jueves, 31 de agosto de 2006

Dos vueltas al sol

El segundo aniversario (de este blog o de lo que sea) podría verse como la concreción de dos vueltas alrededor del sol. Después de todo, esto de la celebración de aniversarios sería una de las pocas cosas en las cuales los hombres aún conservamos cierta “correspondencia cósmica” (si se me permite aplicar en este caso las palabras de Eliade que rescató Hernán en su blog).
¡Y pensar que en una época de exagerada rebeldía uno tendía a despojarse de todo tipo de convenciones! El día de un aniversario yo solía decir: “Hoy es un día como cualquier otro, no veo nada distinto en él; el sol salió y la naturaleza no conoce de dos de agostos o tres de septiembres”.
Pero está visto (y Saint-Exupéry lo recuerda también en lo de Hernán) que no de todas las convenciones conviene despojarse, porque algunas tienen significados profundos.
Y no se trata sólo de “hacerlo porque” tiene un significado, sino que se trata también de “respetar esa intuición” que hace que nos guste hacerlo. Por algo festejamos los aniversarios; aunque no podamos explicarlo.

6 comentarios:

Jose Menchon dijo...

Felicidades y que des muchas más vueltas al sol sin marearte....

Saludos

Juan Ignacio dijo...

Las vueltas al sol no son tanto problema para el mareo como las vueltas alrededor el propio eje. ¡Y qué analogía con la vida que se me está ocurriendo!

Cruz y Fierro dijo...

Supongo que tu mujer tambien habra ayudado a que no te olvides los aniversarios... si no queres dormir afuera. ;-)

Juan Ignacio dijo...

Hay formas y formas, ¿no? Por suerte los aniversarios familiares más importantes los recuerdo fácilmente...

Nadie dijo...

¡Qué curioso!, entré aquí un poco al tun tun, y nada más ver escrito "dos vueltas al sol" supe de qué trataría la entrada, pues esta mañana, precisamente, estaba yo pensando en cuáles de las medidas del tiempo que usa el hombre tienen correspondencia astronómica, y cuáles son simples convenciones. El año, el día y el mes lunar son los ciclos que estaban antes que nosotros, y estarán cuando ya no estemos. Lo demás: las horas, los minutos, los segundos, las semanas...podrían ser cualquier otra cosa. De todos modos, yo no me quejo: mi trabajo me costó entender los "relojes de agujitas", pero ahora me encantan.
Cuando es mi cumpleaños suelo pensar "hoy cumplo tantas vueltas al sol", pero no comparto el pensamiento para que la gente no piense que soy un pedante o que se me ha ido un tornillo.
Que los astros bendigan tus giros cósmicos.

Juan Ignacio dijo...

Nadie: yo ya me animé y lo confesé en un blog...
Gracias por comentar.