miércoles, 5 de noviembre de 2014

Anhelo de comunión

[Actualización 04/03/17: Qué estupidez esta entrada que escribí]
[Actualización 08/10/18: Estuve a punto de borrar esta entrada, pues conocí gente que quiere volver al seno de la Iglesia en plena comunión y podría sonar ofensiva; pero así y todo, aún las palabras más ofensivas no distan de lo que está haciendo la persona: entender por qué fracasó el matrimonio, analizando si puede haber forma de cambiar la situación actual, etc.]

Dentro de mis limitaciones, pienso que no sé si hay un católico de fe viva, amante del matrimonio, de la Eucaristía y de las enseñanzas de la Iglesia, separado y vuelto a juntar con otra persona, que desee realmente acceder a la comunión a pesar de su estado. Parece un caso algo especial. Uno tiende a pensar que esa persona (separada y vuelta a juntar), firme en su fe y convicciones sobre el matrimonio, amante de la Iglesia y sus enseñanzas (como todo católico debe ser), si realmente anhela acceder a la comunión debe “por lo menos” estar preguntándose por qué falló su matrimonio (y, dependiendo del caso, preguntándose si el suyo puede ser un caso de nulidad matrimonial). Y sin duda debe estar inmerso en un sufrimiento por eso, sufrimiento que quizás yo no pueda comprender.
Pero no lo imagino buscando un cambio “porque sí” de las disposiciones de la Iglesia, solo para acceder a la comunión. Si no la Eucaristía sería como un objeto que alcanzar a todo precio. O sería que la persona no le está dando al matrimonio la importancia que tiene. O, peor aún, sería alguien que pretende saber más que la Iglesia o el mismo Jesucristo. Lo más que puedo imaginar es a alguien que, en su sufrimiento, anhele que la enseñanza de la Iglesia sea otra (esa persona estaría imaginando, por ejemplo, algo como que su situación pudiera ser considerada no necesaria de reparación para acceder a la comunión; pero eso es cosa imposible).
En fin, para la persona que cree (o todavía no cree, pero está dispuesto a creer) las cosas que dijimos, y a practicarlas en serio, y que por eso sufrirá cuando falla, para esa persona es que debería ser una reforma o actualización en la pastoral de la Iglesia (o en el derecho canónico, por los casos de nulidad). Reforma que sin duda se debe tratar a un nivel de profundidad que supera al que puede tener un diálogo de panelistas de programa periodístico medio. El lugar y el momento para ese tema es, en cambio, el Sínodo Extraordinario de Obispos sobre la familia. Y el alcance de los cambios o reformas seguramente deben estar relacionados con una mejor o más cristiana forma de acompañar, pero también de instruir en la fe, a la persona que sufre.
Visto de otra manera, ¿qué le importa, a alguien que no trata de ser buen católico, si puede comulgar siendo un separado y vuelto a juntar? El anhelo de la comunión debe ser parte de un anhelo de vida cristiana plena.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Alter mundi - XIII. Federación

Tráeme de todos lados, viento,
lo que la gente callada
murmura en su alma para adentro
como una gran marejada.
(Jorge Fandermole)

Nacido en tierra entrerriana con el nombre de Mandisoví, Urquiza lo llevó junto río Uruguay y lo rebautizó como Pueblo de la Federación. Pero a fines de los setenta la represa de Salto Grande hizo necesario que lo trasladen otra vez, y los cimientos del que sería el viejo pueblo quedaron bajo el agua.
 
No entiendo por qué hubo que demolerlo antes de inundarlo. Los norteamericanos lo hubieran hecho mejor. Y hoy podrías ir con traje de buzo a visitar tu antigua casa, o sacarte una foto en la iglesia. Le contaron a mis padres, que estuvieron de viaje por allí, que cuando bajaba el nivel del agua, algunos perros volvían al lugar donde estaba su casa.
 
El caso no es único en el mundo, ni mucho menos. Miren esta nota sobre pueblos europeos, como Graun. O el inmenso caso chino de la Presa de las Tres Gargantas. Y después de leer una reseña básica de Federación, vayan a algo bien interesante como el Facebook de la Vieja Federación, con miles de historias y fotos, como la que ilustra esta entrada.
 
No voy a dejar muchos datos históricos o políticos. Porque esta breve entrada se concentra en el aspecto emotivo. Por eso podemos completar enlazando al chamamé “Adiós a Federación”. O copiando un sencillo poema de autora local, que fue fotografiado por mis padres en su paso por el museo del pueblo.

Al viejo pueblo
Carmen Peñalver
[La copio textual, en palabras y puntuación]

Cuando yo era pequeña, tú ya estabas
bañado por el río y las cascadas
el sudor de tus hombres que cargaban
cantando roncamente las jangadas.

