viernes, 29 de octubre de 2004

Si es progreso, es pensado (hipótesis)

Dicen que la enorme variedad de marcas, modelos y colores de autos en las calles, no es producto del azar ni de la evolución del mercado automotor y su marketing que busca la diferenciación como estrategia, creando un producto para cada target o cada nicho del mercado, o que busca lo nuevo como gancho, basándose por ejemplo en conductas psicológicas impulsivas del consumidor.
No, no. La enorme variedad de marcas, modelos y colores de autos en las calles fue algo pensado con una visión amplia. Sus efectos, como se anticipó en la mente de los grandes estadistas y maestros espirituales del mundo, son beneficiosos a los fines de lograr mejores conductas de manejo. O sea: la gran variedad de marcas, modelos y colores, permite que el conductor adivine fácilmente ciertas cualidades de los otros conductores y así anticiparse quizás a sus maniobras, o hacer alguna que lo favorezca, para poder evitar accidentes. Por ejemplo, viendo una cupé rojo brillante último modelo que viene por la tranversal, un atento conductor no se adelantaré con amarillo aunque esté apurado, porque supone que la cupé pasará también en "su" amarillo; a los jóvenes intrépidos les gustan las cupés rojo brillante ultimo modelo.

jueves, 28 de octubre de 2004

Demasiado pequeño

Recargar el mate, o hacerse un mate cocido, o un café. Para que los ojos no se cierren. Para poder seguir leyendo ese libro tan rico, tan original, tan lleno de enseñanzas. ¡Y qué importa si mañana andamos medio dormidos en el trabajo!
Son esas pequeñas "locuras" que a veces dejo que le ganen a las "sensateces". Y así me siento entonces un poco mejor. Y ella me consuela:
"Yo sé que los santos también han hecho locuras por ti, han hecho grandes cosas porque eran águilas.
Jesús, yo soy demasiado pequeña para hacer grandes cosas (...)"
(Cap. IX, Historia de un alma, Santa Teresa de Lisieux).

¿Los extremos son malos?


A veces nos encontramos inmersos en diálogos en dónde analizamos "muy sensatamente" dónde están los límites entre ser bueno y ser buenudo, entre ser bueno y ser tomado por tonto.
Y el mensaje de Jesús es que tenemos que tratar de ser más y más buenos cada vez (sed perfectos, dice); no habla de "ir regulando", ni de "términos medios".
Los extremos son malos, "puede ser". Pero en todo excepto en el amor.
"¿Puede ser?"

Más que palabras juntas

¡Hay frases simples que expresan tan bien las cosas! Y si analizamos las palabras que las componen y su "lógica", por decirlo así, su "significado enciclopédico", por decirlo asá, no podemos explicarlas. "¡Eureka, descubriste la poesía!", me dice mi conciencia. No sé si está acertada, pero lo voy a tener en cuenta.
Unas palabras que me sorprendieron mucho en esto de su simpleza y claridad, son las del a mi gusto desesperanzado Atahualpa Yupanqui. Pero, ¡qué bien lo expresó!
Pena sobre pena y pena
en que uno pega el grito.
La arena es un puñadito,
¡pero hay montañas de arena!
Yo lo leí así: esas veces en que se acumulan las cosas, los problemas. A veces no aguantamos más y nos rendimos. Cada uno de los problemas puede parecer una tontera, una pequeñez, pero todos juntos, ¡qué efecto que causan!
La citada es parte de las "Coplas del payador perseguido", las cuales no admiro por toda su filosofía, aunque sí me gusta gran parte. Buscando la letra completa de la canción, encontré textos de gente que utiliza la frase. Gente que la entendió distinto que yo, clic aquí. Gente que confiesa que no la entiende, pero la usó igual vaya a saber porqué, clic aquí.
Y encontré la letra,
¡qué larga!, ¿será así?,
interesados,
clic
aquí.

martes, 26 de octubre de 2004

Aquí estamos los dos

Aquí estamos los dos, nacemos de tantos extraños instantes y de lo más profundo de tantos hechos, en apariencia corrientes y sencillos. Y he aquí que ahora estamos juntos. Secretamente nos unimos hasta formar uno solo por obra de estas alianzas.
El taller del orfebre, Karol Wojtyla, I, 2.
Los futuros esposos contemplan las alianzas en la vidriera.
(Hoy, segundo aniversario).

