miércoles, 22 de marzo de 2006

La Roca

A veces se canta este salmo, con una música muy “emocional” que no sé si será apropiada, pero en cierta forma estremece:
En el templo se escuchó mi voz,
clamé por Ti en mi angustia.
Extendiste tu mano y no caí,
tu poder del enemigo me libró.
El momento quizás sea el de hacer silencio. Aunque es raro encontrar una iglesia en donde, en la misa del domingo, se haga silencio después de la comunión.
Conocerán sin duda el salmo 87 por sus primeros versos:
Yo te amo, Señor mi fortaleza,
mi roca, mi baluarte, mi liberador.
Eres la peña en que me amparo,
mi escudo y mi fuerza, mi Salvador.
Mi roca, mi baluarte, mi liberador... Es común que pensemos en Cristo como la roca, yo mismo al rezar este salmo hago una especie de traslación del símbolo a Dios Padre. Pero sería impropio, si lo pienso, a la luz de lo que he leído. Según Daniélou en "Dios y nosotros", la imagen de la roca expresaba, en el Antiguo Testamento, lo siguiente:

El Cántico del Deuteronomio le designa con este título: «La Roca, su obra es erfecta; es un Dios fiel y sin iniquidad» (XXXI, 4). Pero al utilizar el símbolo, ese texto lo enriquece de un significado nuevo [respecto de la religiones paganas, que también usaban el símbolo]. Quiere significar la veracidad de Dios, emet. Esa realidad no consiste, para la Biblia, en el hecho de que Dios ilumine la inteligencia, sino en el hecho de que se puede descansar en él tranquilamente. Y esto es capital en la concepción bíblica de la verdad, que no se apoya sobre la evidencia del objeto conocido, como para el griego, que la simboliza por la luz, sino sobre la solidez del testigo que la da a conocer.

Muy interesante. Aclara luego:
Tenemos, además, que el Nuevo Testamento, a su vez, vuelve a utilizar la metáfora para aplicársela a Cristo: «Porque la Roca era Cristo» (I Cor., X, 4), dirá San Pablo. Y nuevamente adopta un sentido diferente que continúa y aporta nuevos elementos a los anteriores. Vendrá a significar la persona misma de Cristo en cuanto es la roca sobre la que descansa la nueva creación de la Iglesia, la piedra fundamental e inconmovible sobre la que se cimienta toda la construcción.
Pero volviendo al texto del salmo, me preguntaba: Mi roca, mi baluarte, mi liberador... ¿Son tres palabras unidas sólo en enumeración, o hay una relación entre ellas? (No hace falta que aclare que mi autoridad para estas disquisiciones es nula, y que esto es una charla entre amigos). No sé acerca de "baluarte" pero, ¿qué les parece el siguiente rebuscado pensamiento sobre la “liberación”? Podríamos imaginar otra traslación de ideas, incorrecta casi sin duda. Si la roca da idea de la solidez de Dios, de la solidez del testigo que me trae la verdad, no es difícil recordar que Jesús nos dijo: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8, 32). Entonces de la roca, la idea de verdad, y de la verdad, la idea de liberación…

Y de aquí al laburo, que ya estoy siendo demasiado imprudente.

3 comentarios:

Paulina dijo...

Hola me gustaria saber donde puedo obtener la melodia de este salmo por que me encanta y solo tengo la letra gracias

Juan Ignacio dijo...

Paulina, no sé dónde conseguirla. Disculpas.

Anónimo dijo...

paulina... yo tambien hace mucho q lo estaba buscando y al fin hoy lo encontre!!!! en el ares lo encontre como salmo 18 (fortaleza) espero q lo encuentres. trata d conectarte e intentar varias veces porque depende.. cambian los resultados.. adios!!!!