martes, 17 de abril de 2007

¿Dos Maritain?

Recuerdo que en un punto de “Fides et ratio” (74, para ser precisos) Juan Pablo II nombraba a ciertos autores como aquellos en los que se manifestaba “una fecunda relación entre filosofía y palabra de Dios”. Entre ellos estaba Jacques Maritain.

Muy próximo a ese descubrimiento conocí, por otro lado, la crítica de Maritain y del democristianismo (leyendo “Las parábolas de Jesucristo”, de Leonardo Castellani).

Comentando el tema con distintas personas, llegué a una conclusión provisoria (cosa que está mucho más a mi alcance que estudiar filosofía, teología y luego leer la obra completa de Maritain) que se resume en algo como “una cosa no quita la otra”. Que bien se puede “estar con” Maritain en algunas cosas y en otras no.

Pero me enteré recientemente que esta característica dual de mi “conclusión acerca de Maritain” no era tan original, desde que escuché hablar de algo como la tesis de “los dos Maritain”. Poco se puede encontrar en Internet bajo esas key words: “los dos Maritain”; vayan los dos textos en el orden sucesivo en que me los encontré:

Una vez que nos encontramos en la librería de Paulinas, en la calle Buenos Aires, mientras yo ojeaba “El hombre y el Estado” y meditaba la posible compra me enseñó, para siempre, la distinción de “los dos Maritain”. (Desde entonces supe ser, en el sentido técnico, “antipersonalista” ).

(Fragmento de “Edmundo García Caffarena, sacerdote y maestro”, firmado por Héctor H. Hernández)

El presente libro está escrito con un doble objetivo que se autoalimenta: ofrecer una perspectiva general del pensamiento de Maritain y desbloquear el mecanismo que ha traído consigo la pérdida (…) de uno de los intelectuales católicos más importantes del siglo XX. Y eso supone, fundamentalmente, desmontar la tesis de los "dos" Maritain. Esta teoría contiene un elemento verdadero: el pensamiento de Maritain evolucionó; pero esa evolución -y ahí está el quid de la cuestión- fue orgánica y armónica, y nunca le condujo a posiciones dispares ni mucho menos opuestas o contradictorias, como un Maritain ortodoxo y uno liberal y cercano a la heterodoxia".

(Reseña del libro “Para comprender a Jacques Maritain”, de Juan Manuel Burgos, en Mounier.org).

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Pienso que hay tres Maritain.

El cambio se produjo, sobre todo, en su pensamiento político y en la manera de comprender las relaciones entre la Iglesia y la comunidad política.

El primer Maritain, fue maurrasiano, anti-moderno y defensor de la Cristiandad.

El segundo, "personalista", "democrático" y vaciador de la noción de la Cristiandad.

El último, que escribió "El Paisano de la Garona", se lamentaba en su vejez de los excesos de sus discípulos progres. Era tarde. El daño estaba hecho. No se puede levantar una tribuna a las premisas y un cadalzo a las conclusiones...

Saludos,

Pablo.

Cruz y Fierro dijo...

La tesis de los dos Maritain es metodológica, pero además es afirmada por el mismo interesado y por su esposa Raïsa en numerosos escritos autobiográficos, e incluso se nota un cierto arrepentimiento de su deriva de los años '40 en su "Paisano de la Garona".

Ahora bien, respecto a la segunda afirmación hay que tomar con pinzas los dichos de los personalistas "a la Mounier" que buscan beneficiarse de esta supuesta evolución maritaineana. Lo cierto es que Maritain y Mounier se distanciaron al menos desde la Segunda Guerra Mundial y no hubo reencuentro: el personalismo de Mounier nada tenía que ver con el "personalismo" del segundo Maritain.

Juan Ignacio dijo...

Magnifique!
(Un comentario muy completo en sólo unas pocas líneas).
Muchas gracias.

Juan Ignacio dijo...

Acabo de publicar el comentario de Pablo y sale primero. Es muy interesante también.

Me hizo acordar a la "defensa de Descartes" que hace tiempo hacía un profesor mío. ¿Se puede separar el juicio de la obra de un autor del juicio de lo que hicieron sus segudiores con ella?

En cierto modo quizás sí, en otro sentido quizás no...

hjg dijo...

A mí la tesis de los dos Maritain (el primero bueno "defensor de la cristiandad", el segundo malo, "vaciador") me huele más a ideología de partido que a metodología.

