martes, 9 de mayo de 2006

¿Acaso está dividido Cristo?

Creo que la variedad de carismas, expresados en las distintas órdenes religiosas, vocaciones consagradas y otro tipo de funciones y tareas dentro de la Iglesia es algo que hace a la Iglesia muy bella.
Que haya expresiones tan variadas conviviendo hoy en día; que haya tanto sacerdotes de la “antigua” Compañía de Jesús como memores de la “nueva” Comunión y Liberación; que haya tanto un Opus Dei como unas Misioneras de la Caridad, que esté el grupo de la parroquia argentina trabajando en la villa miseria y por otro lado esté la Guardia Suiza; eso es muy bueno.
Que todas esas formas se conserven o renueven y que se sepa ver su belleza es un don de Dios. Que algunas no me gusten, que algunas me parezcan “raras” (concedamos esto como una primerísima impresión), puede ser. Algunas pueden ajustarse mucho a mi vocación y otras para nada. Pero desconfiemos si ese disgusto nuestro es excesivo, si nuestra crítica es casi una condenación (críticas puede haber), si pensamos que hoy en día “esas cosas ya no van” o al contrario, que eso otro “es un relajo de la modernidad”.
Y ahora no queda sino recordar aquella enseñanza paulina de la primera carta a los cristianos de Corinto, capítulo 1, versículos 10 a 13.
Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
Más difícil, pero bajo el mismo espíritu, debe ser la evaluación personal de los novísimos carismas. ¿Sabemos qué dice de ellos, “oficialmente”, la Iglesia? Eso es importante. Y siempre interesante es conocerlos más antes de fruncir el ceño. Los blogs son una gran ayuda para hacerlo. Recuerdo, por ejemplo, en el caso de congregaciones, un caso traído por XavMP. O autores poco conocidos, como uno presentado recientemente por Cruz y Fierro.

11 comentarios:

Alemama dijo...

Tienes toda la razón. Mira, si he oído con mis orejitas que "el Opus Dei es un secta dentro de la Iglesia", ¡y eso de parte de algunos católicos bien intencionados y buenas personas!, pero de ignorantes de su religión..... si tú les dices que el fundador está canonizado y es santo de la Iglesia, consideran que el error está en alguna parte, no en su desconocimiento.

En general es problema de ignorancia y los carismas nuevos automáticamente caen bajo un manto de sospecha, que puede ser prudencia, pero después de un tiempo, puede ser mala voluntad.

Por suerte en la Iglesia hay para todos un lugar. Hay que buscarlo, o ¡te encuentra!
Saludos :)

isladetera dijo...

Muy de acuerdo con tu comentario. "Así como en un sólo cuerpo tenemos muchos miembros, aunque no todos tienen la misma función, así también, siendo muchos, SOMOS UN SÓLO CUERPO EN CRISTO, y miembros todos unos de otros" Rm 12, 4-5.

Sólo nos queda pedir que el Señor nos conceda ser siempre 'un sólo rebaño bajo un sólo pastor'. Que defendamos Su nombre por encima del de nuestras iglesias particulares. Que amemos Su voluntad por encima de nuestras costumbres concretas.

E. G-Máiquez dijo...

Oportunísimo comentario, de la máxima actualidad --Desde los Hechos lo fue y hasta siempre va a ser necesario repetirlo...
Gracias

Juan Ignacio dijo...

Muy buenos comentarios. Gracias.

Cruz y Fierro dijo...

Yo creo que (como en todo) es fundamental un equilibrio. Conozco muchos movimientos nuevos y tambien las ordenes tradicionales, y el defecto de la mayoria de los movimientos y de algunos miembros de las ordenes tradicionales es considerar al fundador como el segundo despues de Cristo, incluso por encima del Papa. Conozco muchos opus que saben mas de "Camino" o alguno de los lindisimos libritos de San Jose Maria que del mismisimo Evangelio. O la verdadera "devocion" que sienten los focolares por Chiara aun en vida. O los CyL por Mons. Giusiani (en este caso admito que tambien son muy devotos del SdD Juan Pablo II). Entre las ordenes tradicionales me sorprende el caso de los franciscanos que consideran al tan querible San Francisco como un semi-Cristo. Me cuentan que algo similar pasaba con los jesuitas y San Ignacio antes del Vaticano II.

