todavía “57th & 9th”. Estoy algo desilusionado. Lo escuché en Spotify y… yo qué sé. ¿Por qué lo hicieron volver al rock a Sting? Para vender, seguramente. Habrán considerado que "eso era lo que quería la gente". Será. Pero lo que me desilusionó fue escuchar al mismo Sting, en el show de Jools Holland, con un tono medio despectivo respecto de algunas cosas que habían pasado. ¡Y a mí me habían gustado justamente esas últimas! Eran “Symphonicities”, “If on a winter’s night…” y “The last ship”. Cosas distintas (sobretodo las dos últimas), raras si se quiere, pero geniales. No eran más de lo mismo. Uno ponía el disco, leía el librito y enseguida se había dado cuenta que había descubierto algo bueno (esto, esto, esto…).

Sting hablaba de sus trabajos poco entendidos en el booklet del CD de “The Last Ship”. Mencionando un viejo disco dice: “The Soul Cages was my attempt at elegy, the least loved, least understood of all my recorded efforts, but despite that cold reception, it did establish a select and loyal constituency of listeners who I only half-jokingly refer to as 'the recently bereaved' or similarly haunted. Not the most cheerful club, it must be admitted, but a thoughtful bunch nonetheless”.

Y yo me hice ipso facto de ese club. No por algo la entrada más visitada de este blog ya era “Shape of my heart (interpretación libre)”. No por nada le hice entonces “estudios psicorreligiosos” a Sting. Es cierto que ya en aquellas palabras hay algo de desdén: “not the most cheerful club”. ¿Será que ahora le dio la crisis de los 60 y quiere rescatar perdidos amigos de la juventud? Lo banco. Pero el disco… todavía no sé si lo voy a comprar.

Por suerte esta no es de amor:

 

sábado, 21 de enero de 2017

2016 (y yapa)

El disco 2016 es así de simple:

1) Shakey Graves: Dearly Departed (Shakey Graves)
2) Mercedes Sosa: Arriba quemando el sol (Violeta Parra)
3) Pomplamoose: Expiration date (Pomplamoose)
4) Cereus Bright: Stayin' alive (Bee Gees)
5) Rush: New World Man (Rush)
6) Magdalena Matthey c/Pedro Aznar: Era una rosa (Magdalena Matthey)
7) Bertoldi-Juárez-Romanelli: Runaway baby (Bruno Mars)
8) Sílvia Pérez Cruz: Ai, ai, ai (Sílvia Pérez Cruz)
9) Sting: What have we got? (Sting-Nail-Tickell-Tickell-Sutton)
10) Cereus Bright: Stella (Cereus Bright)
11) Chango Spasiuk: Onírico uno en F (Chango Spasiuk)
12) Swear and Shake: Blouses (Swear and Shake)
13) Immigrasons: El noi de la mare-Vidala del último día (Trad./Valladares-Galán)
14) Sílvia Pérez Cruz: Duérmete (Sílvia Pérez Cruz)
15) Rush: Driven (Rush)
16) Magdalena Matthey: Baguala del viento (Magdalena Matthey)

Yapa: Una candidata al disco 2017. “Orchid”, de Nataly Dawn.

There's an orchid in my cup-holder
And it makes me think of you
So frightened by the roaring wind
But clinging to its roots
And I hope you get the chance to see
What the Good Lord sees in you
But while we wait I'll orchestrate
This small table for two

All the praises in the world
Are all I have to offer you
I must not sing them loud enough
Cause none of them ring true
So when we've had our final course
And all the wine bottles are through
I'll wipe your eyes with eloquent lies
And try not to be cruel

Maybe when the days are longer
We will find the time to change
And stop the unrelenting voices
Pounding in our brains
But for now we'll sail the charted course
And check our hands for stains
Oh hoist your glass to forgetting fast
Till only good remains

Hoist your glass to forgetting fast
Till only good remains

jueves, 19 de enero de 2017

San Javier


No sabíamos si tomar el camino de arriba o el de abajo (¿el Caradhrás o las Minas de Moria?) En realidad debería decirse "el del norte o el del sur". Es decir, entrar por las tierras cordobesas atravesando las Sierras Grandes o por las tierras puntanas rodeando esas sierras por el sur (camino subterráneo no hay; creo).

La duda era que, en la primera opción, a la hora del calor y del cansancio nos tocaría el Camino de las Altas Cumbres. Pero sin Comechingones defendiendo sus tierras, sin pumas ni yararás y con los espinillos solo de vista al costado del asfalto, uno ya no se puede acobardar. El diestro manejo de la lanza y el fusil se cambia por una buena concentración al tomar las curvas y listo. Nos decidimos. Salimos de casa a las 4:10 y a las 14:30 estábamos en San Javier, en el Valle de Traslasierra, Córdoba. 

