jueves, 30 de septiembre de 2004

Trascendencia


"Si Dios no existe, todo está permitido", había observado Dostoievski. ¿Palabras vanas? Y sin embargo Sartre está de acuerdo precisamente desde su punto de vista ateo: "Con Dios desaparece toda posibilidad de encontrar valores en un cielo inteligible; ya no puede existir un bien a priori, porque no hay ninguna conciencia infinita y perfecta para pensarlo; no está escrito en ninguna parte que el bien exista, que haya que ser honrado, que no se deba mentir" (El existencialismo es un humanismo)
Ultima carta de Carlo María Martini a Umberto Eco en el libro ¿En qué creen los que no creen?
La contemplación de Dios hacía a los hombres iguales, porque eran iguales en Dios. Y esta igualdad tenía un claro significado. Pues no se puede ser igual más que en algo. El soldado y el capitán son iguales en la nación. La igualdad no es más que una palabra desprovista de sentido si no hay nada a qué ligar esta igualdad.
(...)
Expresando a Dios, eran iguales en sus derechos. Sirviendo a Dios, eran iguales en sus deberes.
Yo comprendo por qué una igualdad establecida en Dios no llevaba consigo ni contradicción ni desorden. La demagogia se introduce cuando, a falta de denominador común, el principio de igualdad degenera en principio de identidad. Entonces el soldado niega el saludo al capitán, pues al saludar al capitán el soldado honraría a un individuo y no a la Nación.
Piloto de Guerra, de Antoine de Saint-Exupéry
A pesar de todo, los que somos creyentes, como también el autor del primer párrafo, pensamos que es posible el diálogo entre ateos y creyentes. Entre otras cosas por la creencia de que hay una ley natural impresa en la conciencia del hombre. De hecho, muchos no creen en Dios, pero buscan el bien, tratan de ser honrados y tratan de no mentir. En esas actitudes se da lo que dice también en otro fragmento la primera carta: "Un acto justo, realizado porque es justo, conduce a una afirmación de trascendencia."

miércoles, 29 de septiembre de 2004

El día en que Atahualpa se le apareció a Di Fulvio

¿Atahualpa y Di Fulvio habrán tocado juntos alguna vez?
¿Se habrán encontrado? ¿Habrán hablado, quizás? ¿O compartido algún Cosquín?
¡Si uno tuviera más tiempo para preparar estos posts! ¡Cuántas cosas se podrían aprender, qué lindos posts saldrían!
En fin, imaginemos. Eso también puede hacer buenos posts.
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No hace mucho, después de su muerte, Atahualpa se le apareció a Di Fulvio y se pusieron a tocar y cantar.
Atahualpa tuvo la gentileza de tocar unos temas del cordobés.
"El que Ud. quiera, don Carlos", dijo Yupanqui. Y empezaron con ¿Se acuerda, doña Maclovia?
Algo de gente ya se había juntado, como era de esperarse ante la presencia de esos artistas. Muchos eran admiradores de Atahualpa, y coreaban con entusiasmo los versos de Di Fulvio:
Chacarera, chacarera
toditos somos iguales
para unos los beneficios
y para muchos los males
Para responder a la cálida solicitud del público presente, Atahualpa le dijo a Di Fulvio: "otra más, Carlos". "Hagamos Canto minero, entonces", anunció Di Fulvio.
En tu mano se levanta
toda la negra esperanza
como el humo del carbón.
Minero del Turbio tiene
los ojos llenos de nieve
adentro del socavón.
El público seguía con atención. No coreaba tanto ya que, después de todo, esta canción no era tan conocida.
(...)
Soñando con la fortuna
todo el cerro se derrumba
cuando lo embarga el dolor.
Y abajo en las galerías
los mineros ya sin vida
también se vuelven carbón.
La canción estaba llegando a su final, y un poco gustaba. Traía ciertas reminiscencias de la baguala puneña de don Yupanqui, Minero soy, esa que dice, entre otras cosas:
Destinos y padeceres
de sol a sol.
Me duele el pan que gano:
¡minero soy!
(...)
Sepultao bajo la tierra,
sin ver el sol.
Mao fuerte y vida triste:
¡minero soy!
Pero llegó el final de Canto minero.
Y los rostros cambiaron, algunos eran de confusión. No era para menos, se escuchaba:
Que lindo ser minero,
nada le envidio al patrón.
Si él muere solo es tierra
en cambio yo soy carbón.
Mucho público de Atahualpa se empezó a ir, defraudado.
Y pasado un rato, quedaba un reducido auditorio, del que formaban parte algunos admiradores de Di Fulvio, entre ellos, don Atahualpa Yupanqui.
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Las dos canciones que hablan del minero reflejan dos realidades.
La segunda es más profunda: sufrimiento, crítica también, pero alegría. Difícil de entender. Y escandalosa de proponer.

