martes, 22 de febrero de 2005

Misterios. Vida.

Para curarse de muchas "soberbias" basta con pensar una cosa. Pensar que si estamos acá no es porque lo hayamos decidido nosotros.
Otro asunto. Si bien una vez crecidos podemos "decidir" si nos quedamos o no, el no querer la vida creo que es algo enfermizo. Aunque sea de la forma más resignada, queremos la vida. Un cantante popular con el que me están poniendo a prueba la paciencia algunos compañeros, dice casualmente en una de sus canciones, en palabras que traslucen tristeza:
Vivo,
porque sobrevivo,
porque aunque no quiera
tengo que cargar conmigo.
Y por allá se escucha otro que dice:
Sin querer nací,
pero, bueno, aquí estoy (...)
Queremos vivir; nuestra vida no la hemos decidido, pero en cierta forma la elegimos.

(...) una especie de terca persistencia
afincada en los mismos huesos médula y panza
que tiene más carácter de instinto que de ciencia
y está más dentro y honda que la misma esperanza
inaccesible a la conciencia.
*

* De la oración "Comparaciones", de L. Castellani en "El libro de las oraciones".

1 comentario:

finitud dijo...

Me gustó. Gracias.