La derecha local nunca le perdonó que se despegara de Maurras y -sobre todo- que no suscribiera el concepto de Guerra Santa (con los buenos y malos que ya sabemos) para la guerra civil española, que simpatizara demasiado poco con Franco y demasiado con los judíos.
Por cierto, su visión de las relaciones Iglesia-mundo moderno fue cambiando, de un talante más agresivo contra la modernidad en un principio a uno más abierto y optimista (sobre la clarividencia de una u otra visión yo tengo el juicio menos seguro que muchos blogueros, como ves). Pablo VI lo admiraba. Naturalmente, en esas evaluaciones de derecha, esto es otro punto en contra.
Sumale que es un converso, que su esposa era judía... y tenés todos los elementos suficientes para que los tradicionalistas lo desprecien, con una especie de desprecio frío, más cercano al que se dedica a los a los traidores o a los apóstatas que a los comecuras. El muchacho empezó bien, "primacía de los espiritual", tomismo de estrecha observancia, prometía, pero... después "nos" falló; nuestro aprecio se extiende a algunos de sus libros (los primeros), pero no a su persona.
Un ejemplo de este... tono espiritual, digamos, lo podés ver en la biografía de Castellani (alusiones al democretino, al pobre filósofo arrastrado por -aj, tapémosnos la nariz- Raissa...)

Sobre las imputaciones de tales a frutos a tales árboles, de los excesos de los discípulos progres, etc .. ya he dicho ad nauseam cuánta estima me merecen.
Casi tanta como las panfletos de nuestro Meinvielle.

Y no es que tenga mayor estima por la obra (filosófica, sociológica o lo que fuere) de Maritain. Pero me parece un tipo honesto, además de ser un cristiano religioso (debería ser una redundancia; lamentablemente no lo es), creo que se le han tirado palos con una bajeza y una liviandad repugnante, y por eso me gusta salir en su defensa.

"El paisano del Garona" es un libro recomendable, por cierto. Y también sus diarios y cuadernos de notas.

Juan Ignacio dijo...

¡Sustanciosísimo! ¡Gracias por este comentario también!

Anónimo dijo...

Bueno, algunas puntualizaciones sobre las críticas al segundo Maritain:

1.- A mí me importa un pito que Maritain fuera o dejara de ser maurrasiano, porque no soy nacionalista. En cuanto a lo de anti-moderno, creo que su libro, hoy, debiera escribirse haciendo muchas matizaciones sobre lo que se entiende por modernidad o sobre las distintas "modernidades".

2.- Uno de los errores más funestos de Maritain fue el vaciar de contenido la noción de Cristiandad (=orden social cristiano), eje de la Doctrina Social de la Iglesia. Vaciamiento de tipo naturalista, que idealiza situaciones de hecho que un cristiano tolera, pero considera alejadas del ideal.

3.- En cuanto a las críticas a Maritain, a mí nunca me gustaron las que le hizo Meinvielle, que está lejos de ser el mejor de sus críticos.

En mi opinión, las mejores críticas a Maritain fueron:

a) sobre individuo/persona/bien común, DE KONNICK (2 trabajos), FORMENT (sobre persona) y CARDONA (sobre bien común).

b) sobre su filosofía moral adecuadamente tomada, RAMIREZ con una profundidad, un rigor y erudición que aplastaron a Maritain.

c) sobre la NUEVA CRISTIANDAD -nada de Meinvielle- sino JIMENEZ URRESTI con su monumental tratado sobre Confesionalidad y laicidad del Estado y del Derecho. Obras más sencillas, las de PALACIOS, MESSINEO y VICTORINO RODRÍGUEZ.

4.- En cuanto al Maritain "democrático", critico a Maritain proviene desde la legítima libertad que tenemos los católicos en materias políticas opinables. Maritain y los democristianos podrán estar a favor de la democracia, pero no pueden decir que un sistema político entre otros es la "encarnación temporal del Evangelio", a menos que pretendan hacer "integrismo democratista", cosa con la que no estaré de acuerdo y denunciaré como pretensión ilegítima a la luz de la doctrina social de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Sigue...

No me interesan los argumentos ad hominem contra Maritain, ni le censuro que se casara con una judía, etc. Me importa poco.

Ahora, ¿Maritain nunca usó argumentos ad hominem? Sí, varias veces, y con un tono bastante altanero. Y hasya el extremo de hacer el ridículo en una famosa polémica con Santiago Ramírez, OP. Maritain respondió a las críticas de Ramírez diciendo que el fraile no lo interpretaba bien porque no hablaba francés...

Ramirez respondió por escrito, en un erudito artículo, a dos columnas, en impecable francés y latín, "triturando" la tesis de Maritain sobre la "filosofía moral adecuadamente tomada". Maritain nunca se disculpó con Ramírez por reducirlo a la ignorancia del francés, ni se retractó de una tesis no-tomista.

Por último, no participo del odio a Maritain, ni pienso que sea un cripto-hereje, ni un traidor... Creo que es un filósofo cristiano que hizo aportes muy positivos, pero que también cometió serios errores, algunos de los cuales resultaron dañosos para la Iglesia.

Cordiales saludos.

Pablo.

Juan Ignacio dijo...

Pablo, tus comentarios son muy ricos en informacion. Para mí son de alto provecho.

Toda esta discusión supera en altura a la entrada (como suele pasar, bah, pero puntualmente en este caso lamento no poder estar a la altura de la discusión).

Saludos.