Cuando fui adolescente me miraban
tus calles, pelo al viento, riendo a carcajadas
esperando detrás de las ventanas
aquellas dulces serenatas cantadas.

Cuando fui joven, tú ya estabas
el río como siempre, tu luna recostada
se adormeció en mis brazos y se fundió en la nada.

Cuando fui adulta, ya no estabas
y te cargué en mi alma para siempre
con río, calles, lunas y cascadas.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Florecieron antes

Los jacarandás (más culto: jacarandaes, ya hablamos de eso hace mucho) este año florecieron más temprano. Estoy casi seguro de ello. Esta bitácora ha hablado de ellos siempre en noviembre, y ahora ya son fácilmente cuatro o cinco días que los veo florecidos. Quizás haya sido el calor anticipado; esa es mi mejor teoría.
 
El color (ya hablamos de su color también) va muy bien con el negro. Y no va mal con el amarillo de los cordones donde el estacionamiento está prohibido. De veras, uno tiene que trabajar, pero lo correcto sería salir a dar una vuelta y tomar fotos de jacarandás y sus flores, puestas o caídas.
 
Al final de cuentas, nos vamos a ir de esta tierra con diversos logros, con más o menos proyectos realizados que no nos servirán para un pomo. Pero si al final de los tiempos nos preguntan por los jacarandás, ¿qué vamos a decir? “No, ni me enteré que habías hecho esos árboles, Señor”. ¡Papelón!

miércoles, 22 de octubre de 2014

Sentir el viento

Ya lo dije más de una vez: quién fuera un genio para poder ir despeinado (como aquellos señores). Ser genio o si no, menos coqueto; que no me importe que me vean despeinado cuando sopla el viento. Y así entonces poder disfrutarlo como Eduardo Allegri:

La calma está en el viento. Porque el alma
respira si él expira. Y no lo olvida”.

A continuación, una serie de canciones para disfrutar distintos vientos.

Cantar del viento (Jorge Fandermole) | Jorge Fandermole
El viento siempre se encarga
de terminar lo que empieza,
lo que se enciende lo abrasa,
lo que se apaga lo vuela”.
Hermosa canción, salvo el casi cliché de la memoria, el perdón y el olvido. No me gusta cómo se desvaloriza la palabra perdón en esa frase. [Letra]

Au gré du vent (Mes Aïeux) | Mes Aïeux
Aún no entiendo si es optimista está canción. Creo que es de un optimismo tipo “somos polvo que pasará, así que relájate y gozá”. No me gusta ya tanto. Me había dejado engañar por “ma misère / sera balayée”, pero no tiene esto ningún sentido trascendental. [Letra]

Kaze no Torimichi (Joe Hisaishi) | Joe Hisaishi
Traducida como “The path of wind” o también como “El tunel del viento”.
De la película “Mi vecino Totoro”.
Una vez más es buena ocasión para agradecer a HJG por el mundo Miyazaki.

Confesiones del viento (R. Yacomuzzi / Juan Falú) | Luna Monti y Juan Quintero
Dice en una página que dice Juan Falú que “en broma, el crítico Federico Monjeau definió este tema como una ‘milonga rap’”.

Canción para el viento, la lluvia y Luchia (Perotá Chingó) | Perotá Chingó
En el título enlacé a un video en vivo, pero hay mejor sonido aquí. [Letra]

Si yo fuera río (Marcelo Ferreyra / Cuchi Leguizamón) | Dúo Coplanacu
La canción es al río, pero el estribillo es casi del viento:
Velay si yo fuera río,
saber lo que piensa el viento,
que al jumial lo vuelve flauta
lleno de triste lamento”.

Elogio del viento (Armando Tejada Gómez / Cuchi Leguizamón) | Dúo Salteño
El viento es el verdugo de la muerte”.

Invento (Vitor Ramil) | Vitor Ramil
"Oh, vento que vem
Pode passar
Inventa fora de mim
Outro lugar"

jueves, 16 de octubre de 2014

Alter Mundi - XII. Canberra

 
El informe vino pronto. Las palabras eran pocas.
 
