martes, 21 de marzo de 2006

Recuerdos de adolescencia

Cuando “Almendra” ya era historia compré, “para conocer”, un disco del conjunto, de veinte canciones recopiladas. Fue hace mucho. No sé cómo fui a dar ayer con una de las canciones de aquel disco.
Una letra que me ha llamado la atención desde ese entonces. Quizás porque tenía cierto romanticismo, en todo sentido. No me hace evocar ningún suceso personal (más que el de estar constantemente enamorado, como todo adolescente). Verán una poesía desprolija (¿como todo adolescente?). Pero parece que detrás de esta canción hay toda una historia de guitarras y sonidos; aunque de eso me entero recién hoy. Diré finalmente que tiene, al parecer, dos nombres. Bien puede ser “Ella ha venido…” o “Amor de aire”. Y dice así (imaginar ritmo de blues):

Ella ha venido,
ha venido del campo.
Ella ha venido
a visitar la ciudad.
Caí diluido en sus sueños
antes de que llegue acá.

Caminaba, caminaba
lentamente entre sus cejas.
Caminaba, caminaba
con miedo de caer mal.
Su rostro venció el cemento,
los patos se alegran al verla regresar
acompañada.

Ella ha venido, sí,
ha venido del campo, sí.
Ella ha venido
a visitar la ciudad.
Los patos se alegran al verla regresar
acompañada.

2 comentarios:

Adan Buenosayres dijo...

Más de una vez he entrado a su blog, y con agrado he leido artículos muy bellos e interesantes. Sus disquisiciones teológicas me resultan atrapantes, si bien las miro por detrás de la ventana, desde el lugar de los no creyentes. Quizá al serme negada la fe, busco llegar por medio de la razón. De cualquier forma, sean estas palabras un agradeciemiento y un estímulo para que siga escribiendo. Saludos cordiales.

Juan Ignacio dijo...

Gracias por sus palabras.

Empecé a leer con atención sus páginas. Veo que nos une un libro, y quizás un autor.

Saludos cordiales también.