martes, 28 de septiembre de 2004

Inquietudes (algunos divagues)

Hay que conjugar las dos cosas. El sentimiento trágico de la vida (ese de Unamuno*), con ese espíritu de acción arrojada, como el que describe Pádraic H. Pearse en su poema El loco**.
Hay que ser pensador y hacedor. Sabemos que reflexión e iniciativa no son opuestos. Hay que preguntarse por Dios y hay que dar respuestas a las dificultades con las que Dios nos pregunta: "¿crees en mí?"
La prudencia, ¿qué es sino la verdadera prudencia? ¿No tiene algo que ver con esto?
* Del sentimiento trágico de la vida (en los hombres y en los pueblos), Miguel de Unamuno.
** The fool (El loco, en la traducción de L. Castellani). De Pádraic H. Pearse. Ver aquí.

lunes, 27 de septiembre de 2004

Educación Sexual (qué título original)


No me convencen, a veces, las organizaciones pro-algo (ya lo dijo alguno de Uds. también). Porque a veces no dan buenas razones. O sea, no toman la verdad del que piensa distinto ni tratan de dar argumentos contrarios de peso.
En una charla de café se puede decir, entre amigos: "y salió nuevamente el Obispo a enseñarles que somos varoncitos y mujercitas" (refiriéndose a temas de "derechos homosexuales", por ejemplo). Pero fuera del ámbito de las amistades, hay que dar buenas razones y también comprender la visión del otro (si queremos algo fructífero).
Tampoco me convencen esos que dicen: "no hay que legalizar el aborto porque en la Constitución se afirma el derecho a la vida". ¿Qué fundamente es ese de la Constitución? "Hay que reformar la Constitución", podría decir otro. Demos fundamentos de peso, fundamentos para respetar la vida en este caso (y quizás haya que hablar primero de la vida entonces).
¿Y en el ambiente público? ¿También hay que dar razones? A pesar de que hoy en día se hace todo por voluntad de la mayoría, sin ver si la mayoría es fiel a la verdad, sin considerar la verdad de sus razones (quizás porque no se cree en la verdad), el ideal del católico creo que es dar razones.
Hechas estas salvedades, haré un link a un artículo referente a la discutida cuestión de actualidad de la Educación Sexual obligatoria.
Pero antes, otros comentarios.
¿Cómo puede obligar un programa de una supuesta materia: "educación sexual", a no imprimir el tono que cada colegio quiera?
Si el programa de matemática o castellano no se respeta, ¿quién le va a obligar a Marcos Romero (una vez tuvimos con él clases de educación sexual en el colegio) a decirnos que las relaciones sexuales para el católico son algo que va junto con el matrimonio?
Por eso no veo cuál sería el problema de la educación sexual en el colegio, si hay libertad para enseñar cuestiones espirituales o morales, por ejemplo.
Pero atención: no es lo mismo que el programa "no se respete" que el hecho de que el programa "no lo diga"; sin duda hay un componente moral de respeto al programa, y una verdad pública que es el programa.
Y otra vuelta más: también está eso de las leyes (en este caso un programa de una asignatura) que no obligan moralmente si van en contra de las verdades de la fe. Bueno... tampoco es cuestión de dejar que hagan cualquier programa para después no cumplirlo y transformarnos en mártires. Tenemos una responsabilidad de luchar por la verdad interviniendo en la definición de las leyes civiles.
Quizás, como dice el artículo, el riesgo también es que se enseñen cosas científicas que no están comprobadas, o que de hecho haya una coerción a no enseñar cosas de la propia creencia religiosa (que no son sólo ideas en el aire sino que tienen un fundamento perfectamente racional también).
Ahora sí, el artículo, que me parece no pecar con los defectos que podría tener una organización pro-algo. Hay aparentemente riesgos que ellos supieron ver. Pero no se ilusionen, porque no se detiene en todas las cuestiones que yo mencioné.
Clic. (Atención que es largueli).

