jueves, 5 de mayo de 2011

Lecciones felinas

¡Este gato! Apenas te escucha en la cocina salta a la ventana y NO PARA de maullar para entrar a comer. Podés irte un rato y parece que él se fue. Pero apenas escucha un nuevo ruido, lo tenés otra vez detrás del vidrio. Y si te fuiste mucho tiempo, te busca en otra ventana. Y NO PARA de maullar. Si le fuiste indiferente, en algún momento te termina llamando la atención. Si te dio bronca su insistencia, en algún momento esa bronca se te pasa. La cuestión es que terminás abriéndole la puerta.

Cuando lo veo comprendo un poco más aquello de “orar sin desfallecer”...

martes, 3 de mayo de 2011

The calculation

Sólo amigos de la casa, ya curados de espanto, podrán entender que ahora se me ocurra algo como colocar aquí una canción de Regina Spektor…

- ¿Dijo: “angina pectoris*”?
- No, no: “Regina Spektor”.
- ¿Y eso con qué se come?
- Mire, la conocí el otro día. Es una joven rusa, naturalizada norteamericana, que toca el piano y tiene unas canciones muy del gusto del público adolescente femenino.
- ¡Epa, amigo! Un desliz lo tiene cualquiera, pero esto…
- Pero vea que tiene letras interesantes. Algunas muy crudas, eso sí. Y con una especie de pesimismo resignado como color de fondo.
- Ahá, ¿y entonces?
- Le traigo esta, a ver qué le parece. Me gustó por la letra (como siempre, le ofrezco traducción propia). Y también me gustó porque, a diferencia de otras de la misma artista, esta tiene un final feliz.
- Bueno, dele, dele. Pasemos este trago cuanto antes.
- Le prometo que la próxima entrada musical que le traiga será de acerca lo nuevo de los Coplanacu. Pero antes de volver al pago, permítame un minuto más en el extranjero. Como dijo un gaucho, cuyo nombre no recuerdo ahora: “Que cultivemos la música de algún lejano país, seguro que no es pecau si conozco la de aquí”.
- Sí, sí, está bien, no demore más, no vaya a ser que me arrepienta…




The calculation (El cálculo)

You went into the kitchen cupboard / Fuiste al armario de la cocina
Got yourself another hour / Te serviste otra hora
And you gave / Y me diste
Half of it to me / La mitad a mí
We sat there looking at the faces / Nos sentamos allí mirando las caras
Of these strangers in the pages / De estos “extraños en las páginas”
'Til we knew 'em mathematically / Hasta que las conocimos matemáticamente

They were in our minds / (Ya) Estaban en nuestras mentes
Until forever / Por siempre
But we didn't mind / Pero no nos importaba
We didn't know better / Eramos insensatos

So we made our own computer out of macaroni pieces / Así que hicimos nuestra propia computadora con pedazos de maccaroni
And it did our thinking while we lived our lives / Y ella pensaba por nosotros mientras que vivíamos nuestras vidas
It counted up our feelings / Contaba nuestros sentimientos
And divided them up even / Y los dividía en partes iguales
And it called that calculation perfect love / Y llamó a ese cálculo amor perfecto

Didn't even know that love was bigger / Ni siquiera sabía(¿mos?) que el amor era más grande
Didn't even know / Ni siquiera sabía(¿mos?)
That love was so, so / Que el amor era tan, tan…
Hey Hey Hey / ¡Hey, hey, hey!

Hey this fire it's burnin' / ¡Hey! Este fuego está ardiendo
Burnin' us up / Quemándonos

Hey this fire it's burnin' / ¡Hey! Este fuego está ardiendo
Burnin' us.. / Quemando-
Up / -nos [licencia del traductor]

So we made the hard decision / Entonces tomamos la difícil decisión
And we each made an incision / Y cada uno de nosotros hizo una incisión
Past our muscles and our bones / A través de nuestros músculos y nuestros huesos
Saw our hearts were little stones / Vimos nuestros corazones y eran pequeñas piedras

Pulled 'em out they weren't beating / Los sacamos fuera, no estaban latiendo
And we weren't even bleeding / Y nosotros no estábamos ni siquiera sangrando
As we lay 'em on the granite counter top / Mientras que los dejábamos arriba del aparador