lunes, 25 de octubre de 2004

Un intendente distinto


Aquel intendente de Santa María, allá por la época tal, fue un gobernante distinto.
Cuando los vecinos reclamaron el túnel en la avenida principal por debajo de las vías del ferrocarril, él les dijo:
"Señores, sus reclamos son entendibles. Pero pensemos, ¿qué necesidad hay de ir más rápido? ¿Qué se puede ganar en la vida con cinco minutos más? '¿Y los accidentes?', me preguntan. Les digo: ¿no es hora de que seamos un poco más cuidadosos?"
Aquel intendente de Santa María no fue reelegido en las elecciones que se realizaron unos meses después, como se podrá suponer. Y el intendente que lo sucedió no solía revelar las estadísticas que llegaban a su mano, y decían que en los últimos meses habían descendido notablemente los accidentes de tránsito; y el túnel todavía no estaba construido.

viernes, 22 de octubre de 2004

Grün-Dufner y Hesse

"(...) Debemos esforzarnos y exigirnos. Pero, a pesar de todo esfuerzo, llegaremos a comprender que no podemos garantizarnos nada, que en virtud de nuestros propios recursos nunca llegaremos a ser buenos. La humilde aceptación de esta limitación e impotencia nos hace libres para Dios y su misericordia. Reconocemos que todo es gracia y que la gracia se manifiesta mejor en la debilidad. Esto sin embargo no significa resignación. Significa libertad y amplitud de horizontes, paz y alegría. Nos sentimos libres de toda aspiración violenta y nerviosa a la perfección propia. Verdaderamente podemos ponernos en las manos amorosas de Dios y descansar cómodos en ellas para siempre. Hermann Hesse describe esta experiencia con las siguientes palabras:
El camino de la humanización termina inevitablemente en la desesperación, es decir, en la convicción de que no existe práctica de la virtud, ni obediencia perfecta, ni servicialidad suficiente; que la justicia es inasequible y el bien impracticable. Esta desesperación lleva o a la desaparición o a la aparición de un tercer reino del Espíritu, a la experiencia de un estado más allá de la moral y de la ley, a una nueva y superior clase de comportamiento irresponsable o, dicho brevemente, a la fe. (H. Hesse: Briefe. Erweiterte Ausgabe. Frankfurt, 1964, p. 389.)"
Este es un fragmento tomado de "La Salud como tarea espiritual", el libro de Anselm Grün y Meinrad Dufner. No es lo más original de Grün, supongo, pero es muy interesante la cita de Hesse. Los dos párrafos resumen muchas de las cosas que tenía dando vuelta en la cabeza. Por un lado: "da lo que mandas", nosotros solos no podemos. Por otro: la perfección con medios humanos es imposible ("cuando los satélites no alcancen"); si con este reconocimiento nace la fe, nos damos cuenta que la solución es el amor.

jueves, 21 de octubre de 2004

Un poco de "mundo" o Un pequeño infierno

¡Caramba!, un poco de "mundo" fue esa noche. O un viajecito con Dante a un pequeño infierno. Pero no leí la Divina Comedia, así que digamos que fue una espira del infierno de Schultze en Adán Buenosyres.
¿Allí estaban quiénes? Pues muchos de mis amigos. Y muchos otros desconocidos. No se caracterizaban por un pecado similar, quizás por ningún pecado merecían estar ahí; yo no soy menos pecador que ellos, así que mi puesto de observador fue afortunado.
En un fango oscuro hecho de humo y restos de comida se veían sus cabezas y las camisas de aquellos que las usaban más claras, o destacables a cierto tipo de luz. Desde un escenario, un travesti seleccionaba a algunos de ellos (los que cumplían años, los que despedían su soltería) para subir a dicho escenario y participar de una competencia de lo más grotesca.
A su turno, y "motivados" (o desmotivados) por una presencia de "gran sensualidad" (pobre travesti...) y cualidades escénicas pobres, cada uno, tanto hombre como mujer, debía proferir una expresión de satisfacción sexual. El que mejor lo hiciera (interesante concepto para definir su forma de mensurar), ganaba una botella de champán para su mesa (o porción de fango oscuro hecho de humo...).
Y ahí estaba un amigo mío, que hace tiempo no veía, ¡en el escenario! En dos semanas se casa, ¡estaba tan contento de que estuviéramos todos ahí con él!
PD: yo no estaba en el escenario, por suerte...

