domingo, 1 de octubre de 2006

Nuevo lápiz

Claro que más famoso es el lápiz de Unamuno, pero este regalo que me hizo mi esposa es muy original (cuerpo de tres caras de madera negra y exterior plateado) y es el que me acompañará por los próximos tiempos. Marcará libros y hará alguna que otra anotación en un cuaderno que descansa en la mesa de luz. De hecho ya ha escrito dos palabras, dos frases y cinco versos (todos ajenos, por supuesto).
[Logueados en bloglines habrán visto que edité y recorté esta entrada. Había una imagen de mi cuaderno en donde descubrí un error de ortografía. La frase bien escrita es "Qui vivra verra" (quien viva verá, si me permiten) y perdón por la ignorancia pero la encuentro en listados de frases en latín y en listado de frases en francés.]

4 comentarios:

Eduardo Mangiarotti dijo...

Yo reconozco entre mis múltiples afectos desordenados el que le tengo a los artículos de librería. Pocas cosas tan lindas como un cuaderno nuevo o una birome lista para usar, llena de tinta. Son el preludio de la creación, y un estímulo a lanzarse en ese mar desconocido...

Juan Ignacio dijo...

Bueno, no lo veo tan desordenado a ese afecto... tu sabrás...

natalia dijo...

Me sumo a los consumidores de articulos de libreria, creo que no hay como un buen trazo o una buena primera página de cuaderno rayado.

Juan Ignacio dijo...

Por si no lo aclaré... ¡yo también me sumo!