We beat 'em up / Los golpeamos
Against each other / Uno contra otro

We beat 'em up / Los golpeamos
Against each other / Uno contra otro

We struck 'em hard / Los chocamos fuerte
Against each other / Uno contra otro

We struck 'em so hard / Los chocamos tan fuerte
So hard until they sparked / Muy fuerte hasta que sacaron chispa

Hey this fire it's burnin' / ¡Hey! Este fuego está ardiendo
Burnin' us up / Quemándonos

Hey this fire it's burnin' / ¡Hey! Este fuego está ardiendo
Burnin' us up / Quemándonos

Hey this fire it's burnin' / ¡Hey! Este fuego está ardiendo
Burnin' us / Quemando-
Up / -nos [misma licencia]

martes, 26 de abril de 2011

¿Los humildes hablan mucho?

Leyendo al genio de Chesterton me encontré con esta frase, en “El hombre que fue jueves”:

Y ya se sabe: los humildes siempre hablan mucho; los orgullosos se vigilan siempre de muy cerca.

¿Cómo es eso? Así como se las presento, fuera de contexto, llama más aún la atención. “El humilde es más bien callado”, me dirá alguno sin esperar. “El orgulloso parece ser el más propenso a hablar”. Y yo estoy de acuerdo.

Basta leer un poco para confirmar la idea. Por ejemplo:

La falta de humildad se muestra en la susceptibilidad, quiere ser el centro de la atención en las conversaciones, le molesta en extremo que a otra la aprecien más que a ella, se siente desplazada si no la atienden. La falta de humildad hace hablar mucho por el gusto de oírse y que los demás le oigan, siempre tiene algo que decir, que corregir. [Fuente]

O también:

Si buscamos una roca firme para edificar en nosotros la humildad, cada día encontraremos incontables ocasiones para ejercitarla, como por ejemplo: hablar solo lo necesario – o mejor un poco menos – de nosotros mismos; ser agradecidos por los pequeños favores recibidos; rechazar los pensamiento inútiles de vanidad o vanagloria; dejarse ayudar; pedir consejo; ser muy sincero con uno mismo. [Fuente]

Entonces, ¿cómo es eso que dice Chesterton? El inglés es famoso por sus ideas ingeniosas y juegos con las palabras, cosas que necesitan una buena traducción. Pero no creo que este sea el caso. El texto es sencillo y la traducción parece buena (edición de Losada de 1997 con traducción de Alfonso Reyes; ver texto original en nota al pie).

Demos un poco más de contexto, entonces:

Syme la condujo a un banco en el rincón del jardín, y siguió exponiendo sus opiniones con facundia. Era un hombre sincero, y, a pesar de sus gracias y aires superficiales, en el fondo era muy humilde. Y ya se sabe: los humildes siempre hablan mucho; los orgullosos se vigilan siempre de muy cerca.

Creo que el asunto es así: El humilde no tiene miedo en decir lo que piensa. Porque es sencillo y, con prudencia, dice aquello de lo que está convencido. Con sinceridad dice lo que sabe y puede estar equivocado. Pero no tiene miedo a equivocarse.

El orgulloso sí tiene, en cambio, miedo a equivocarse. O quizás a tomar partido. Y entonces no dice todo. Se guarda siempre algo, que le permita luego cambiar su dirección, ponerse del lado que le conviene. O simplemente quedar como el que tenía razón y nunca se equivoca. Ese problema no lo tiene el humilde, a quien no le importa si su posición fue acertada o errada. Porque tiene un solo partido que tomar, el de la verdad.

Nota: Texto original: “Syme strolled with her to a seat in the corner of the garden, and continued to pour out his opinions. For he was a sincere man, and in spite of his superficial airs and graces, at root a humble one. And it is always the humble man who talks too much; the proud man watches himself too closely”.

martes, 19 de abril de 2011

María al pie de la cruz

Una reflexión para estos momentos. La tomo del blog ¡Vivificar! y el autor es el Padre Nicolás Schwizer, a quien no conozco pero se puede leer su historia en Zenit (es de Schoenstatt).

Primero dejo un fragmento del pasaje bíblico (es el que se lee este Viernes Santo) y después el fragmento final de la reflexión mencionada.

