domingo, 4 de mayo de 2008

Ascensión

Desde que Hernán trajo el tema de la felicidad como adoración de Dios he recordado varios otros textos referentes al tema y he visto con ese filtro muchas otras cosas. Como, por ejemplo, los sermones.

Hay un tipo de sermón que por lo general queda evidenciado cuando el cura dice “(…) Y, ¿cómo podemos aplicar esto ha nuestra vida?”. Y eso es muy válido para las enseñanzas de Jesús, para las parábolas, para algunos otros pasajes bíblicos. Difícil en cambio para lecturas como las de hoy, la Ascensión. (O quizás muy simple, veamos).

Hoy el cura dijo que la Ascensión podría haber quedado como un hecho en el pasado sino fuera porque la contracara es que Jesús dijo que estaría con nosotros hasta el final de los tiempos. Y dijo que Dios se quedó en los sacramentos.

Y eso está muy bien. Pero el hecho de que Jesús haya subido a los cielos es también un motivo para nosotros de alegría por Él, ¿no es así? Por eso en el prefacio de Ascensión de hoy estaban las palabras que más me gustaron, la parte que le faltó al sermón.

Porque el Señor Jesús, rey de la gloria, triunfador del pecado y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió hoy a lo más alto de los cielos, como mediador entre Dios y los hombres, juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo...

12 comentarios:

hna josefina dijo...

En nuestra homilía el sacerdote nos hizo caer en la cuenta que Lucas, que escribe el Evangelio y los Hechos, no pone la Ascensión en aquél sino en los Hechos que narra el comienzo de la Iglesia. Tomándolo así no como un final, sino como un comienzo de una nueva presencia de Jesús entre nosotros.
Son la cara y la contracara de lo mismo.
Me pareció también muy interesante.

Juan Ignacio dijo...

El cura que yo escuché dijo que Lucas narra la ascención en ambos, evangelio y hechos. Vale igual tu comentario, más aún ,lo refuerza. Muy interesante.

hna josefina dijo...

Sí, Juan, tenés razón, pero en el Evangelio apenas lo enuncia mientras en Hechos se detiene y lo cuenta mucho más detallado.

Fernando dijo...

Querido Juan Ignacio:

Tuve una charla curiosa sobre la Ascensión, en mi reciente viaje a Burgos. No sé por qué, de repente se me ocurrió decirle al amigo con el que viajaba: "Si alguien creyera realmente en la Resurrección, en la Ascensión y en Pentecostes, su vida cambiaría radicalmente". Él me dio la razón, pero al rato, hablando del asunto, me dijo que era posible que los tres hechos (la Resurrección, la Ascensión y Pentecostes) hubieran ocurrido al mismo tiempo, en el mismo día, y que sólo por didáctica la Iglesia los hubiera separado en tres fiestas distintas.

Me pareció un comentario absurdo. Al volver a Madrid he consultado mi Evangelio. Dicen los Hechos de los Apóstoles (1,3) que Jesús se apareció durante 40 días, y que luego fue la escena de la Ascensión. Y, después, que reunidos por Pentecostes, vino el Espíritu Santo: consulto Wikipedia, y pone que esa fiesta judía se celebra 50 días después de Pascua.

¿No te parece, pues, que realmente serían tres hechos bien distintos, en días muy separados?

F.

Juan Ignacio dijo...

Totalmente fuera de mi alcance el tema. Pero, "entre nos", los siguientes comentarios.

El cura el domingo dijo que en Lucas la Ascensión está separada de la Resurrección, no siendo así en otros relatos donde se sigue inmediatamente a la Resurrección.

No pude comprobar esto, ya que por lo que pude ver la Ascensión está sólo en dos evangelios (¿es así?) Y por lo que vi, las circunstancias son similares. Pero es muy probable que el equivocado sea yo.

Lo que sí sé es que estoy extrañando cada vez más la segunda parte del Jesús de Nazaret ratzingereano, que echaría mucha luz sobre esto, sobre todo para los que no nos dedicamos a la teología.

Fernando dijo...

Juan Ignacio, muchas gracias por tu aclaración.

Reitero lo que dije ayer: en Hechos 1,3 dice que se les apareció durante 40 días y que luego ascendió y se fue para siempre. Eso nos daría las 5 semanas y los 4 días después de Resurrección hasta el jueves en que antes celebraba la Iglesia este día. Si volvemos a contar desde Resurrección los 50 días que iban hasta Pentecostes, llegamos al domingo de la semana siguiente (es decir, al domingo próximo, en este momento).

No sé, no tengo más referencia que lo que dice el Evangelio. A lo mejor ha habido grandes teólogos que lo han explicado distinto.

F.

Fernando dijo...

¿Puedo añadir un breve comentario folklórico? Antes, en España, había un refrán bien bonito, no sé si tambien lo usábais en la Argentina:

"Tres jueves hay en el año

que relucen más que el Sol:

Jueves Santo, Corpus Christi,

y el día de la Ascensión"
.

Como se ve, ha quedado obsoleto en un 66,6%.

Juan Ignacio dijo...

Interesantísimo. No lo sabía. Creo en la interpretación tradicional que defendiste en el avión y leeré los pasajes que mencionas porque es un tema muy interesante.

¿Cuál es la razón por la que no es más en jueves? (Muy lindo refrán).

Fernando dijo...

Querido Juan Ignacio:

El viaje de Madrid a Burgos es en coche, no llegan a ser 250 km.

No sé en la Argentina, pero en España dos de las tres fiestas citadas, la Ascensión y el Corpus, ya no se celebran en jueves, sino en el domingo siguiente. Ya sabes, comodidad de la gente, fomentar que participe ... Fue un drama en ciudades como Toledo, donde el Corpus se ha celebrado a lo grande desde hace siglos.

Saludos.

F

Juan Ignacio dijo...

¡Jo! ¿¡Y de donde saqué yo lo del avión!?

Fernando dijo...

Es deformación patriótica, Juan Ignacio. Consulto una tabla de distancias entre las grandes ciudades argentinas, y veo que ninguna está a menos de 400 Km de Buenos Aires. Incluso veo que algunas están a casi 2000 Km. Imagino, no sé, que si uno anda 250 Km desde la capital a lo mejor ni siquiera ha salido del Gran Buenos Aires.

F.

Juan Ignacio dijo...

Eh, tanto como 250 km de GBA no. Pero buena teoría.