viernes, 11 de mayo de 2012

No hay "surtidós" sin tres

Intensamente

La vida solo tiene gracia si nos pasa lo del buscador de piedras preciosas que vende todas para comprar una especial, o lo de aquél que encuentra un tesoro en un campo y vende todo para comprar el campo.

La tragedia de Vauquita

Una de las decepciones más grandes de los últimos tiempos quizás sea la nueva línea de golosinas Vauquita. No se puede decir que sean feas. Lo que pasa es que con ese nombre uno esperaba (y debía ser) más. De lo único y original de la Vauquita no queda nada en los otros componentes de la nueva línea. Creo que realmente se ha manoseado un nombre.

Otoño particular

El frío e imponente camión con acoplado (con doble auto de vigilancia) tocó la copa del árbol y fabricó delante de mí un pequeño y cálido otoño en accéléré.

La tragedia del Doypack

No hay nada más despreciable que un Doypack medio vacío que no se puede sostener en pie en la mesa o en la heladera. Uno de los más modernos envases que tienta a nos, los ingenieros, con máquinas de envasado de decenas por minuto, no debe engañar a quien disfruta de una buena mesa, debiendo preferir este último siempre un buen tarro con tapa, acompañado de la famosa cucharada sopera (¡corro al “súper” a ver si existen todavía!).

Observa

___Observa:
___entre una gota y otra
___el chubasco no moja.
(Traducción y “haikuización” de Enrique García-Máiquez sobre original de Millôr Fernandes)

En el teatro con los chicos

¡Ese juego previo de ver quién se queda con el apoyabrazos compartido! Discusiones, empujes, negociación… Y después, cuando la obra empieza, se olvidan por completo de dónde tienen apoyados los brazos.
(Con esto se podría hacer una linda metáfora que conduzca a una edificante moraleja, pero ahora no se me ocurre nada).

Delicadeza de bloguero

En blogueros que no somos escritores es un gesto de delicadeza hacer entradas cortas. Los pacientes amigos que cada tanto nos recuerdan, verán aliviado ese su gesto tan amable de haber venido.

7 comentarios:

AleMamá dijo...

Me gustó tu haiku. Es consolador comprobar que en medio de las peores tormentas hay pequeños espacios de alivio.
Saludos

Fernando dijo...

Intensamente.

No te imaginas, Juan Ignacio, la de veces que pienso en esa metáfora de Jesús, y cómo siento que no hemos comprendido su mensaje, cuando más pensamos en la cruz que en la perla o en el tesoro.

Otoño.

Este párrafo, por si solo, te habría dado para un post.

Delicadeza.

Conforme 100%: a veces entro a leer blogs nuevos, pero al 4º párrafo lo dejo. ¿No entienden que cada medio tiene su proporción?

Javier Pincemin dijo...

Justo hablábamos con B de la amenaza, la alegría, la predisposición para que venga Dios y te muestre el tesoro que te llama a "dejarlo todo".

Compartiamos esa tensión bien cristiana de no contar mucho en los planes que hacemos y la alegría de saber que estamos dispuestos.

Juan Ignacio dijo...

¡El haiku es de EGM!

Anónimo dijo...

La vauquita light zafa (casi ni te das cuenta de que no es la buena) La de chocolate es una porquería.

Hay otras cosas nuevas?

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Qué es un "Doypack"

Juan Ignacio dijo...

clic

Juan Ignacio dijo...

Perdón, el clic es para Doypack.
Y de Vauquita hay alfajores, tabletas y las variedades de la tableta.