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. (Jn. 19, 25-27)

(…) Ya desde la antigüedad, los cristianos han visto en Juan a toda la humanidad representada y, más en concreto, a la Iglesia naciente. Es a esta Iglesia y a esta humanidad a quienes se les da una madre espiritual. Es esta Virgen, envejecida por los años y los dolores, la que, repentinamente, vuelve a sentir su seno lleno de fecundidad.
Ese es el gran legado que Cristo concede desde la cruz a la humanidad. Esa es la gran tarea que, a la hora de la gran verdad, se encomienda a María. Es como una segunda anunciación. Hace treinta años - ella lo recuerda bien - un ángel la invitó a ser la madre de Dios. Ahora, no ya un ángel, sino su propio hijo, le anuncia una tarea más empinada si cabe: recibir como hijos de su alma a quienes son los asesinos de su primogénito.
Y ella acepta. Aceptó, hace ya treinta años, cuando dijo aquel “fiat”, que era una total entrega en las manos de la voluntad de Dios. De ahí que el olor a sangre del Calvario comience extrañamente a tener un sabor de recién nacido. De ahí que sea difícil saber si ahora es más lo que muere o lo que nace. De ahí que no sepamos si estamos asistiendo a una agonía o a un parto. ¡Hay tanto olor a madre y a engendramiento en esta dramática tarde...!

viernes, 15 de abril de 2011

Rue des souvenirs

Saliendo a la mañana para el colegio. Se abre como siempre la puerta y a través de la reja del portón se ve la calle. Y esta vez él se detuvo un rato, mirando la calle. Y yo pensé: “Este será el barrio de sus recuerdos de niño”. A mí me gusta porque es el de mi nueva vida, pero a él le gustará más aún, porque habrá sido el de su niñez.

Y justamente hace unos instantes decidí buscar la letra de esa canción algo sentimental que escuchábamos el otro día. Se llama Rue des souvenirs (Calle de los recuerdos) y es de un grupo quebequés llamado Les Cowboys Fringants (Los Vaqueros Apuestos). La sorpresa fue el tema del que trataba, pero más aún la última estrofa.



Rue des souvenirs (Calle de los recuerdos)

Quand je remets les pieds / Cuando vuelvo a poner los pies
Dans ce quartier de banlieue / En el barrio de las afueras
Où j'ai longtemps habité / Donde yo viví hace mucho tiempo
Avec mes vieux / Con mis viejos

Les arbres ont grandi / Los árboles crecieron
On ne voit plus le devant / No se ven más los frentes
Des maisons un peu défraîchies / De las casas un poco deslucidas
Par le temps / Por el tiempo

Un adolescent / Un adolescente
Marche dans la rue / Camina por la calle
Dernier resident / Último residente
D'une époque révolue / De una época pasada

Car l'arrondissement / Porque el distrito
Vieux de 35 ans / Viejo de 35 años
Est maintenant peuplé / Está ahora poblado
De gentils retraités / De amables jubilados

Il n'y a plus de morveux qui jouent à la cachette / No hay más mocosos que juegan a las escondidas
Plus de flos qui shootent dans leur net / No más chicos que tiran al arco (a la red, es hockey)
Ceux-ci sont dev'nus grand et ont fait des enfants / Estos se hicieron grandes y tuvieron hijos
Qu'ec'qu'part dans les nouveaux développements / Que se fueron a los nuevos desarrollos

Adieu le Pique-Vite / Adiós el Pique-Vite
Ce merveilleux restaurant / Ese maravilloso restaurante
Où on mangeait des frites / Donde comíamos papas fritas
Sur les bancs tournants / Sobre los bancos circulares

Tout comme l'épicerie / Al igual que el almacén
Il a dû céder sa place / Ha debido ceder su lugar
Quand on y a bâti / Cuando se ha construido allí
Une grande surface / Un hipermercado

Y'a monsieur Legendre / Está el señor Legendre
Tondant sa pelouse / Cortando el césped
Qui vient de m’apprendre / Que se acerca a contarme
La mort de son épouse / De la muerte de su esposa

"La maison est grande" / “La casa es grande”
Qu'il me dit, navré / Me dice, afligido
"La pancarte : ‘À vendre’ / “El cartel: ‘En venta’
Ne devrait plus tarder" / No tardará mucho”

Les commerces et les gens ne sont que de passage / Los comercios y la gente no están sino de paso
Le quartier, lui traverse les âges / El barrio atraviesa los años
Conservant dans ses cours, ses maisons et ses rues / Conservando en sus patios sus casas y sus calles
L'âme de tous ceux qui y ont vécu / El alma de todos los que han vivido allí

