viernes, 28 de octubre de 2005
Otro viernes
jueves, 27 de octubre de 2005
Tragedias celestes
La primera es que el cielo se caiga sobre nuestras cabezas. Confieso que no sabría decir quién llamó así a esta catástrofe ni tengo muy en claro en qué consiste*. Con un poco de vergüenza diré que lo oí nombrar cuando, de chico, leía un ejemplar de la historieta "Asterix".
Abraracurcix, el jefe de la tribu, majestuoso y valiente, aunque algo supersticioso. Es respetado por su hombres, y temido por sus enemigos. No le teme más que a una cosa: que el cielo le caiga sobre la cabeza, pero, como él dice, "eso no va a pasar mañana..."
"Lucio Negri no ha de impedir que alguna vez el día pierda su gastado alfabeto ni que el mundo se tambalee como don Aquiles, el maestro ciruela de Maipú, cuando buscaba sus perdidos anteojos en las carteras de los alumnos; ni que, ¡ay!, la luna sea hecha como de sangre, ni que sea retirado el cielo como un libro que se arrolla." Las tremendas palabras del Apocalipsis venían resonando en sus oídos desde la noche anterior: Sicut líber involutus. Adán recordaba que, abandonando la lectura en aquella imagen, había contenido su respiración y escuchado el ominoso y duro silencio de la noche; y allá, en el corazón del silencio, le había parecido sorprender un ¡cric! de grandes resortes que se aflojaban, un crujido de formas que se anonadarían al instante, una sublevación de átomos que se rechazaban ya. Entonces, y bajo el peso de aquel terror, Adán había caído de rodillas; y sintió que por vez primera su torpe oración ganaba las alturas que se le habían negado tantas veces; y se había dicho que aquel sagrado temor era sin duda el preludio de la ciencia viviente por la cual venía suspirando su alma tras el hastío de las letras muertas. Un temor sagrado. Pero, ¡cuan fácilmente se disipaba ya entre los ruidos y colores del nuevo día!
miércoles, 26 de octubre de 2005
Hace tres años...
Vieja soledad,Fue exactamente hace tres años, cuando nos casamos.
hoy me iré de ti,
buscando la luz,
de un amanecer.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
Noche adentro irá,
vencida de amor,
la tristeza gris,
de mi corazón.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
A un costado del olvido,
mis sueños maduraran,
reventando en luz,
florecidos.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
Encontrarte fue,
intuición de Dios,
todo nace en ti,
como nací yo.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
Tus palabras son,
fresco manantial,
sintiendo tu voz,
aprendí a cantar.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
A un costado del olvido,
mis sueños maduraran,
reventando en luz,
florecidos.
Cuando llegue el alba,
viviré, viviré.
lunes, 24 de octubre de 2005
Otro lunes
(...) Ansina es el destino del hombre. Naides empezaría el camino si le mostraran lo que lo espera.
"En las mañanas claras, cuando él cambea de pago, mira un punto delante suyo, y es como si viera el fin de su andar, pero ¡qué ha de ser, si en alcanzándolo el llano sigue por delante sin mudanzas! Y así va el hombre, persiguiendo lo que alcanza con su vista, sin pensar en el desamparo que lo aguaita atrás de cada lomada. Tranco por tranco lo ampara una esperanza, que es la cuarta que lo ayuda en los repechos para ir caminando rumbo a su osamenta.
sábado, 22 de octubre de 2005
Regio
- Sí, dale, regio.
- Sí, dale, bárbaro.
jueves, 20 de octubre de 2005
De Calvino sobre clásicos
Desde la literatura, Calvino nos da pautas de lo que puede ser considerado como un clásico. (...) a) "Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir"; b) "Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera"; c) "Los clásicos son libros que cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad"; d) "Un clásico es una obra que suscita un incesante polvillo de discursos críticos, pero que la obra se sacude continuamente de encima"; y f) "Un clásico es un libro que está antes que otros clásicos; pero quien haya leído primero los otros y después lee aquél, reconoce en seguida su lugar la genealogía"
miércoles, 19 de octubre de 2005
"A tono con Jesucristo"
A la pregunta de si la Iglesia católica saldrá de este Sínodo «más a tono con el siglo XXI», el cardenal chileno respondió tranquilamente que «saldrá más a tono con Jesucristo, más consciente del misterio de amor que es la Eucaristía. Los padres sinodales comparten una pasión por entrar más en el misterio del altar, entrar en la acción de Dios, que se manifiesta en la vida personal de cada fiel»
Supongamos que el cardenal estuviera pensando en lo bueno del siglo XXI o interpretara el “estar a tono” como una “actualización”, en el buen y posible sentido, de la enseñanza de la Iglesia. Un “sí” como respuesta, en ese caso, podría tener lugar pero tendría un significado distinto para periodista y para obispo. El primero, entusiasmado, no tardaría en abordar cuestiones relacionadas con “el preservativo y el SIDA”, por citar un “tema de moda”. Y su decepción podría ser mayúscula.
Lo mismo si el prelado dijera: “no”, pensando que “estar más a tono con el siglo XXI” implica adoptar las cosas malas del siglo (que por lo general son las que la Iglesia pretende revelar y corregir, dando el mensaje de Jesucristo).
“Sí” o “no” responderían no sólo a una pregunta en su forma aparente sino que se afirmarían sobre algo que no se discutió antes, o sea, cuán bueno o malo es “estar más a tono con el siglo XXI”. Serían entonces respuestas inútiles.
martes, 18 de octubre de 2005
Eligiendo libros
Cuenta Castellani que su profesor de literatura del bachiller, el Padre Marzal s.j., le decía: "Lea sólo obras maestras. No hay tiempo para otra cosa". Obedeció.
Si no hubiera tenido esta flexibilidad en mis planes no habría leído cosas muy interesantes que no son (al menos reconocidamente) obras maestras. ¡Eso! Al fin de cuentas, salvando los "indiscutibles", los demás llevan el título de obras maestras dependiendo mucho de quién lo defina así. (Yo no tuve al P. Marzal en el bachiller sino a, entre otros, un señor llamado Ampudia, y él decía algo como esto: "está por verse cuán bueno es Borges, hay que dejar que el tiempo lo diga").
lunes, 17 de octubre de 2005
Inteligencia de rodillas
Mi cuerpo sabe el dolor de la herida y el dolor del placer.
Mi corazón conoce sus propios engaños y la impotencia de los otros.
Mi inteligencia ha caído tantas veces que prefiere quedar de rodillas.
Estoy desnudo como una médula dolorida de encontrarse en contacto descubierto con la vida.
¡Que mis brazos levantados sean la plegaria fuerte que eleva al que pide!
¡Que sobre mi soledad caiga una astilla de iluminación como sobre el campo un rayo de aurora noble!
«La Porteña»
Agosto 22-1923.
domingo, 16 de octubre de 2005
Feliz día de la madre
(...) Quiero decirte que sos muy buena. Gracias por estar siempre conmigo, por estar tan atenta a lo que me pasa y cuidarme.