Críticas a Estampitas o Qué mejor manera

Que sagrado alimento que es el cansancio
y la fuerza divina de andar descalzo.
El final del camino ¡qué buen misterio!
y es que nunca está afuera porque está adentro.
Más allá de algunas dudas estéticas (yo cambiaría "buen misterio" por "gran misterio"), la canción me gusta mucho. Se llama "Los Peregrinos", letra de H. Ferrer (el de Piazzolla, sí) y música de Jairo. Está en el disco de Jairo llamado "Estampitas".
Hay un par de críticas a ese disco. Supongo que no es fácil (y no sé cuán atrevido) ponerle una letra distinta al Ave María de Schubert. Superando el aspecto estético, hay algunos traspiés teológicos. En un momento dice, hablando de la Virgen: "estamos todos adorándote". Al oírlo mi esposa me advirtió: "A la Virgen no se la adora".
En otra canción ("Credo"), habla de Poncio Pilato, y dice: "el romano (...) que lavándose las manos, quiso borrar el error". ¡Eh, cómo! Si se lavó las manos fue precisamente porque no quiso hacer nada, ¿no es así? Ojalá (o quizás ojalá no) hubiera querido borrar el error.
Me apunta mi conciencia que quizás se refería al error que cometió él, Pilato mismo, no al "error" de injusticia para con Jesús.
Otra críticas: ciertos palabras... Pilato es un "romano imperialista". Claro, nada se puede decir de la corrección de esta frase. Y la canción tiene una dedicatoria a una persona que no me llega mucho. Un cuestionamiento más de este "Credo" es que mezcla la profesión de fe con una crítica que, a mi gusto, es de otro tono, no de un Credo.
Creo señor firmemente
que de tu pródiga mente todo este mundo nació.
Que de tu mano de artista, de pintor primitivista
la belleza floreció.
Las estrellas y la luna, las casitas, las lagunas,
los barquitos navegando sobre el río rumbo al mar.
Los inmensos cafetales, los blancos algodonales
y los bosques mutilados por el hacha criminal.
En fin. "¿A qué tanta crítica?", me dirá alguno.
No daré aspectos positivos. Diré que el disco en general me gustó. ¿Y qué mejor manera que esa, para balancear la crítica negativa? ¿No es mejor eso que ponerme a describir virtudes? Porque a pesar de sus defectos, estoy diciendo que me gusta. Y no es un tonto "you’re so square, baby I don´t care", como quién podría estar enorgulleciéndose de su mal gusto. Sino que es arriesgarme a que alguna persona más sabia y erudita que yo diga: "¿cómo te puede gustar eso?" Con ese riesgo de vergüenza en mente, me animo a decir que el disco me gustó.

martes, 19 de octubre de 2004

Perdonado, preservado

Historia de un alma. Capítulo IV. Santa Teresita decía que no aman (necesariamente) más los que más fueron perdonados. Ella había sido preservada, más que perdonada, y tenía por eso un gran agradecimiento y amor a Dios.
Yo creo que nosotros podemos descubrir muchos aspectos nuevos de nuestro ser gracias a esta reflexión de la doctora. Es común que se diga que "no es valiente quién no tiene miedo, sino quién lo vence". Con la misma lógica se puede muchas veces entender que es virtuoso quien resiste la tentación, más que quién no las tiene. Pero me doy cuenta ahora que quizás esa es una lógica muy humana. Si la fuerza no es nuestra, sino que nos es dada, ¿qué mérito tendríamos por tener la fuerza (que vende la tentación)? Tanto mérito como tendríamos si fuéramos preservados de toda tentación.
Sí, ya sé, no es el punto exacto de la idea de Santa Teresita. No hablaba ella de virtud en casos de perdón o preservación, sino de los efectos de aquellas acciones (perdón o preservación). Pero sigamos. Si nos perdonan, es porque no nos preservaron y tampoco fuimos fuertes. Y eso nos conmueve, y nos llena de amor. Porque vemos que nos aman incondicionalmente. Y además nos hace entender que no somos fuertes.
Y si nos preservan, podemos pensar que somos simplemente "afortunados" (me refiero al azar), pero el cristiano cree que fue preservado. Y por eso se siente sí "afortunado", no por el azar, sino por haber sido elegido por Dios, que elige a los que Él quiere*. A los que Él quiere, y se puede agregar: a la manera en que Él quiere, preservando o perdonando. (El que se da cuenta que fue preservado de algo que ve terrible y difícil de enfrentar, se siente agradecido a Dios).
Son distintas formas de actuar de Dios. Al que se cree fuerte lo deja caer, y lo perdona. Al que ve humilde, lo preserva. (¿Puede ser? Que venga un entendido, a ver si me aclara algunos puntos.)
* esto también lo recalca la santa en el capítulo I y cita a San Pablo.