On n'entend plus les cris / No se escuchan más los gritos
Des mamans exaspérées / De mamás exasperadas
Les parterres fleuris / Los jardines floridos
Ne sont plus piétinés / No son más pisoteados

Le cours de la vie / El curso de la vida
Autrefois si animé / Antaño tan animado
A, dirait-on, reprís / Ha, diríamos, recobrado
Le temps de souffler / El tiempo de recuperar el aliento

Quand je ferme les yeux / Cuando cierro los ojos
Je revois pourtant / Vuelvo a ver sin embargo
Le monde et les lieux / El mundo y los lugares
Tels qu'ils étaient avant / Tal como estaban antes

Ma belle voisine / Mi linda vecina
Mon bâton d'hockey / Mi palo de hockey
Les jours de piscine / Los días de pileta
Et "Les enfants, v'nez souper!" / Y el “¡Chicos, vengan a cenar!”

Peut-être b'en qu'un d'ces quatre ce sera à mon tour / Es muy posible que unos de estos días sea mi turno
D'avoir un ti-boutte qui voit le jour / De tener un pequeño que vea el día
Dans un autre quartier qui le verra grandir / En otro barrio que lo verá crecer
Et remplir son sac à souvenirs / Y llenar su bolsa de recuerdos
Et remplir son sac à souvenirs / Y llenar su bolsa de recuerdos

sábado, 9 de abril de 2011

Demasiado bueno para ser verdad

Hace mucho que el mes no empezaba tan tarde. Que no empezaba tan tarde aquí en el blog. Marzo suele demorarse, por ciertos aniversarios que el anonimato me impide revelar, pero la última vez que un mes empezó tan tarde en "Aquí estamos..." fue en agosto del año pasado.

También se demoró en mis manos “El hombre eterno”, del eterno Chesterton, pero en este caso con mucho gusto. Se trata de un libro genial, de un autor genial, que ya he citado varias veces y que, por si acaso no lo hubiese dicho antes, me regaló mi tía T. Pero vayamos al tema de la entrada, que lo vuelve a convocar.

Como les pasó también a otras personas que yo conozco, el blog me dio la oportunidad de tener pequeñas pero muy edificantes charlas con gente con la que no comparto la fe. Y precisamente gracias a ellos y a esas charlas pude ir profundizando mi fe.

Hace un tiempo, pasadas ya varias charlas espaciadas en los años, me parecía haber llegado a una idea final, a una especie de pensamiento frente al cual cualquier asunto de discusión quedaba como suspendido. Al llegar a ese punto o esa idea, toda la charla pasada, muy concienzuda en buscar razones para lo uno o lo otro, quedaba detenida. Quedaba en silencio o quedaba en algo como: “Bueno, si vos lo ves así…”.

Por eso fue una gran alegría encontrar, en el “El hombre eterno”, unas palabras que lo explicaban todo mejor.

Lo que los detractores del dogma quieren decir no es que el dogma sea malo, sino que es demasiado bueno para ser verdad. Es decir, que el dogma es demasiado liberal para ser verosímil. El dogma da al hombre demasiada libertad cuando permite que caiga. Y a Dios demasiada libertad cuando permite que muera. Esto es lo que parecen mantener los escépticos inteligentes, y no niego que su afirmación tenga cierto valor. Quieren decir que el universo es en sí mismo una prisión universal; que la existencia misma es una limitación y un control, y por algo llaman cadena a la causalidad. En definitiva, lo que dicen es que no pueden creer en estas cosas, no que no sean dignas de ser creídas. Nosotros decimos, no a la ligera sino muy literalmente, que la verdad nos ha hecho libres. Ellos dicen que nos hace tan libres que no puede ser la verdad. Para ellos, creer en la libertad que nosotros gozamos, es como creer en el país de las hadas. Es como creer en hombres con alas para entretener la imaginación de hombres con voluntad. Es como aceptar la fábula de una ardilla conversando con una montaña, para creer en un hombre que es libre de pedir, o un Dios que es libre de contestar. Es una negación firme y racional por la que, al menos, mostraré siempre respeto (...)