viernes, 24 de septiembre de 2004

Breves diálogos imaginarios II



- Hamlet: To be, or not to be: that is the question.

- Adán Buenosayres: ¡Vivir en otro eternamente, como la rosa, y por la eternidad del Otro!



jueves, 23 de septiembre de 2004

Campanas

Es un sábado, y muchas veces puede ser al mediodía.
Desde Nuestra Señora de la Guardia se escuchan las campanas. ¡Un casamiento!
- ¡Se renueva la esperanza! ¡Un casamiento!
¿Soy el único piscuí que piensa así?
Sin duda que no. Mi esposa no pronunció esas palabras, las vivimos diariamente.
Y el oír que otra persona también lo diga, es reconfortante. Fue mi peluquero, Juan Volontiero (con rima y todo).
En este pedazo de mundo que nos toca, si somos aunque sea dos o tres, somos una minoría y por lo tanto nuestros derechos deben ser respetados (lo cual, tristemente, quiere hoy decir entre otras cosas que podemos equivocarnos y hacernos mal porque podemos elegir lo que queremos, porque somos "libres" y estamos en democracia).
¡Pero no nos equivocamos! Se renueva la esperanza. ¡Ni nos hacemos mal! Al contrario, somos felices al ver que se renueva la esperanza. Y no hay turbación en el alma, como quién se goza de un falso bien, de un vano placer. Y eso basta para saber que no estamos locos. O que si estuviéramos locos, ¡qué nos importa la cordura!
La gente aún se aventura a tareas heroicas, la gente aún da la vida por un ideal, sacrifica bienes de poca monta en pos de un bien superior. Esa es la única esperanza posible.

miércoles, 22 de septiembre de 2004

Breves diálogos imaginarios I

- Karl Marx: la religión es el opio de los pueblos.
- Don Orione: por la unión y la caridad ni siquiera un instante dudaría en atravesar el océano y miles de océanos.

martes, 21 de septiembre de 2004

Siempre una respuesta, o: La llave maestra

Le dice Eco a Martini en el libro ¿En qué creen los que no creen?, que un pastor de almas "es por definición aquel que siempre tiene la respuesta adecuada".
Eso me hizo acordar a cuando un cura nos decía que, entre otras cosas, la Palabra de Jesús es como una llave maestra. Es una llave que va abriendo las distintas puertas con las que nos encontramos. Y que ¡cómo no iba a confiar en esa llave que en lo que iba de su vida le había abierto todas las puertas!
Interesante forma de pensarlo. Bastante racional.
El y el movimiento del que forma parte venían insistiendo en esos días con lo racional que es también la creencia en Dios (lectores incultos como yo: no sé si está bien expresado este último concepto).
Claro, para el que no cree, una respuesta que da un "pastor de almas" a alguna cuestión es como una solución fantástica, un cuento de niños: "muy linda la respuesta del pastor de almas, siempre tiene una respuesta para todo; pero son lindos cuentitos, ¿qué sé yo si son la verdad?"
Creo que ahí está clave. Cuando consideramos las respuestas que nos dan a la manera del no creyente, es porque queremos comprender más y aún no podemos confiar y creer. Culpablemente o no. (Son muchos factores los involucrados; mi fe, la confianza que el pastor me despierta, etc.). Es normal que tratemos de pasar todo a través de nuestra razón, de la propia capacidad de pensamiento, mejor dicho.
Me imagino a Martini en privado con Eco (no conozco vida y obra de ninguno de los dos mucho más allá de este libro). Quizás Martini nos lo está convirtiendo a Eco, quizás le dice...
"Es muy simple, Umberto, tomá esta llave y andá probando las puertas que te encontrás. Hagamos un trato. Toma estas respuestas que tengo por definición (no es así, pero te concedo el término) y, aunque no las entiendas ni puedas encontrarle una explicación, andá tratando de aplicarlas. Ven y ve. Creeme, ya que estas respuestas no son mías, ni te las vendo, ni busco interés alguno, excepto tu salvación".
PD: el sacerdote Mario Peretti debería reclamarle entonces los derechos de autor a Martini. Por lo de la llave.

