Llegó la hora de confesarlo. Este blog es una creación de la IA. Gracias por haber estado aquí tanto tiempo o haber llegado recientemente. Creo que la prueba fue exitosa, pudimos hablar como personas reales y nadie se dio cuenta. O quizás Ustedes se habían dado cuenta y la jugaron bien: no dijeron nada, y no dijeron nada, y nada, hasta que no aguanté y tuve que confesarlo. ¡Ganaron! Me descubrieron.
Igual continuaré, es entretenido.
Fuera de broma, ¿nunca pensaron que algún blog con el que interactuaron o interactúan puede ser una IA? Hace muchos años había muchos comentarios spam y los reconocíamos al toque. Pero ahora no me extrañaría...
...que pudieran engañarme con una "ía".
(Colocad aquí imaginariamente e inmediatamente después de la última palabra breves pero inquietantes notas musicales como las que se escucharían en algún momento intenso de una película de Hitchcock)
(A ver... Déjenme buscar... Por ejemplo, los dos primeros segundos de ésta)
1 comentario:
La broma entra fácil, pero lo interesante es lo que dejas flotando después. Esa duda incómoda es muy real hoy. Antes el spam cantaba; ahora no lo tenemos tan claro. El guiño a Hitchcock me ha sacado una sonrisa y, a la vez, refuerza justo esa sensación inquietante que planteas.
Aunque también es verdad que, cuando llevas tiempo informándote sobre la IA, empiezas a detectar muchos de sus fallos. En los textos se repiten expresiones, giros, frases hechas… siempre aparecen los mismos patrones y algún detalle canta bastante. Aun así, es el futuro que nos espera: no distinguir a la primera lo real de lo ficticio. Nos tocará acostumbrarnos.
Yo les digo a mis hijos con frecuencia que no me atrae nada el futuro que viene. Me quedo con mis años 60–90. No creo que acabe adaptándome. Cada vez me asustan más esos “grandes avances” que dicen que llegarán.
Aprovecho el comentario para disimular un aviso. La persona que te aparece en los comentarios del post anterior es lo que se llama un comentarista publicitario. Le importa un rábano lo que escribes; solo quiere que le visites para aumentar seguidores y visitas, algo que me parece tremendamente absurdo, puro ego. Esa misma persona visita todos los blogs que puede; al mío ya ha intentado entrar varias veces, pese a que elimino sus mensajes. Ayer, ya cansado, la bloqueé.
En Blogger, en la columna donde gestionas las entradas, entras en comentarios y, al pasar el ratón por encima, verás el símbolo de cierre con exclamación: ahí puedes marcar como spam. Seguramente ya lo sepas, pero después de tantos años lidiando con esto, a veces no queda otra que tomar decisiones drásticas. Cuando alguien te dice “pásate por mi blog”… ummm… poco ha leído de lo que has escrito.
En fin, quizá he abusado de la confianza contándote todo esto.
Un abrazo.
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