[Agrego el final de la cita por sugerencia: "(...) Pero no estoy dispuesto a mostrar ningún respeto por aquéllos que primero cortan las alas y encierran la ardilla, fijan las cadenas y rechazan la libertad, cierran todas las puertas de la prisión universal sobre nosotros con un sonido metálico de hierro eterno, nos dicen que nuestra emancipación es un sueño y nuestro calabozo una necesidad y, luego, se dan tranquilamente la vuelta y nos dicen que su pensamiento es más libre y su teología más liberal."]

domingo, 27 de marzo de 2011

Ranking* de países por fecundidad

Dejo aquí el listado ordenado, de mayor a menor, del índice “Fecundidad”, expresado como “Número de hijos por mujer”. Los datos de cada una de las naciones fueron tomados del Almanaque Mundial 2008 y fueron ordenados por mí especialmente para esta entrada.

Solo algunos comentarios (los más elaborados quedan para Uds.). Lo primero que me llamó la atención fue que le "ganamos" a Brasil (2,16 > 1,91). No pensaba que fuera así. Otra cosa llamativa: podría ser esperable que Albania fuera el país europeo con mayor fecundidad, lo que no esperaba era que fuera seguido tan de cerca por Islandia o Países Bajos. Y le daba más a Irlanda.

Me sorprendió Ucrania, último de la lista. Y bien por Maldivas (F=5), país que puede desaparecer bajo las aguas, pero no querrán hacerlo del planeta.




[*] Me hubiera gustado decir “listado ordenado” en vez de “ranking”. Pero la RAE ya incorporó la voz inglesa “ranking” y reconozco con disgusto que los prácticos ingleses o norteamericanos ganan una vez más. Me pone mal que no se me ocurra un sinónimo adecuado en un idioma tan rico como el nuestro. “Ranking” lleva implícita la idea de estar ordenado de mayor a menor, lo cual no se expresa con palabras como “listado ordenado” o “clasificación”.

sábado, 12 de marzo de 2011

The end of the game

Mi regalo no me ha defraudado, sino al contrario. Y estimo que para que esta entrada no los defraude a Uds. habrán de cumplirse ciertos requisitos: mínimo gusto por la música de Sting y no ser experto en orquestas o música clásica (dicen los que saben que una orquesta no desarrolla toda su capacidad cuando se dedica a música popular).

El regalo es el CD+DVD de Sting, Live in Berlin. Y en esta entrada les traigo una canción con su letra y traducción rápida. Sting habla de las cacerías de zorros inglesas, hace una cita de Oscar Wilde criticando la actividad, dice que suscribe a eso pero que también disfruta viendo animales salvajes en su hábitat, y que esta canción que compuso es la historia de dos zorros, un macho y una hembra, al final de sus vidas y la relación entre ellos. Y por lo que veo es metafórica también.

Video más grande: clic. Canción on-line: clic.

The end of the game (El final del juego)
Sting, Live in Berlin, with the Royal Philharmonic Concert Orchestra

The fox had done running / El zorro había hecho su carrera (¿ido a la cabeza?)
And the beast is at bay / Y la bestia está acorralada
He'd run them in circles / Los hizo correr en círculos
By the end of the day / Hacia el final del día

They chased him through bramble / Ellos lo persiguieron a través de las zarzas
They chased him through the fields / Lo persiguieron a través de los campos
They could chase him forever / Lo podrían perseguir por siempre
But the fox would not yield / Pero el zorro no cedería

And some saw her shadow / Y algunos vieron la sombra de ella
On the crest of a hill / En la cima de la colina
And the hounds were distracted /Y los sabuesos fueron distraídos
Away from the kill / de la matanza

One day we'll reach a great ocean / Un día alcanzaremos un gran océano
At the end of a pale afternoon / Al final de la pálida tarde
And we lay down our heads just like we were sleeping / Y recostaremos nuestras cabezas como si estuviéramos durmiendo
Controlled by the drag of the moon / Controlados por la atracción de la luna

We ran through the forests / Corrimos a través de los bosques
And we ran through the streams / Y corrimos a través de los arroyos
We ran through the heather / Corrimos a través de los arbustos
Though we ran in our dreams / Aunque corrimos en nuestros sueños

And you were my lover / Y tu eras mi amante
And I was your beau / Y yo era tu novio
We ran like the river / Corríamos como el río
What else did we know? / ¿Qué otra cosa sabíamos?

