domingo, 3 de septiembre de 2006

Siempre adelante

Ahí estaban; me emocionó verlas. Las señoras de la primera fila. (Casi todas las parroquias tienen las suyas). Me emocionó verlas porque quién sabe cuántos años han cantado al Amor de los amores, al Rey de la Gloria, al Dios de los corazones, al Sublime Redentor, al Sagrado Corazón para que salve al pueblo argentino... Pero ahora, que los tiempos modernos se lo han impuesto, entonan con el mismo fervor “Alma misionera” u otras modernidades un tanto más “autorreferenciales” (como las calificaría mi esposa a las canciones que hoy hablan tanto de mí, de mí, y tan poco de Él, de Él).
Guantes sobre el banco, manos arrugadas empuñando el moderno cancionero y elevando sin descanso el canto a Dios.

9 comentarios:

Ecazes dijo...

Todo un apostolado

E. G-Máiquez dijo...

Debes andar leyendo prosa poética porque se te contagió -estupendamente- el estilo y el tono. Me gustó mucho tu entrada y comparto la ternura por esas señoras de siempre.

Alemama dijo...

Tan vieja no soy, de primera fila, tampoco, soy "araña de rincón" y espero que no tan venenosa como las chilensis Loxosceles laeta, pero me lo canto todo, lo sepa o no, en misa. Salvo dos o tres que me sé, pero que me cargan por dulzonas o por políticas como una que la cambiaron y la cantan así:
".... hacemos la ofrenda del pan,
el ODIO de los que mueren sin pan...cansados de tanto luchar...


¿Como puedes ofrecer al Dios cristiano "EL ODIO" de alguien? aunque sea por tener hambre, digo yo.

dhhdgdfhg dijo...

Si son admirables! pero también hay que ver esos viejitos o jóvenes tímidos quizás que se sientan por atrás, en las últimas filas, quizás son tan humildes que no pueden sentarse adelante. y otra cosa, no me gustan esos curas que obligan a esas personas a sentarse adelante. Una vez el cura de mi parroquia se paró y se fue hasta la última fila y casi le pega al que estaba de último porque no le hizo caso cuando el cura dijo que se pusiera adelante. Que cada quién se siente donde quiera, pero un aplauso para las viejitas beatas de adelante. Eso sí que no estén allá adelante y se queden de últimas en sus hogares abandonando su casa y viviendo todo el día en el Templo. De esas también hay muchas, y no me simpatizan.
Saludos
Carlos

Juan Ignacio dijo...

Gracias por sus comentarios.

¿Habrá siempre de esas señoras de primera fila?

Por cierto, ¡qué letra tan peculiar, Alemama! Me alegro que la hayan cambiado, no suele pasar eso en otro lados. Indica que andan despiertos en tu parroquia.

Por cierto, ApostolCarlos, hay cosas para imitarles y otras para hacer a la manera propia de cada uno; a mí tampoco me gusta el primer banco (¡es que soy muy alto!)

hna josefina dijo...

Muy buena tu entrada Juan Ignacio. Siempre admiré la Fé de esas señoras... y su mansedumbre muchas veces. Ale, en mi casa dicen: 'el odio de los que mueren sin Fé', cansados de tanto luchar. Que yo entiendo que es como decir: 'creo por los que no creen y por eso no pueden amar'... No sé, así no me parece tan mal ¿a vos?

Juan Ignacio dijo...

Así suena mejor...

Eduardo Mangiarotti dijo...

Yo también conocía la canción como la canta Josefina. Es verdad lo que decís de las canciones autorreferenciales... recomiendo la lectura de las letras de Cristóbal Fones, o Eduardo Meana (que tiene de las "autorreferenciales" pero también canciones de raigambre bíblica y de alabanza muy buenas), que me parecen buenos representates de canción religiosa y litúrgica moderna y muy buena.

Juan Ignacio dijo...

¡Buenos datos!