No hay que negarlo, uno es turista. Pero en el fuero íntimo uno trata siempre de ser un visitante. Las páginas de turismo, las ofertas de turismo, todas esas cosas son aburridas y deprimentes. Lo ideal sería tener un amigo local con el cual adentrarse en el lugar y su identidad. A falta de eso hay que recurrir a las charlas con los ocasionales interlocutores. Pero si encima uno es lento para socializar, queda entonces un recurso: la literatura y la música.

Un compañero de viaje fue don Fandermole. ¿Y qué podría el hombre del litoral paranaense decirnos de San Javier? Algo inesperado. Adormilado en un sillón escucho que empieza la zamba "La Rosa Díaz", a la que nunca había prestado atención. Imagínense mi sorpresa al escuchar:

Esa es la Rosa que baja
con los yuyitos que junta.
La Sierra Grande a su espalda
le tapa el sol que despunta.

Del agua de la Pampita,
por los senderos de piedra
trae a San Javier, solita,
fragancias de las estrellas.

No cabe ni una tristeza
en su humilde alforja vacía
cuando a la tarde regresa
en los vinos de su alegría.

Tiempo lejos vino siendo
de cuantioso amor bendita,
cada estación floreciendo
lo mismo que sus plantitas.

El invierno sin un grito
segó su bulto en la loma
y sobre el pueblo marchito
cayó un silencio de aromas.

Se lleva la Rosa Díaz
sus yerbas al cielo mismo;
ahí vuelve al cerro su almita
perfumando los abismos.

Así que ya conocíamos a alguien. Y M. ya la envidiaba, porque ella quería conocer esos yuyos, algunos de los que se toman en el mate, otros medicinales.

Un día en una placa sobre una casa leí que allí había vivido el poeta Delfín H. Núñez Torres. Cómo en Internet no había nada sobre él, pensé en una visita a la oficina de información turística. Sería una pregunta original: "No, no vengo por el trekking ni por el bird watching, quería saber sobre Núnez Torres". No quise hacerme el raro, así que finalmente formulé la pregunta diciendo que había visto aquella placa y que quería saber si se podía visitar la casa (un clásico). La señorita dirigió la mirada a quien sería su jefe, quien dijo que lamentablemente no, porque vivía una familia allí. Pregunté entonces: ¿Hay algo de información de Núñez Torres, de su obra? Y me dijeron entonces que de "casas históricas" podía encontrar algo en un negocio frente a la plaza o en un centro cultural más allá. En fin, lo esperable; no solo está la placa, hay hasta una calle que lleva su nombre pero en la oficina de turismo no saben nada.

De todos modos entré en ese negocio frente a la plaza y conocí a un nuevo compañero de viaje llamado Claudio Morales Gorleri. Bueno, no a él, sino a un libro suyo. Este señor, que ostenta títulos como Director de la Maestría en Historia de la Guerra del Instituto Universitario del Ejército, o Miembro de Número de la Academia Nacional Sanmartiniana, del Instituto Nacional Belgraniano y del Instituto de Historia Militar Argenina, escribió un libro prologado nada menos que por Silvio Rodríguez (el cubano, sí) que se llama "San Javier, Cuentos".

Leyendo estos cuentos aprendí mucho de las costumbres, geografía y sobre todo historia del lugar. Los atardeceres rojos sobre las sierras (que vimos), los pájaros que abundan y son confianzudos (como pudimos comprobar a diario), la historia sobre la zona que fue disputada por las gobernaciones de Córdoba y San Luis, las familias de un lado y otro, los hombres que se unieron al Chacho Peñaloza, las viudas que quedaron y la comunidad cerrada que armaron, la leyenda de la Porfiada (especie de Virgen a la que se le rezaba al revés), monseñor Uladislao Castellano, los encomenderos, los Comechingones y otras cosas.

El padre de este señor se llamaba Alfredo Morales Gorleri y era pintor radicado en San Javier. Trabajaba para Buenos Aires y hacia retratos y pinturas en la zona. Un ejemplo es el mural de San Francisco Javier, que está en la iglesia parroquial del mismo nombre y que ilustra esta entrada.

PS: El regreso fue toda una aventura: niebla cruzando el Caradhrás… perdón, el Camino las Altas Cumbres e inundaciones cerca de los pagos del mismo Fandermole; más de medio día de travesía.