jueves, 19 de marzo de 2026

Señaladores trabajando

(8/mar)

El señalador del Capitán América tuvo importantes misiones este año. Sebastopol y El lobo estepario. Con semejante currículum no dudé en contratarlo para un pequeño volumen con dos cuentos de Conrad llamados Mañana y Tifón. Le está yendo muy bien ahí.

Al Capitán América le gustaron esas batallas. Cerrándose ya casi la de Tifón, sabe que extrañará el libro. El del lobo era medio raro, pero Sebastopol y este, ¡esos son sus tipos de libros! Pienso si habrá otro trabajo así para él pronto pero no veo nada así en la pila, ni en la lista.

(1/mar)

El señalador es la estrella de Belén y salta del tomo 1 al tomo 2 de los papeles póstumos.

El señalador es una estrella de Belén hecha de cartón y que cumplía la función de tarjeta de regalo de Reyes. Por ese entonces empezaba yo Los Papeles de Aspern y ese fue su primer trabajo. Luego le tocó pasar al primer tomo de Los Papeles Póstumos del Club Pickwick y recién hoy pasa al segundo tomo.

No sería malo ni feo que quede en este libro cuando vaya a la biblioteca. No es un señalador para cualquier libro. Y antes de esperar otro, tiene aquí un lindo lugar. Dickens apreciaba la Navidad así que se lo merece.

(Al cierre de esta edición el Capitán está trabajando en un volumen llamado Relatos, de Kipling)

sábado, 14 de marzo de 2026

Versos que olvidé

(Ahora sí, después de versos que recuerdo, versos que olvidé).

Estuvieron en el blog; son geniales; no me acordaba…

Nothing walk with aimless feet
De “In memoriam”, de Tennyson. Fué allá entonces.

Vestida con mantos negros
piensa que el mundo es chiquito
y el corazón es inmenso”.
De “La soleá” de Lorca. Fue allá entonces.

Concisão tem pátios pequenos
Onde o universo eu vi
De “Milonga de sete cidades”, por Vitor Ramil. Fue allá entonces.

“(...) Les monges estenen
els pecats del món i la roba blanca”.
De “Mercè”, de María del Mar Bonnet. Fue allá entonces.

Le soleil déclinait, et l’horizon altier
alignait les sapins comme une caravane”.
De “Le vieux pont”, por Louis-Joseph Doucet. Fue allá entonces.

Esto parece un disco de greatest hits, sin material nuevo. O un capítulo de serie con flashbacks continuos a capítulos anteriores. Para remediar eso, un poemita de Ungaretti nunca antes visto (en el blog, se entiende):

Poesía

Los días y las noches
suenan
en estos nervios míos
de arpa

vivo de esta alegría
enferma de universo
y sufro
por no saberla
encender
en mis
palabras

domingo, 1 de marzo de 2026

Musicalizados

(La entrada "Versos que recuerdo" tenía dos formas de continuar. Con "Versos que olvidé" o con el tema de los versos musicalizados. Decidí seguir primero por esta última).

Yo cuento sílabas; tú cantas, silbas
poniendo música a mis letras, musicando
al ritmo que te gusta.
(Enrique García-Máiquez)

De la última entrada me quedé con la sorpresa de que una aparente mayoría de versos que recuerdo de memoria los escuché como canciones. 

Las conclusiones provisionales fueron muchas, desde las más obvias hasta las más complejas. Pero la inquietud principal es que no sé leer versos. Ser poeta o al menos saber escribir versos, permitiría en este arte lo que pasaría en otros equivalentes: por ejemplo, algo como saber escuchar música a la manera en que lo hace un músico.

Por eso en YouTube sigo los canales de músicos que hablan de la música o de "productores" independientes que a su vez son músicos. Ellos saben y te enseñan a escuchar. En la poesía me sería más difícil. Me cuesta un poco hablar de la poesía porque es hablar de emociones o sentimientos y puede caerse fácilmente en lo cursi o directamente desagradable. 

¿Quizás anotarse en algún estudio académico? Con un toque de "impersonalidad" que mitigue ese rechazo a la intimidad ajena como algo impúdico. Porque para algo "sirve" el poema (o la literatura en general, u otras artes): para que me cuentes tus sentimientos de una forma elaborada, no como algo pueril que me de vergüenza conocer.

Pero me he ido por una ramas largas, largas. No sé leer versos, dije. Y quería preguntarme si no lo sé porque no sé del ritmo o de alguna otra cuestión técnica (por eso lo de ser poeta para leer poesía o músico para escuchar música).

Entonces, como no sé de ritmo, los versos musicalizados me estarían dando una herramienta para recordarlos. Herramienta que yo no necesitaría si supiera del ritmo que el propio verso ya tiene. Digo ritmo como puede ser otra cosa. Y entonces me acordaría de poemas con solo leerlos.

O quizás es algo cuasi biológico y a todos les pasa. La música te ayuda a recordar los versos, como algo "memotécnico" pero dado en forma natural, digamos que tiene una explicación neurológica, y punto y qué tanto enrollarse...

Hechos estos comentarios les voy a dejar algunos de los versos musicalizados favoritos míos. Por ahí en los comentarios anteriores Angelo dejó un nombre del que aún no seguí la pista. Y yo ya les dejé tres de mis preferidos al pie de la entrada anterior.

Opino que si son de gustar de este famoso cantautor ingles es bueno que conozcan lo que hizo con el poema "Christmas at sea" de Stevenson.

De la colombiana Marta Gómez, que tiene un disco completo con poemas de García Lorca, ¿cuál podría elegirles? Empecemos con "La soleá" porque ahí hay un gran verso que había olvidado. Pero "Y después" es terrible.

La inolvidable norteamericana Natalie Merchant (cuyo Tiny Desk es uno de mis favoritos) hizo una vez un disco con poemas antiguos y una muestra podría ser este "Calico pie" de Edward Lear.

De la cuna de la catalana Sant Andreu Jazz Band ha surgido Eva Fernández que, además de cantar muy bien el jazz en inglés, canta extraordinariamente en español, hace canciones con poemas y sería bueno que conozcan lo que hizo con uno de Cortázar: "Para leer en forma interrogativa".

No es pecado repetir a Sílvia Pérez Cruz porque ella además de cantar poemas famosos también rescata algunos no tan famosos pero extraordinarios como este "Mañana" de Ana María Moix.

Tampoco es malo repetir al poeta Juan L. Ortiz si es para presentar al músico argentino Edgardo Cardozo haciendo "Muchachas de ojos de flores".

Como ustedes bien saben, la lista puede ser interminable. Pero la entrada no.