lunes, 24 de enero de 2005

Nostalgia del principio

Salavina, ¡Ay! Salavina
quisiera verte otra vez...
Ser el chango que allá en los bañados
se mojaba contento los pies.
*
Caídos ansiamos levantarnos. Volver al principio. Al paraíso.
Al principio era de una manera, luego endurecimos los corazones (ver Mt. 19, 8).
Crecidos ansiamos ser como antes, como cuando éramos niños; volver al pago.
Volvernos como niños nos mandó (ver Lc. 18, 16).
* Salavina, zamba de Mario Arnedo Gallo.

3 comentarios:

Sangre Azul dijo...

Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar;
la hiciste para los niños.
Yo he crecido, a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,
achícame, por piedad,
vuélveme a la edad bendita
en que vivir es soñar.

Miguel de Unamuno

Juan Ignacio dijo...

Genial.

R. Castillo dijo...

Sin duda, nada mejor que poder regresar a los orígenes. Si se pudiera no crecer. A veces pienso que el mundo que vivimos de niños es el real y este solo un invento nuestro, al contario de lo que parece. Un abrazo Juan.