jueves, 13 de noviembre de 2008

¡Bien, don Tabaré!

Lo que más me gustó fue la primera parte del comentario de un lector de La Nación: "Quién lo hubiera dicho: la Iglesia aliada con el positivismo científico más recalcitrante".
Y le respondía para mis adentros: "Precisamente, estimado. Date cuenta que se trata de algo importante y algo de una evidencia tal que es prácticamente imposible que dos personas con recta razón y buena voluntad puedan disentir. Acá no hay más intereses que la verdad. Acá se trata de un atentado al hombre. De una ley que permite que el hombre se destruya feliz y contento. Eso no es una ley, no puede ser una ley".
Don Tabaré, mis respetos.

PS: Tabaré Vázquez vetó la despenalización del aborto. El presidente uruguayo rechazó el proyecto aprobado por el Parlamento, que permitía la interrupción del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación. Enlace al discurso completo. Un caso en cierta forma relacionado: El rey Balduino de Bélgica.

5 comentarios:

eligelavida dijo...

La ley positiva debe ser expresión de la ley natural. Si una ley positiva se opone a la ley natural, entonces no es ley, sino corrupción de ley (Santo Tomás de Aquino).

Fernando dijo...

Habrá que escribir a la hermana Josefina, para felicitarla.

No conozco apenas nada de la política uruguaya. Cuando se eligió a este señor, tras décadas de gobiernos de derechas, los periódicos españoles explicaron que no había que ponerse nerviosos, que Tabaré era de izquierdas, pero de una izquierda razonable, tipo Bachelet o Lula, nada que ver con Chávez y sus amigos. Añadieron, en plan anecdótico, que su esposa es muy católica, y que encabezó una campaña de recogida de fondos para hacer una gran estatua de Juan Pablo II en Montevideo.

Este señor ha sido muy valiente. En Europa ningún presidente, ni de derechas ni de izquierdas, se habría atrevido a hacer algo así. Le pongo en mi corta lista de políticos simpáticos, y rezaré por él para que esta medida no le complique la vida.

Julian dijo...

Y ahora a esperar que se veten leyes a favor de las guerras, la pena de muerte, las masacres en Africa, etc.

Juan Ignacio dijo...

Sí, se necesitan más presidentes heroicos.

hna josefina dijo...

Juan ¿Sabés que hace años leí un libro sobre Balduino, creo que escrito por el mismo Suenens, que es precioso?... Y especial para los laicos que valoran la santidad.
Si no lo conocés, puedo averiguar su nombre. ¡Vale la pena!