One day we'll reach a great ocean / Un día alcanzaremos un gran océano
At the end of a pale afternoon / Al final de una pálida tarde

And the dogs are all worn out / Y los perros estarán todos agotados
And the horses all lame / Y los caballos todos cojos
Oh the hunters they're hunted / Oh, los cazadores son cazados
At the end of the game / Al final del juego

Our love was a river / Nuestro amor era un río
A wild mountain stream / Un arroyo salvaje de montaña
In a tumbling fury / En una caída con furor
On the edge of a dream / En la orilla de un sueño

And they chased us through the brambles / Y nos perseguían a través de las zarzas
And they chased us through the fields / Y nos perseguían a través de los campos
They'd chased us forever / Nos persiguieron por siempre
But the heart would not yield / Pero el corazón no cederá

When the fox has done running /Cuando el zorro hizo su carrera
At the end of the day / Al final del día
I'm ready to answer / Estoy listo para responder
I'm ready to pay / Estoy listo para pagar

And this river's done running / Y este río hizo su carrera
And my time will come soon / Y mi tiempo vendrá pronto
Carried to the great ocean / Llevado hacia el gran océano
By the drag of the moon / Por la atracción de la luna

miércoles, 9 de marzo de 2011

Cuaresma en otoño

Para hablar de Cuaresma y Pascua en otoño, hay que acudir a poetas del sur, como Ibáñez Langlois.

De su libro de 1968, Eterno es el día, la primera parte de Miércoles de Ceniza. Poema que aún me resulta algo oscuro, pero con muchas luces que puedo entrever.
El otoño es la lámpara invisible
de tu gloria, el anillo predilecto
de tus años eternos.

El espejo que arcángeles eligen para
hablar entre sueños a la pálida
memoria de la tierra.

Lo que un árbol conoce, lo que un árbol
ignora de este mundo, sus adioses a los
reinos que pasan.

El otoño es tu casa en el exilio,
tus ardientes costumbres sobre el techo
de los cielos extraños.

El fuego de tus últimos vitrales
que yerran, encendidos, por las cumbres
de la roja cuaresma.

Pasan nubes sin agua que los vientos arrastran,
los árboles del tiempo suspiran y fenecen,
todo llora y se va. Y tú de tierra en tierra,
y tú de muerte en muerte más visible te tornas
con tus manos de otoño, tu llorosa cabeza,
tu inmensa despedida de mis ojos, oh Dios.

Te he buscado en el día ceniciento;
de noche, retirado a mis entrañas
te he buscado. En la luz del gran estío
se vio de ti un temblor sobre los vientos
como quien ha pasado. Pero, otoño,
he sabido que moras y apareces,
oh Dios, entre castaños, a lo lejos,
de pronto, amor, lluviosa epifanía
de mis ojos.

¿No han girado tus puertas en la tarde
y han pasado, temblando, las miríadas?

Se han alzado en la tierra sacramentos,
el anciano del polvo, y en su reino
un rosal que perdona, y una piedra
besada por la muerte.

Una piedra que salva, y un color
que nació de los bosques, y va errante
por los ojos, y sufre, y a su imagen
eterna se retorna.

Una santa ceniza, y un desierto
que viaja con nosotros, y cuarenta
jornadas de hambre y sed para las grandes
tentaciones de otoño.

El otoño trabaja para tí.

¿No devuelve a tus manos cada noche
un errante extranjero?

La impura del estío, el incendiario
de soles y moradas, los que odiaron
tu niñez insepulta en los jardines,
el viejo mercader de las doncellas,
han hundido su frente con ceniza
en el agua de otoño, funeraria,
y han quemado en la llama sin memoria
sus imperios de sangre.

Y los hijos que emigran, buscadores
de un antiguo silencio, los que vagan
entre nieblas en busca de tu rostro,
los ciegos que presienten una rosa
en la bruma, han llegado a los exilios
del esposo, a las llamas del desierto,
y sus ojos ya se alzan como fuegos.

La ceniza trabaja para ti.
Los enfermos del bosque se han hundido
en el gran sacramento
del otoño.

martes, 8 de marzo de 2011

¿No era más sencillo antes?

Después de sacar un balde de uvas chinche de una parra (planta verdaderamente inagotable) me volví a decir lo que me vengo repitiendo hace tiempo: “Algo debemos estar haciendo mal”.

Trabajamos todo el día en una oficina, volvemos a nuestras casas y debemos hacer deporte para que no se deteriore el físico. Luego debemos tomar el dinero que ganamos con el trabajo e ir a comprar comida envasada en un supermercado.

Pero yo, como hace tiempo, estaba cosechando. Trabajaba y ejercitaba el cuerpo a la vez. Y cuando terminara, estaría listo para comer las mismísimas uvas.

¿No era más sencillo antes?