miércoles, 8 de marzo de 2006

Nueva campaña

Que se eduque a los jóvenes para el amor matrimonial, fiel y casto, eso es bueno (no hace falta que yo lo diga). Ahora bien, que como método para evitar una enfermedad, se proponga ese amor, pues no me gusta como queda, como suena.
La cosa se debería plantear al revés: se propone una forma de vivir, basada en la búsqueda del amor más pleno (exclusivo, para siempre) y de ahí se derivará el que no exista la proliferación de la enfermedad; como una consecuencia.
Pero, ¿de qué sirve proponerle a quien no se le ha enseñado esa forma de vivir, que la adopte "para no contraer sida"? No creo que la acepte fácilmente. Es más lógico que busque la forma de evitar el SIDA siguiendo con su "estilo de vida".
Quizás es un raye mío. Uds. son más sensatos que yo y podrán verle la vuelta. Es cierto que el mundo hoy es así, para decir cosas se hacen "campañas". Con esas herramientas hay que trabajar (mientras no se pueda usar otras). Pero, ¡ojo! Porque las frases y los slogans presentan ideas muy resumidas, que luego hay que explicar.
Por eso quiero ver la buena intención detrás de esta nueva campaña, y espero se tolere mi humilde crítica (es fácil criticar y no hacer nada).
BUENOS AIRES, miércoles, 8 marzo 2006 (ZENIT.org-Aica).- El Secretariado Nacional para la Familia ha lanzado una campaña «en positivo» contra el Sida, es decir, presentando la belleza de la fidelidad en el amor de por vida, el matrimonio.
La iniciativa consistirá, en un primer momento, en la distribución de 50.000 calcomanías con el lema «Remedio para el Sida, uno con una, para toda la vida».
«El slogan no hace otra cosa que resaltar el método de prevención que los organismos de salud de todo el mundo están difundiendo como el primer y único mecanismo de prevención 100 por ciento eficaz», afirma el Secretariado.
«La trilogía del ABC promovida por la Organización Mundial de la Salud y la UNESCO: abstinencia, fidelidad y en último caso el preservativo, no hace más que reconocer que la prédica de la Iglesia es la única eficaz a la hora de la prevención», subraya.
El Secretariado expresa su deseo de que «este slogan llegue a colegios, bares, autos, todos esos lugares que son referencia para jóvenes».
«Hay que decir la verdad científica: la fidelidad y la abstinencia son la única protección 100% contra el Sida. Vale la pena insistir en positivo que se puede», asegura.
El Secretariado aclara que el uso del lema es «libre para todas aquellas entidades y organismos que quieran utilizarlo en sus páginas web, folletería, impresos, etc. Esto significa que renunciamos expresamente a cualquier reclamo por derechos de autoría que pudiera correspondernos, siempre que el mismo se utilice en el sentido para el que fue creado y no se desvirtúe su significado».

7 comentarios:

Ecazes dijo...

Hace algún tiempo atrás, mi esposo y yo fuimos a donar sangre, en ese banco de sangre, dependiente de una clínica privada, nos hicieron contestar un cuestionario:
-Si habíamos comido mucho el día anterior
-Si nos habíamos trasnochado
-A mi esposo le preguntaron si había bebido mucho el día anterior y claro, si había tenido experiencias homosexuales.
Varias preguntas, todas por el mismo estilo.
Lo charlamos al salir, riendo, parecía la cartilla del catecismo: lujuria? gula? intemperancia?
La Iglesia parece estar de acuerdo contigo, en que es una manera de desviar la atención de lo único que es realmente valido (una vida “basada en la búsqueda del Amor mas pleno”, como dices tú), porque fíjate que nunca ha promocionado las virtudes por su poder “sanador” o “saludable”, el que la expectativa de vida de los monjes ermitaños sea mucho mas alta que la de las poblaciones nunca fue parte de las campañas vocacionales…
Dios les cuide
PS: el cuestionario parecía una traducción “sin censura ni critica” de uno gringo. Entre las preguntas que había de contestar había una que llamaba mucho la atención: “color de piel?”
Mi esposo y yo pusimos “carne”

Juan Ignacio dijo...

Muy interesante lo que dices.

En sí es bueno (y lógico) que las virtudes y el amor conduzcan a que uno esté más sano (en todo sentido).

Y si uno ama es para responder al amor de Dios y así, dicho con palabras muy simples, "estar bien".

Ahora bien, que esa vida en el amor sea puesta como un medio para conseguir evitar una enfermedad, pues me suena a que "restringe" un poco la idea.

(Respecto a tu donación: si no me equivoco, las primeras preguntas son por cosas que pueden afectar a la "calidad" de la sangre. Pero la última esa del color de piel, uh, no entiendo).

Cruz y Fierro dijo...

En su libro de 1947 "Practice of Management" (traducido como La Gerencia de Empresas) Peter Drucker dice que las campanias son la mejor manera de lograr el objetivo contrario. No se, me da que pensar.

hna josefina dijo...

Estoy en todo de acuerdo con tu post. La pena que no estoy muy segura que seamos muchos los que lo vemos así. Porque te dirán: ¡peor es nada!
El anuncio y el misterio es tan grande... y a veces sólo nos animamos a mostrar "su parte útil".

Sangre Azul dijo...

A mi al principio también me sonó mal, pero yo entré a la Iglesia jugando a la pelota.
Es una campaña de prevención del Sida, es decir que el fin es esa prevención. La abstinencia y la fidelidad son medios. Y son medios cristianos si se los entiende bien y pueden servir para hacer entender el valor de la abstinencia y la fidelidad en el amor más allá del Sida.

Juan Ignacio dijo...

¿Cómo es eso de jugando a la pelota?

Sangre Azul dijo...

Algún día te voy a contar.