sábado, 3 de marzo de 2012

En los pagos de Raco...

No hay que huirle a las canciones tristes, si nos gustan. Si la tristeza tiene una parte peligrosa, nada mejor que las canciones tristes. Son una forma de desahogar las penas y así ir dejando la tristeza. Una forma a veces mucho más efectiva que cantar que “no hay que llorar, porque la vida es un carnaval”.

Yo soy mozo curtido,
mato las penas cantando.
Igual que las charrascas
en el sunchal de tu rancho.


Porque estaba como escondida entre otras más ruidosas del último disco de los Copla, empecé más tarde a degustar la tranquila “La Raqueña”, de Atahualpa Yupanqui. Al parecer la han cantado Los Chalchaleros, Mercedes Sosa y otros. Y no la veo tan triste, de todos modos. Es atrevida y todo, con ese estribillo:

En un corral de pirca
zumba mi lazo.
Así me zumba el alma,
viditay, cuando te abrazo.


Pero mi estrofa preferida es la que sigue, que los Copla la cantan última:

Cuando pase cerquita
de tu ranchito, raqueña,
aunque vaya al galope,
viditay, háceme seña.


La genialidad de Atahualpa esta presente. Eso de que cuando pase rápido igual le haga seña es muy pintoresco. Se me hacen dos gauchos posibles ese que pasa rápido. El gaucho que va atareado con las labores del día o el gaucho timidón (porque se puede ser mozo curtido y timidón).

No sabría decir qué quiere decir exactamente eso de que le haga seña. Podría ser que lo salude, aunque parece también una invitación a arrimarse. Arrimarse para unos mates o, si consideramos eso del abrazo, para algo más afectuoso. En fin…

Y eso de que le haga seña aunque el otro pase rápido tiene otro sabor especial más. Tiene algo de aquellos versos de la Baguala de Amaicha (del mismo autor, por supuesto): “Cuando dos se quieren bien, de una legua se saludan”. Los amigos se saludan apenas se ven. Y aunque pasen rápido.




La Raqueña
(De Atahualpa Yupanqui, en versión del Dúo Coplanacu)

En los pagos de Raco
y en el campo de la zanja,
donde se siembran penas
se cosechan esperanzas.

Yo soy mozo curtido,
mato las penas cantando.
Igual que las charrascas
en el sunchal de tu rancho.

En un corral de pirca
zumba mi lazo.
Así me zumba el alma,
viditay, cuando te abrazo.

Cuando subo a la loma
se me hace que subo al cielo
a bajar una estrella,
viditay, para tu pelo.

Cuando pase cerquita
de tu ranchito, raqueña,
aunque vaya al galope,
viditay, haceme seña.

7 comentarios:

Fernando dijo...

Supongo que "raqueña" será la chica del rancho, que no será un saludo entre jinetes. Y, efectivamente, lo de la seña admite una interpretación ingenua, como "dime adiós", y otra más adulta, en plan "si estás me paro y nos vemos un rato".

Muy bonito, en todo caso.

AleMamá dijo...

Hacer señas en Chileno es saludar con la mano. Sólo eso, nada de arrimos y por allá debe ser lo mismo,pienso.

¿Qué es sunchal? Nuestro amigo Pincemin vive en Sunchales, pero la RAE no reconoce la palabra. Espero tu culta info.

Oye, el formulario de comentarios no deja la opción de seguimiento. Raro, ¿no?

AleMamá dijo...

Vaya, dejaste el link de "sunchal" y sólo lo vi después del comentario anterior. Parece que siempre la venerable RAE se demora en palabras así, pero las novísimas tecnologicas las saca antes de que nadie las acepte, como "cederrón" por CD

Anónimo dijo...

Raqueña es el gentilicio de Raco.

maria jesus dijo...

Muy bonita, aunque no entiendo todas las palabras. Me encanta Atahualpa

Anónimo dijo...

Sobre lo de la seña me acaba de resonar aquello de Davalos:

Te propongo como seña
pa’ saber si me querís,
cuando vas a juntar leña,
silbame como perdiz.

Juan Ignacio dijo...

Muy bueno, muchas gracias anónimo colaborador...