Estimado Señor,
¡Desde el aire se ve tan bien Canberra! Pero, ¡qué fría es cuando uno está allí! (Y no me refiero al clima). En esto es quizás donde se note que es una ciudad planificada. Magnífico trazado, pero le falta alma. ¿Culpa de su padre, masón? (Walter Burley Griffin, arquitecto norteamericano de Chicago). ¿O defecto de todas las ciudades planificadas (como si les faltara en su historia una batalla, una muralla, un fortín, una peste, un éxodo, una inmigración, gente que se haga desde abajo)? Sus calles y sus parques tan prolijos, sus autos tan nuevos, no me despiertan cariño. El problema, sin embargo, no es de todas las ciudades planificadas. ¿Alguien puede dudar que San Petersburgo tenga alma? O nuestra La Plata. Con el misterio de sus plazas y diagonales, y esa catedral record. En cambio Canberra, que como otras ciudades nació para ser la ciudad capital de un país (en este caso resolviendo la disputa entre Sidney y Melbourne), quedó en eso solo. Nada de fábricas u otro tipo de actividad. Allí solo vive y trabaja el gobierno australiano. Será por eso que le pusieron el nombre, que en el idioma aborigen Ngunawal significa “lugar de reunión”. En fin, la foto que le adjunto es del edificio más lindo, en mi opinión, y quizás el único que tiene personalidad. Es el Memorial de Guerra, con un estilo que lleva algo de bizantino. Una visita allí y el resto del tiempo lo pasaré al aire libre, junto a ese hermoso lago hecho con un dique sobre el curso del río Molonglo.
Saludo a Ud. atte.
Un corresponsal.

viernes, 3 de octubre de 2014

Canciones de la primera cuna

Como Uds. sabrán, “Aquí estamos” es afecto, hace tiempo, a las canciones de cuna. Y en estos días estoy empezando a sospechar que hay canciones de cuna para niños que no nacieron. Que son canciones de espera, más que canciones de cuna.
 
Alguna vez dijimos que en las canciones de cuna iban las angustias de los padres. No solo la de que los chicos no se duerman, sino todas las otras cosas del mundo de los adultos que los inquietan: el trabajo, la guerra, etcétera. Pero si hay una inquietud porque un niño no se duerme, mucho mayor puede ser la inquietud de verlo venir al mundo. En mi caso no es una inquietud grande; siempre fui muy confiado al respecto (y la fe te saca las dudas). Pero muchos seguramente nos hemos preguntado alguna vez: “¿Qué será de este niño?”, mientras la mujer lo lleva en su primera cuna.

1. La Berceuse (Mes Aïeux) | Mes Aïeux

“(…) Je chante une berceuse
pour rassurer l'enfant
qui tremble en dedans” *

* [VER] Yo canto una canción de cuna / para tranquilizar al niño / que tiembla dentro

2. Canción de cuna (Marta Gómez) | Marta Gómez

Cuando nazca mi niño
que me encuentre cantando.
Mientras, a Dios le pido
que se lleve mi llanto

jueves, 2 de octubre de 2014

Marta Gómez

Si hay otro músico del mundo independiente al que sin duda tienen que escuchar, esa es la cantautora colombiana Marta Gómez. Le pasé cerca con Georgina Hassan y algunas otras veces, pero nunca me había detenido. Tiempo después, un día, estuvo sonando de fondo en el escritorio, salteadita en un “mix de YouTube”, y me dije: “¿Qué es esto tan lindo que suena cada tanto?”
 
Se pueden ensayar varias explicaciones, se puede leer este interesante curriculum, pero lo mejor es escuchar su “musiquita”, como dicen. Es muy difícil hacer una selección ya que hay muchas canciones, siete discos propios, colaboraciones, videos... Elijan, elijan, alguna los va a enganchar.

Ritualitos (Marta Gómez); con explicación del gusto por los diminutivos
Almita mía (Marta Gómez); con una explicación de “andar con mañita”
Almita mía (idem); en Argentina, con una anécdota adicional
Canción del naranjo seco (Federico García Lorca/Marta Gómez)
Chicharra (Marta Gómez); con Luna Monti
Déjalo ir (Marta Gómez); en Argentina
Dormite (Zully Murillo); en Argentina
Canción de cuna (Marta Gómez)
Confesión (Marta Gómez); en Argentina
Tu voz (Marta Gómez); dedicada a la cubana Gema Corredera

jueves, 25 de septiembre de 2014

Lunario continuado

Más lunas para continuar aquella incipiente colección lunaria:

Luna Monti y Juan Quintero | Canción para bañar la luna (M. E. Walsh)
Ainda Dúo | Canción para bañar la luna (M. E. Walsh)
Georgina Hassan | Primera Luna (Georgina Hassan)
Dúo Coplanacu | Luna Tucumana / Luna Santagueña (Atahualpa Yupanqui / Manuel A. Jugo)

jueves, 11 de septiembre de 2014

Alter Mundi - XI. Novosibirsk

[foto
 
Elegí para esta serie a Novosibirsk porque la encontré sin buscarla, como pasa con muchas buenas cosas de la vida. Ya no recuerdo si fue descubriendo el camino de Miguel Strogoff en el mapa actual o leyendo sobre el Ferrocarril Transiberiano (probablemente hayan sido ambas cosas).
 
