martes, 10 de septiembre de 2013

La tardecita

¿Cuándo es la “tardecita”?
Una persona ofreció pasar a visitarnos a la tardecita… ¡a eso de las tres y media!
En mi casa paterna la tardecita siempre fueron las seis, seis y media, siete en verano, o cosa así.
¿La tarde se hace chiquita cuando se está yendo o cuando está viniendo? ¿La tardecita es la tarde creciente o la tarde menguante?
¿Le dirán tardecita a las tres y media porque el número de hora es pequeño? ¿Será que si es “más” tarde, no conviene el diminutivo?
Pero la tardecita que yo conozco es la que va mejor con los diminutivos.
Pienso en el sol, que está más flojito, calienta poco, calentito.
Los ojos chiquitos, porque el sol te encandila (los vientos se descansan y el chino se amansa…).
El matecito de las siete (guarda el secreto…).
La puntita de la tarde, la colita, la partecita más vieja de la estela…
El sueñito.
La picadita.

1 comentario:

Fernando dijo...

Qué bonito post, Juan Ignacio.

Usó el diminutivo porque se sentía culpable por importunaros y quiso quitarle importancia, como el pobre que pide una monedita o el alumno corto que pide una ayudita.