lunes, 20 de septiembre de 2004

Dos de Fandermole

Dos veces dos cosas.
En Sueñero:
Llevo cada mitad
como dos ríos gemelos
uno cruza la tierra
el otro fluye en el cielo
En La Torcida:
Marca por la noche
su fatigosa huella
ciega de soledad
un paso aquí abajo
y otro paso en las estrellas
¿Cuerpo y alma? ¿Alma humana y divina?
Dejo los links para las letras completas. Sueñero. La torcida.

viernes, 17 de septiembre de 2004

Peregrinaciones

Para responderte, encontré una frase de Chesterton en el blog Ens.
Vos te debatías así:
Las procesiones, las peregrinaciones, son algo sorprendente. La razón no puede con ellas*.
A Luján se puede ir en auto, a Santiago de Compostela también, y sin embargo el ritual de ir caminando es insustituible. ¿Por qué hacer ese esfuerzo si es evitable? Para eso me esfuerzo en otras cosas, en mi vida. Quizás significan tanto porque son hechas por uno mismo, sin ayuda externa. Es ir uno, con todo lo que tiene, para llegar [hasta] la persona venerada. El límite de "sin ayuda externa" es difuso. Para el caso debería ir descalzo. Y puede ser, el límite lo pone uno, de acuerdo a sus posibilidades. Quizás ir en bicicleta sea el mismo sacrificio. Para un ciclista o fanático del ciclismo sigue siendo ir con lo que uno tiene, con lo que uno es. No es tanto el esfuerzo de hacerlo sino lo que ponemos en el acto, lo que [las] hace lo que [son].
Esta pequeña pseudo explicación "psicocientífica" no es una explicación total del porqué de las procesiones, explicación que nunca existirá ya que no es algo racional. [Esta] es una leve pero incompleta satisfacción para gente muy razonadora; explicación no tiene, y para cada persona en particular, con nombre y apellido, la motivación a peregrinar o "procesionar" es distinta, por lo tanto las "explicaciones" son infinitas. Sería interesante ver que dice un diccionario de procesión o peregrinación, que [seguramente] sólo describe el proceso externo.
* Esta forma de decirlo, en vez de "es algo que no tiene sentido", es una forma muy acertada de hacerlo. Pone al hecho real por sobre la razón (en cuanto a importancia) y tiene reminiscencias del pensamiento de la relación entre la santidad y la locura.
Chesterton dijo:
The Iliad is only great because all life is a battle, the Odyssey because all life is a journey, the Book of Job because all life is a riddle. (The Defendant).
[Por lo que la Ilíada es grandiosa es porque toda vida es una batalla, la Odisea lo es porque toda vida es un viaje, el Libro de Job porque toda vida es un misterio*]
* acepto otras traducciones de riddle.
Sin mucho esfuerzo, pero no por eso lo desmerezcas, se me ocurre que la razón por la cual las peregrinaciones son grandiosas, la razón por la cual a la gente le gusta peregrinar, es porque toda vida es una peregrinación.
Te digo más. En una peregrinación estamos representando lo que todavía no podemos hacer en el viaje por este mundo (la vida), pero que sin embargo anhelamos. Y eso es llegar al final, donde Alguien querido nos espera.