Es buena la diversidad (palido reflejo de la omnipotencia divina), pero siempre en la unidad (tambien reflejo de la simplicidad y unidad de Dios... pero en el caso de la Iglesia tambien su nota esencial que le viene dada por ser cuerpo mistico de N.S. Jesucristo).

isladetera dijo...

Amén!

Milkus Maximus dijo...

Coincido plenamente con Cruz y Fierro: debe haber una cierta búsqueda del equilibrio. De hecho, en la tensión de esa búsqueda está anclada nuestra fe.
La Iglesia pudo optar, en sus primeros siglos, por ser una secta elitista, pero optó por estar abierta a todos, aún bajo riesgo de incluir exageraciones, como efectivamente ha pasado. Pero ha sido siempre esa "coexistencia de (aparentes)contrarios" la que le ha dado riqueza como comunidad.
Siempre existirá el riesgo de caer en esos "cuasi-politeismos" de distintas órdenes/cofradías/hermandades, pero la otra opción sería un totalitarismo exclusivista.
Entonces, ya no seríamos Iglesia "Católica".

Eduardo Mangiarotti dijo...

Excelente post, copadísimos comments (especialmente el de Cruz y Fierro). El año pasado cursé eclesiología y el tratado que elegí para seguir la materia, de Medard Kehl, en un momento, al hablar del diálogo dice una cosa que me pareció sensacional: "la ascesis más difícil en la Iglesia es la del propio punto de vista". Yo reconozco, como todos, que me siento más identificado con cierta línea de la Iglesia (a nivel espíritual, teológico, litúrgico, etc.), pero el desafío está en entender al otro, en que caminemos juntos. He encontrado hombres muy conservadores pero abiertos de corazón, con esa caridad que hace saltar los esquemas y progresistas durísimos con sus hermanos (y yo me siento más progresista que conservador, con todo lo limitados que son estos conceptos para entender cualquier cosa y más la experiencia de Iglesia de cada uno). Lo importante será siempre la misericordia, y ella nos llevará a ser tajantes en algunas cuestiones y flexibles en otras. ¡Perdón por la extensión del comment!

Juan Ignacio dijo...

Gracias por comentar, se pusieron muy buenos los comentarios.

Anónimo dijo...

SIN AFAN DE OFENDER A NADIE, DEBO DECIR QUE EL SEÑOR JESUS NO KISO DECIR NADA ACERCA DE CATOLICOS, MUSULMANES, OPUS DEI, NI NADA POR EL ESTILO, EL HABLABA DE LA UNIDAD EN EL Y POR EL, NADA TIENEN QUE VER LAS RELIGIONES, LAS RELIGIONES NO DAN SALVACION Y ME DA GUSTO QUE LO SEPAN, PORQUE CREO QUE NO LO SABIAN....
LA REALIDAD ES QUE LOS UNICOS QUE PUEDEN HABLAR DE UNIDAD EN CRISTO SON SUS HIJOS Y QUIENES SON LOS HIJOS DE DIOS? LOS QUE HACEN SU VOLUNTAD....Y TENEMOS QUE ESTAR TODOS UNIDOS PARA CUMPLIRLA Y TRAER MAS ALMAS A SUS PIES, ESO ES TODO....
LASTIMA QUE MUCHOS PRESUMAN DE UN CONOCIMIENTO QUE NO LES SIRVE DE MUCHO....

Juan Ignacio dijo...

Pues entonces ya se equivocaba Pablo. Si Ud. se encuentra a la altura de él como para contradecirlo...