domingo, 27 de junio de 2010

Subliminal

H. Bustos Domecq es el seudónimo que utilizan Borges y Bioy Casares para escribir el libro de cuentos policiales “Seis problemas para don Isidro Parodi”, gentil regalo de mi familia por el día del padre.
Borges y Bioy inventan incluso una pequeña reseña biográfica del autor y dan vida a un prologuista que hace las palabras liminares, un tal Gervasio Montenegro (“De la Academia Argentina de Letras”). Montenegro habla de las virtudes del libro. Pondera que el autor (rosarino por invención) haya elegido Buenos Aires como ambiente del cuento, pero nota una ausencia que pide se remedie en futuras obras del autor: la calle Florida y la barriada boquense.
Pero hete aquí que yo, que nada se de letras y apenas si empiezo el libro, debería decirle al imaginario Montenegro que don Bustos Domecq sí ha incluido a la calle Florida en su libro, y lo ha hecho en el primero de los relatos. Aunque, claro, de una forma peculiar.
Para recuerdo de los iniciados y para información de los curiosos, hay que notar que el personaje Aquiles Molinari, al levantarse por la mañana el día que se relata al inicio, se afeita mientras silba el tango “Naipe marcado”. Y bien, ¿qué dice y repite ese tango, señores? Los ayudo: “Fui por Florida ayer, y por Corrientes hoy…” (yo lo recuerdo con la voz de Ángel Vargas, no sé Uds.).
Entonces, señores, aunque la forma sea algo escondida, la calle Florida efectivamente aparece en la mencionada obra de Bustos Domecq, quod erat demonstrandum.

5 comentarios:

Javier de Navascués dijo...

Muy sutil. A Borges y Bioy les hubiera encantado tu comentario. Por lo demás, qué libro tan divertido. Recuerdo, sobre todo, el cuento del chino que va a pedri ayuda a Parodi a la cárcel. Me reí mucho con la imitación del habla de ese personaje (y de los otros; todo el libro es una parodia de la pedantería verbal).

Fernando dijo...

Hola, Juan Ignacio.

Tené en cuenta lo listos que eran Borges y Bioy. A lo mejor no fue un descuido, a lo mejor fue una astucia barroca que se les ocurrió. "Ché, boludo, poné lo de la calle Florida y lo del Naipe marcado, a ver si topás alguna vez con un lector suficientemente atento para ver la trampa".

Y el lector atento llegó, por fin.

¿Por qué es especial la calle Florida?

...

Tenés pendiente un post: cómo habría varíado la obra de Borges si hubiera vivido en la época de internet. Hay críticos, ya sabés, que sugieren que "La biblioteca de Babilonia" fue una premonición de la red.

Juan Ignacio dijo...

¡Ah! No leí todavía ese cuento. Pero digo "ah" por lo de la pedantería verbal, ya me parecía bien recargado de palabras ese prólogo del ficticio Montenegro.

Fernando, no me los imagino hablando al trato de boludo, ja, ja...

hna. josefina dijo...

Tuve que ir a mirar a otros comentarios para constatar que FERNANDO te comenta a veces 'en argentino' (tenés) y otras en español. Muy interesante.
Como a mí me habla de usted, en mi blog no se nota.
No había caído en la cuenta hasta hoy.
Muy linda tu entrada.
Saludos.

Juan Ignacio dijo...

Ah, sí. Y yo también lo hago en los blogs españoles como el de Fernando

Leer mucho blogs de amigos españoles es como pasar un rato allá (y sabés que los acentos y las expresionesse van pegando).