Novosibirsk, para empezar, dentro de Siberia como está, es la tercera ciudad más poblada de Rusia (después de Moscú y San Petersburgo). Creo que eso llama la atención. Y más sorprendente es si tenemos en cuenta que tiene solo 121 años de edad. (Veía un edificio que parecía de piedra, que parecía antiguo, y ostentaba en su frente un adornado “1950”. “¡Eso fue ayer!”, me dije, “Acá solo decoramos así las fechas del siglo XIX”).
 
La “Nueva Ciudad de Siberia”, que eso significa su nombre, nació en 1893 como asentamiento para la construcción del puente de Ferrocarril Transiberiano sobre el río Ob, llevando entonces el nombre de Novonikoláyevsk (en honor al zar Nicolás II). Hoy se puede llegar con ese ferrocarril, recorriendo unos 3.335 kilómetros desde Moscú, o aterrizar con el “Street View” de Google Earth (algo más económico). Yo hice esto último con tanta puntería que aterricé en lo que se considera el centro geográfico de Rusia, un lugar de la ciudad en donde está la Capilla de San Nicolás.
 
Caminé en un día nublado, rusamente frío me parecía, y vi lugares como la municipalidad, el edificio de la filarmónica, un museo. Y al rato, entre los árboles, divisé una cúpula fantástica. Un edificio único, quizás el más lindo de toda la ciudad. Era el Teatro de Ópera y Ballet de Novosibirsk, cuya foto acompaña la entrada; el teatro más grande de toda Rusia, más grande aún que el Bólshoi de Moscú. No recuerdo cuántas butacas tiene, ni cuál es el tamaño de su escenario, pero el dato que más me llamó la atención es que la relación “espesor de pared de la cúpula / radio de la misma” es inferior a la de un huevo de gallina (según Wikipedia).
 
Quizás el único edificio que le puede ganar en belleza es la Catedral de San Antonio Nevsky, de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Una obra de dimensiones más reducidas pero de un estilo neo bizantino hermoso. Es como una copia en miniatura de la catedral del mismo nombre que se halla en Sofía.
 
Después di unas vueltas más, vi algo más lejos una iglesia de la Dormición de la Virgen… Y me hubiera gustado irme en tren porque allá, como en mi pueblo, se agarra la diagonal y al fondo está la estación. Pero también tiene su emoción escribir “Buenos Aires” y volver a casa en cinco o seis segundos.
 

domingo, 7 de septiembre de 2014

Sapo Fierro

Mientras se terminan de preparar las entradas del aniversario, vamos con este poema y canción de María Elena Walsh. Se llama "Sapo Fierro" y, según dicen por ahí, respeta la estrofa hernandiana (del Martín Fierro); cada sextina se cierra con un refrán y deja una enseñanza.

Sapo Fierro
(María Elena Walsh)

- ¿Quién vive?
- Un Sapo en el aljibe

Aquí me puse a vivir,
con mi sapa y mis sapitos,
en este aljibe infinito;
cuanto más fijo mejor,
que al sapo muy picaflor
lo cazan como chorlito.

Yo nací en una laguna
y mi cuna fue de lodo,
cosa de ningún modo
me puede desmerecer,
que a la hora de nacer
renacuajos somos todos.

A este fondo no rodé,
me mudé con gran trabajo.
Yo no soy un estropajo
ni por desidia me hundo:
no es lo mismo ser profundo
que haberse venido abajo.

Me dirán que por arriba
el horizonte es más ancho.
Yo me quedo con mi rancho
disimulado y redondo,
que al sapo, cuanto más hondo,
menos lo acosa el carancho.

En este departamento
el sol no asoma la cara,
pero mi afán no repara
en sombra tan aparente,
que para sapo con lentes
todas las noches son claras.

Aquí estoy entretenido
como gato en almacén.
Me gusta pasarlo bien,
quieto y con economía,
que sapo que anda en la vía
no lo para más que el tren.

Aljibe del tiempo ‘e Ñaupa,
pozo con olor a historia,
yo no sé si bebo gloria
­­­ni le estudio el argumento,
que sapo que anda sediento
toma el agua de memoria.

Yo tengo una picardía
cuando suena la roldana:
me escondo de buena gana
para salvar mi pellejo,
que el sapo sabe por viejo
pero más sabe por rana.

Aquí me voy a plantar
profundo como carozo.
Yo le digo al veleidoso
que por variar se desvive:
sapo que cambia de aljibe
siempre es sapo de otro pozo.