jueves, 16 de febrero de 2006

Lo digo distinto

Se me ocurre algo. Decir que la felicidad es “conformarse con lo que uno tiene”, puede sonar a resignación, resignación culpable. Mejor quedaría decir que la felicidad es “conformarse con lo que uno puede alcanzar”. Así sí. Porque lleva tácita la idea de luchar por mejorar.

10 comentarios:

Sangre Azul dijo...

Me suena contrario a lo de San Agustín: "Nos hiciste, Señor, para Ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en Ti". Peo creo que vos te referís a la felicidad terrenal.

Juan Ignacio dijo...

Sí, no volé tan alto. Imaginate la "campera" de Castellani esa que se llama "Estar contento" y rescata el valor de conocer las propias limitaciones (pero sin perder la esperanza). Bueno, yo quería darle una vuelta a la expresión (válida en cierto modo, no válida en el sentido en que vos lo decís) de que hay que conformarse con lo que uno tiene, y decirla de otra manera.

finitud dijo...

Tampoco me convence, pero dejame pensar.

Juan Ignacio dijo...

Fijate la campera que te digo. ¿Cuál es la primera acotación que le harías? ¿Que también hay que luchar por mejorar y no conformarse con lo que tenés así como así? Y bueno, entonces yo quise aclarar eso.

Sangre Azul dijo...

"¿Por qué no puede venir un día otra inundación que me abra el camino del río inmortal para siempre?"

A ver, ¿qué les parece algo como lo siguiente?: "La felicidad consiste en la búsqueda constante de la Felicidad, sabiendo que no la podemos alcanzar en este mundo."

dhhdgdfhg dijo...

Estoy de acuerdo, porque se es feluiz en la lucha por mejorar.

NEcesito tu opinión de lo siguiente:
http://www.blogger.com/comment.g?blogID=15026990&postID=113940264960173397

Mil gracias
Carlos

Juan Ignacio dijo...

Pues lo suyo es una definición catedrática de primer nivel, sr. Sangre Azul. Me parece muy bien.

Juan Ignacio dijo...

ApostolCarlos: me he perdido esa chorrera de comentarios (la verdad es que el tema de las caricaturas ya me saturó). Pero ahora la leeré.

dhhdgdfhg dijo...

Estimado Juan: me da verguenza pedirte que leas tanto para que me des luego tu opinión. Si podías te lo pedí para que me ayudaras con algunos temas que el comentarista desarrollaba. En verdad no creo que él se haya molestado por el comentario de un tercero, la molestia de él venía por la lectura de mis post, y en general por ser una persona que desea hacerse un Dios a su medida. Estos personajes a veces nos visitan y yo creo que no quieren discutir lo que quieren es ofender e insultar más que a nosotros a la Iglesia. Es mi opinión.
Mil gracias por leerme y ayudarme con tus comentarios.
Carlos

Juan Ignacio dijo...

Al leer todos esos comentarios vi muchos temas y no tuve nada apropiado que decir al respecto de algún tema puntual. Por eso me centré en lo que estaba sucediendo. No me molesta que me pidas comentario.

Me parece que los diálogos con esas personas que piensan distinto son muy provechosos para ambas partes.